miércoles, 14 de marzo de 2012

18/2/2012 Carta de un obrero egipcio: La visión de un trabajador del canal de Suez sobre los Socialistas Revolucionarios de Egipto

En la ciudad de Giza se encuentra el local de los Revolutionary Socialists (Socialistas Revolucionarios), un partido activamente interviniente en la revolución egipcia, iniciada a fines de enero de 2011.
Hace algunos días tuve un encuentro casual con uno de sus militantes. En una breve conversación este resume lo que su partido está desarrollando en Egipto y cuales son sus perspectivas a futuro.
Lo primero que mencionó sobre el momento actual de la revolución de Egipto es que se está viviendo una batalla entre dos grandes frentes: el frente revolucionario (compuesto por ellos mismos, el Movimiento 6 de abril, el Frente Nacional por la Democracia y la Justicia, sindicatos obreros Independientes y movimientos sociales) y, el frente opuesto (compuesto de el cuerpo militar y las fuerzas islámicas).
A esto agregó que hoy Egipto tiene dos desafíos: cómo continuar con la vida con una distribución equitativa de la riqueza, y cómo conseguir la democracia.

La forma de conseguir esto, para él, es que todas las fuerzas revolucionarias deben organizarse en un frente y que establezca buenos contactos en el movimiento obrero.
Por delante, ve que hay dos desafíos: las elecciones presidenciales y las elecciones a constituyente.
En estos momentos se encuentran discutiendo si participaran o no, bajo qué programa, con qué candidato, etc.
Uno de los pasos a seguir, según él, es continuar con la organización de comités obreros. Es que antes de la revolución el control estatal del movimiento obrero era total. Pero hace dos años que estos se vienen organizando independientemente. Ya hay alrededor de 300 comités obreros, en donde se agrupan unos 2.000.000 de trabajadores.

Para este militante de RS, los obreros se organizaron para pelear por una distribución de la riqueza, por echar a los patrones y los corruptos y por mejoras salariales. Pero las peleas políticas están en manos de partidos, movimientos y organizaciones sociales, por lo cual queda pendiente la tarea de unir a los trabajadores con la lucha política.
La “lucha política” a la que se refiere RS, es por establecer un programa, según ellos “del pueblo”, basado en cinco puntos:
-Nacionalización de las grandes fábricas (o bien pagando indemnización, o bien mencionando que estas fábricas ya hicieron mucha ganancia y esa era su indemnización)
-Aumento del salario minimo
-Establecer un frente de todos los que estaban en combate
-Hacer un juicio revolucionario a Mubarak y su régimen
-Terminar con el gobierno militar

Cuando le consulté sobre su visión de los procesos revolucionarios en los demás países, me dijo que su partido apoyaba las revoluciones en Medio Oriente y todo el mundo, cuando éstas son antiimperialistas, a las cuales había que darles todo el apoyo.
Señaló que si bien le parecía un gran gesto de internacionalismo el hecho de que entre las milicias libias se encontraran cientos de combatientes egipcios, justificaba esto diciendo que las fronteras estaban abiertas en la época de la insurrección libia, pero que hoy el caso de Siria es diferente. Para apoyar esa revolución veía como efectivas otras acciones, tales como una movilización a la embajada, o reuniones internacionales entre varios partidos que se dicen revolucionarios de toda la zona para discutir qué acciones llevar adelante, para ayudar al pueblo martirizado por Bashar al-Assad.
Por último me comentó que todavía no han discutido ningún plan de lucha ni próximas medidas, pero si bien no hay ningún organismo que nuclee a todas las fuerzas revolucionarias, ellos están en contacto entre los distintos partidos y movimientos para sacar adelante nuevas acciones.
Mi visión, como obrero revolucionario es que la política de RS se muestra claramente reformista, y, no hay que perder de vista que esta organización es sección en Egipto del SWP inglés. Es que no sólo tienen un programa reformista de expropiación con pago y sólo de las grandes fábricas (sin decir nada del petróleo, gas, tierras, etc.), sino que no plantean una perspectiva de poder con los organismos soviéticos de las masas en lucha. Ni siquiera se dan una política para ponerlos en pie, teniendo todas las posibilidades para hacerlo al dirigir dos millones de obreros y estar en contacto con el resto de los movimientos que dirigen a la juventud y otros sectores sociales. Opino que podrían tranquilamente llamar a un congreso en Plaza Tahrir de todos los combatientes de la revolución, de los jóvenes revolucionarios y de los obreros organizados y este congreso se llevaría a cabo, pero se niegan a ello.

Su política deja ver que lo que quieren es más bien un frente único de partidos, “por arriba”, para evitar cualquier vestigio de auto-organización y democracia directa.
Categóricamente sostengo que con su política mantienen al movimiento obrero bien separado y dividido, sometido a una lucha económica, sin ninguna intención de que se eleve a lucha política.
Esto se expresa también en que no hay ninguna mención a seguir el camino de nuestros hermanos de clase de Libia, de partir el ejército, desarmarlo, derrotar a las fuerzas armadas, poner en pie comités de soldados y las milicias, que en definitiva fue lo que quedó pendiente de hacer en nuestra revolución. Para ellos es sólo una cuestión de democracia, que la Junta Militar no gobierne.
Ni que hablar de brigadas para ir a combatir a Siria. Marchas pacificas si, pero brigadas internacionales no.

lunes, 12 de marzo de 2012

Las milicias de Benghazi en Trípoli: “Necesitamos urgentemente la unidad de todas las milicias para ponerse al servicio del pueblo porque los que hoy están en el poder, oficiales, ministros, funcionarios, etc. son de Muammar”

En uno de los barrios más adinerados de Trípoli, donde se aconglomeraban los fieles adeptos al régimen qadafista, se encuentra la base de una de las brigadas milicianas de Banghazi que resisten hoy a someterse al CNT.
Estos milicianos lograron asentarse, luego de batallas y escaramuzas, dentro de un complejo de trailers de última generación, amueblados, ambientados al estilo occidental, pertenecientes a los ingenieros de una de las tantas empresas petroleras con capital extranjero, con las cuales tenía convenio el “antiimperialista” Muammar al-Qadafy.
Estas batallas fueron libradas contra una parte de la brigada qadafista de Muhammad al-Maghriaf, a la cual se le había cedido el lugar como base de operaciones para aplastar las insurrecciones de la capital.
Luego de asentarse, los milicianos sufrieron una serie de atentados por parte de aquellos que seguían fieles a la dictadura, lo que llevó a que varios de ellos se retiren, dejando el lugar en manos de unas 30 o 40 personas. Estas son las que, hoy en día, mantienen su guardia, usándola como base para poder realizar tareas como custodiar barrios aledaños, proteger a sus vecinos, combatir a los que aún insisten con desmoralizar la insurrección, etc.
Al interior de esta brigada no se organizan como un ejercito, sino comunitaria y solidariamente. Todos aportan de su bolsillo para comprar víveres, todos limpian, cocinan, reparan sus vehículos, etc. Los fondos para esto son enviados desde Banghazi por sus familias, quienes los apoyan incondicionalmente, estableciendo así una verdadera y fiel retaguardia.

En cuanto a su relación con el CNT, esta brigada aclara que no esta sometida ni ligada al gobierno interino. Incluso afirman estar en contra de sus políticas. Manifiestan su apoyo a toda lucha contra el mismo, posicionándose del lado de las masas.
Según caracterizan, hay milicias que están más ligadas al gobierno, como por ejemplo las de Zentan (las que controlan el aeropuerto y cuentan con armamento pesado como tanques, misiles, etc.) que, según rumores, han recibido importantes fondos por parte del CNT.
En cuanto a las milicias de Misrata, esta brigada de Banghazi, establecida en hoy en Trípoli, opina que son lo opuesto a las de Zentan, es decir, que están totalmente en contra del CNT.
De la misma manera ven que hay milicias que lo único que tienen en claro es que no tienen que deponer las armas. La orientación de esta brigada se puede resumir en las siguientes palabras de uno de sus combatientes más respetados: “Necesitamos urgentemente la unidad de todas las milicias para ponerse al servicio del pueblo porque los que hoy están en el poder, oficiales, ministros, funcionarios, etc. son de Muammar. Con la revolución nosotros buscábamos limpiar a Libia de Muammar y su gente. Pero, hubieron algunos allegados al dictador que, sabiendo lo que sucedería, levantaron la bandera de la revolución solo como pose, pues siempre fueron y siguen siendo qadafistas. Espero que el pueblo siga preparado para enfrentar a cualquier gobierno que quiera asentarse y no cumpla con lo que diga.”

Al grito de “ladrón” y “mentiroso”, los estudiantes, junto a los trabajadores echaron al vicepresidente del CNT de a Universidad y lo obligaron a renunciar al gobierno

El joven comenta como 'abd al-Hafidhz Ghoga llegó imponentemente, con cuatro brigadas ostentando armas como protección, para hacer, supuestamente, un homenaje a los heridos y mártires de la revolución. Esto fue el 17/1 a las 11 am.
En un acto demagógico presentó el presupuesto para la universidad, pero, como relata este estudiante "los números no eran claros", o sea, no explicaba de dónde salía la plata, cuánto se asignaba, para cuánto alcanzaba, etc.
Esto generó la ira de los estudiantes que empezaron a gritarle "ladrón, mentiroso" y allí comenzaron a manifestarse los estudiantes de la facultad. Siete de ellos habían recibido al vicepresidente del CNT, pidiéndole cortésmente que se retirara. Pero se negó  una y otra vez. En vez de irse, subió las escaleras, rodeado de estudiantes que lo abucheaban y repudiaban. De repente, se tropezó, y al levantarse empujó a una mujer estudiante, para hacerse paso, y la tiró al piso.
Esto encendió aún más la ira de los estudiantes, quienes arremetieron contra Ghoga. Dos de sus guardaespaldas sacaron sus armas para intentar dispersar. Uno de los estudiantes golpeó al guardia y le manoteó el arma. El otro guardia disparó dos veces al aire y logró irse corriendo. Gogha logró escaparse y se lo llevaron en auto.

Los estudiantes se reagruparon en el lugar de los hechos y levantaron un acta de lo sucedido, aclarando que había sido Gogha el agresor, y que su guardaespaldas disparó un arma de fuego en una universidad, que es un espacio público.
Luego, una patota de matones, dirigida por el hijo de Gogha, se hizo presente en la universidad para golpear a  los estudiantes, que ya se habían ido. Esto también fue agregado al acta.
Al otro día se realizó una movilización de estudiantes y milicianos al palacio de justicia con el acta, que fue tomada con indiferencia, pues no estaba firmada ni reconocida por el presidente de la universidad ni de la facultad (Mohammad Dghaym y Ahmed Mami respectivamente), que aún hoy se niegan a reconocer los hechos. Hacen la vista gorda, uno diciendo que es cosa de la universidad y el otro que es cosa de la facultad, y se pasan la pelota diciendo que ellos no pueden hacer nada.

Fue entonces que se dirigieron a ver a Mustafa 'abd al-jalil, pesidente del CNT, quien dijo no saber lo que había ocurrido e intentó hacerse el desentendido, lo que generó la ira de los manifestantes, quienes en protestas posteriores desataron su furia pasando a la acción.
El sector de estudiantes entrevistados opina que Jalil al principio se mostraba como un hombre que trabajaba por la revolución, pero ahora está totalmente corrupto. Opinan que debería  gobernar un trabajador, alguien de la gente, así le daría al pueblo lo que necesita, pues esto estaría dictado por sus propias necesidades.
También se oponen a los Hermanos Musulmanes, pues los ven como los causantes de esta situación de que no se establece un gobierno de la “gente simple”-como ellos les dicen-.
Ante la propuesta de un congreso de las milicias, los combatientes y los trabajadores para poner en pie un parlamento que asuma todo el poder, estos estudiantes luchadores coinciden en que es algo factible, pero que habría un problema: ven mucha división en toda Libia, por lo que habría que trabajar antes en la unidad.
Se muestran dispuestos a pelear, y si llegasen a ver un gobierno que no les guste, lo combatirán –afirman-. Para todo lo que avance en este sentido, ellos se sumarán, como tantos otros luchadores y sectores combativos que necesitan centralizar y unificar sus fuerzas.

Cuando la OTAN bombardeó Bengasi, las masas revolucionarias ya habían derrotado las tropas del asesino Qadafy

A cuatro meses del ajusticiamiento del dictador Muamar al kalb Qadafy los ecos de la insurrección siguen resonando en Banghazi.  Un combatiente, refiriéndose al CNT, afirma: "sacamos a un Muamar, pero vino otro".
Mientras conversábamos sobre cómo fue el proceso revolucionario en Libia, nos relató cómo se habían organizado desde el 2006, donde a raíz de una caricatura que se burlaba de Mahoma, publicitada por un funcionario del gobierno italiano, se realizó una protesta en dicha embajada. Un joven menor de 15 años trepó por los techos y arrebató la bandera del país europeo.
Al ver esto, la lacra de la guardia qadafista proimperialista, que debía defender las acciones del dictador en la Fiat, respondió disparando directamente a matar. La muerte de este joven ocasionó la ira de los manifestantes, quienes arremetieron contra la embajada y el ejército, enfrentándolo con rocas, palos, bombas molotov y "gelatín" (que son bombas que tiran en el mar para matar peces y luego recoger la pesca).
Luego de enfrentamientos, donde fueron quemados inclusive edificios gubernamentales y comisarías, los combatientes tuvieron que replegarse por la brutal represión que continuó, luego, con inteligencia, persecución, secuestros y torturas.


Pariendo del 2006, decía este miliciano, el 17 de febrero de 2011 estos mismos jóvenes fueron la vanguardia que, durante tres días de combate, partieron al ejército y defendieron la ciudad del asedio de Qadafy. Y con fervor remarcaba que el 17 de marzo, luego de dos días donde las masas de Bengasi mantuvieron a raya a los qadafistas, el ejército Qadafo llegó a las puertas de la ciudad y fue derrotado por los trabajadores y el pueblo pobre en armas. Con el método de la guerra civil, fue derrotado antes de los bombardeos de los aviones de la OTAN, que recién llegaron a las 5 de la tarde, cuando la batalla ya estaba decidida.
Este joven concluyó su relato diciendo: "nosotros iniciamos esto y no nos vamos a detener hasta terminarlo. O conquistamos lo que buscamos, o morimos y vamos al paraíso. No tenemos nada que perder, porque ahora no tenemos nada".

domingo, 11 de marzo de 2012

¡Viva el combate de los obreros portuarios de Trípoli!

La clase obrera de Libia comienza a sublevarse contra el CNT y los jefes de las burguesías autonomistas, como es el caso de los heroicos obreros portuarios de Trípoli que desde hace tres meses se encuentran en huelga por sus justas demandas y han puesto en pie sus comités de fábrica y piquetes de huelga armados.
La revolución obrera y socialista que empezó comienza a dar nuevos pasos hacia delante. Hay que redoblarlos desarrollando la autoorganización de la clase obrera y los explotados, junto a las milicias, quebrando la política del CNT y el imperialismo que buscan impedir que se desarrolle el doble poder de las masas, para llevar la revolución al triunfo imponiendo el poder de la clase obrera y los explotados de Libia.
Este es el camino para impedir que el CNT, sirviente del imperialismo, con sus políticos y generales khadafistas, desarme, coopte y corrompa a sectores de las milicias. Es que a ellos les va la vida en desarmar a las masas. Primero intentaron hacerlo mediante un ultimátum que dictaron para que las masas se desarmen sí o sí el pasado 20/12. Pero las heroicas masas de Libia se negaron a desarmarse. Por eso, el CNT ha recurrido a intentar cooptar y corromper a sectores de las milicias, otorgándole distintos tipos de indemnizaciones a cada miliciano y ofreciendo un sueldo de U$S 500 a todo aquel que esté dispuesto a hacer una guardia militar de un día por semana, con el objetivo de reconstituir un ejército bajo el mando de los oficiales khadafistas del CNT y avanzar en derrotar el doble poder que conquistaron las masas armadas en toda Libia.
¡Hay que convocar ya mismo un Congreso nacional de las milicias y las organizaciones obreras y populares de toda Libia! Siguiendo el ejemplo de los trabajadores portuarios, la clase obrera y todos los explotados deben levantar su pliego único de reclamos para tomar en sus manos la solución de todas sus demandas. ¡No puede pasar un día más sin que las milicias de Libia vuelvan a la clase obrera y el pueblo pobre de dónde salieron para evitar que el CNT las desarme, corrompa y disgregue, buscando derrotar la revolución que ha comenzado!
¡Viva el doble poder armado de las masas libias! ¡Viva la clase obrera y los explotados revolucionarios! ¡Viva la revolución socialista de todo el Norte de África y Medio Oriente!


Corresponsalía portuarios: LA LUCHA DE LOS OBREROS PORTUARIOS DE TRÍPOLI


Los obreros portuarios de Trípoli, con su lucha y su pliego de demandas, demuestran ser un millón de veces más perspicaces que todas las corrientes de la izquierda reformista mundial

Hoy vemos a todas las corrientes de izquierda de Occidente lamentarse por el “atraso de la conciencia” de las masas revolucionarias del Norte de África y Medio Oriente. El cinismo de estas corrientes “socialistas” no tiene límites.
¿Qué conciencia “avanzada” pretenden que tengan los explotados de la región? Si en las empresas “socialistas” de la Libia de Khadafy, como la “Compañía Socialista Portuaria”, los obreros trabajaban doce horas por día, no tienen aguinaldo, vacaciones ni instrumentos de seguridad elementales, sino que sólo cuentan con una heladera para 2000 obreros y tienen vestuarios a la intemperie.
¿Por qué los heroicos obreros libios y de toda la región van a tener una conciencia “socialista”? Si Khadafy –el mayor agente del imperialismo en la región- hablando del “socialismo” se dedicó a súperexplotar, masacrar y sojuzgar a la clase obrera y las masas para entregarles todas las riquezas de Libia a las petroleras imperialistas. Si hoy en nombre del socialismo, los hermanos Castro están restaurando el capitalismo en Cuba, despidiendo a un millón de obreros y restableciendo el derecho de herencia en la isla. Si Ju Hintao y todos los mandarines del PC chino, los portavoces del “socialismo de mercado”, le garantizan a las transnacionales imperialistas millones de obreros esclavos chinos que producen en las peores condiciones de maquila, mientras junto con Putin arman hasta los dientes, a cuenta del imperialismo, al supuestamente “antiimperialista” y “socialista” Al-Assad, para que haga el “trabajo sucio” del imperialismo para que aplaste a las masas revolucionarias de Siria.
El pliego de reclamos y la lucha de los trabajadores portuarios de Trípoli demuestra que la conciencia de estos obreros es un millón de veces más certera y superior que los reclamos reformistas de estas direcciones, que en Europa, ante el feroz ataque de los gobiernos y regímenes imperialistas contra la clase obrera y las masas, llamaron a presionar para “morigerar el ajuste” como hicieron en Grecia, y también en España, donde ahora largaron “campañas de concientización” contra la flexibilización laboral que intenta imponer el gobierno de Rajoy y la Corona española.
 La clase obrera y los explotados de Libia, deben derrotar al CNT y sus generales khadafistas, y a los reyezuelos de los jefes de las tribus e imponer su poder para resolver la crisis de Libia, expropiando sin pago y bajo control obrero todas las petroleras, puertos, bancos, fábricas y demás propiedades de las transnacionales imperialistas y sus socios menores de la burguesía nativas, y ésta será la mejor ayuda a las masas revolucionarias de Siria que hoy están siendo brutalmente masacradas por el chacal Al-Assad, a cuenta del imperialismo.
Ésa es la verdadera salida para los trabajadores y explotados de Libia: una república de los consejos obreros y sus milicias. De lo contrario, la otra alternativa será una república burguesa bajo el mando del CNT o de los jefes regionales millonarios, con la nación oprimida atada con dobles y triples cadenas al imperialismo.
Contra todos estos charlatanes “socialistas”, el único y verdadero socialismo podrá ponerse de pie de la mano de los trotskistas internacionalistas, luchando a brazo partido por demostrarle todos los días a la clase obrera quiénes son sus aliados y quiénes sus enemigos, y derrotando a todas estas direcciones de la izquierda reformista para desatarle las manos al proletariado mundial y que pueda conquistar el triunfo con la toma del poder.

El puerto de Tripoli, uno de los mas grande de libia.
La “Compañía Socialista Portuaria”

En uno de los puertos más importantes del país ubicado en Trípoli, capital de la recientemente insurreccionada Libia, se encuentra la Socialist Port Company (Compañía Socialista Portuaria), la cual ha sido mundialmente conocida por las protestas que los trabajadores vienen realizando desde hace tres meses.
Atravesando una mesa de entrada ubicada en el acceso principal al puerto, cuya burocracia exige recorrer más de 5 oficinas, en 3 diferentes edificios, para obtener un permiso de ingreso, así como también funcionarios en cada una de las mismas negando o minimizando las acciones de protesta de los obreros, y al mismo tiempo una guardia muy sencilla de sortear, perdidos en el fondo del puerto entre trailers viejos y chatarra oxidada, se encuentran cumpliendo sus extenuantes jornadas laborales los trabajadores de dicha empresa.
A tres meses de haber realizado una ejemplar huelga, que tuvo eco en todo el mundo, los 300 trabajadores que paralizaron el puerto de Trípoli se encuentran hoy en una situación desesperante.
Es que luego de sus reclamos y petitorios, incluso el mencionado paro, no han obtenido respuestas a sus demandas.


Los trabajadores operan dentro del puerto 11 horas diarias (desde las 7 de la mañana hasta las 6 de la tarde). Incluso, cuando hay mucha carga ingresando al puerto deben quedarse allí hasta finalizar la labor, lo que en muchas ocasiones lleva semanas.
A continuación procederemos a reproducir el petitorio elevado por estos obreros en las jornadas de huelga, añadiendo detalles expresados oralmente por los obreros. Cabe aclarar que la mayoría de estas demandas son conquistas de la clase obrera que les fueron arrebatadas.


"Alabado sea Dios, oración y paz sobre el profeta de Allah (Mohammad)

Desde la asamblea espontánea de trabajadores portuarios, reunida el 19 de noviembre de 2011, le solicitamos al gerente general del puerto los siguientes derechos básicos para hacer de este un mejor lugar de trabajo:
  1. Aumento de salario (pues su sueldo ronda los 400 dólares mensuales, lo que alcanza solo para cubrir las necesidades mínimas de una sola persona o menos, debido a la gran inflación) y que bajen las tasas de interés cobradas sobre los préstamos que tuvieron que sacar los obreros (otorgados por la misma empresa) para alimentar a sus familias. Que se vuelvan a calcular los intereses ya cobrados y se les devuelva la diferencia, seguido de un aumento de los fondos disponibles para dar créditos.
  2. Que el edificio de administración portuaria vuelva a funcionar al servicio de esta actividad, pues ha sido ocupado para otros fines. La demanda en cuestión proviene de la falta de infraestructura y oficinas para una optima gestión del puerto.
  3. Que la empresa provea a los trabajadores de una comida decente, con un espacio amplio como comedor con buen servicio y un personal asignado para dicha tarea. Esto generaría más puestos de trabajo y mejoras en las condiciones laborales, pues hoy, en sus jornadas de 11 horas, los portuarios no reciben comida alguna. A su vez exigen clarificar el hecho de que el comedor haya sido cerrado anteriormente por un consultor externo, quien realizo un balance contable y sin dar a conocer los números afirmó que el servicio del comedor debía ser suspendido.
  4. Que el lujoso edificio perteneciente a Saif al-Islam (el hijo del ajusticiado dictador), donde funciona un club de yates, sea transformado en una clínica que brinde asistencia médica de calidad a todos los trabajadores del puerto (no solo a los de la Socialist Port Company).
  5. Que se les pague el porcentaje por zona desfavorable y tarea riesgosa, pues están expuestos a la corrosión de la sal marítima y un clima hostil.
  6. El pago de los premios en porcentaje acorde a lo descargado y que se de en tiempo y forma. Es que cuando la carga es mucha, los trabajadores deberían de recibir un premio. Pero sucede que el mismo es muy bajo, casi insignificante, y se les paga tres meses después, cuando deberían ser a lo sumo tres días después.
  7. Luego de la caída de Qadafy se hizo una comisión para investigar los gastos realizados desde el 17 de febrero de 2011 (desde que se levantaran Bengasi y Trípoli) hasta el 30 de agosto de 2011. De forma misteriosa, estos documentos con las firmas de las autoridades desaparecieron sin ninguna explicación. Es por esto que exigen la aparición de estos documentos, como así también el funcionamiento regular y honesto de una comisión de control de los gastos del Puerto, sin ningún problema para poder dar a conocer sus informes.
  8. Muchas oficinas que estaban en mal estado fueron demolidas para ser reconstruidas, pero es al día de hoy que en su lugar solo hay escombros. Los obreros portuarios piden que se reconstruyan estas oficinas, con condiciones edilicias apropiadas.
  9. Una mejora en sus dormitorios. Las condiciones de sus viviendas en el puerto son muy precarias. Se refugian en trailers abandonados. Los armarios para guardar sus pertenencias están afuera de los mismos, expuestos a la lluvia y la corrosión. Vale aclarar que en los días de lluvia intensa, los trailers actúan como coladores, dejando pasar el agua.
  10. Mejoras edilicias que incorporen baños y, sobre todo, una red de agua limpia, pues no cuentan ni siquiera con el elemento vital para hacer “wudu” (ceremonia ritual musulmana que consiste en higienizarse, condición necesaria para poder rezar).
  11. Que se les pague aguinaldo, pues el mismo les fue arrebatado. Que éste sea justo en cuanto al monto, que nunca debe ser menor al sueldo mensual.
  12. Por el pase a planta permanente de los trabajadores en negro, que sólo son utilizados por la empresa, a cambio de monedas, cuando hay mucha carga y necesitan brazos extras. Estos trabajadores por lo general están en el puerto esperando a que vengan los barcos bien cargados para conseguir trabajo. Es que si no llega a haber carga, no trabajan y no les pagan.
  13. Ropa de trabajo y elementos de seguridad. Los portuarios no cuentan con la misma y sufren daños a su salud. Tampoco están provistos de un sistema de prevención de incendios, ni de elementos para contraatacar un siniestro de estas características. De hecho el autobomba (carro de bomberos) no funciona. Al día de hoy, si los obreros quieren contar con algunos de estos elementos, deben comprarlos ellos.
  14. Que las personas para los puestos jerárquicos-administrativos sean designadas en base a sus aptitudes. Que esté la persona correcta en el lugar correcto, capaz de resolver los problemas de cada departamento. Terminar con la selección de estos cargos “a dedo”, sólo por tener amigos o contactos con el poder de turno. Por este motivo se pide la renuncia del tesorero y otros funcionarios que sirvieron al régimen qadafista. Si el presidente de la compañía aparto de sus puestos a personal de un departamento alegando que trabajaron bajo Qadafy, entonces que sea justo y haga lo mismo con todos los que están en esa situación.
  15. Rever la asignación de autos utilitarios, que fueron entregados a los funcionarios administrativos, quienes, contrariamente a lo que debería ser, los usan para fines personales y no como un medio de trabajo en el Puerto. Cabe remarcar que las distancias dentro del mismo son extensas. Es por este motivo que contar con facilidades para la movilidad es una condición necesaria para un buen desempeño.
  16. Pago inmediato de las horas extras, cuando los obreros deben quedarse trabajando después de hora por la gran cantidad de carga.
  17. Cese de otorgamiento gratuito de combustible para los autos de uso personal, utilizados por los funcionarios de la administración.
  18. Poner un limite a la distribución gratuita de tarjetas telefónicas para los celulares, excepto para quienes realmente lo necesitan, pues se repartieron 330 tarjetas, de 10 dinares libios cada una, las cuales cayeron en manos de personas que ya contaban con teléfono de línea en sus oficinas, con posibilidad de hacer llamadas internacionales.”
Este petitorio cierra de la siguiente manera:

“El día 27 de noviembre de 2011 se realizó una reunión entre Hasan Al-Ttanashy (el presidente del comité de la empresa) , Mohammad Ahmeidan (gerente de depósitos), Ali Abrik (gerente del departamento legal), Suleyman Ben Iasa’ad (gerente general del Puerto de Trípoli) con un grupo de trabajadores. Todos acordaron en la legitimidad de estas demandas.
Pero luego no hubo respuesta a lo exigido, que no es otra cosa que apuntar a mejorar el Puerto y la empresa misma.
No lo vemos como un problema que deba ser elevado al departamento de transporte ni a las autoridades nacionales, sino que es un problema que se debe resolver internamente.


¡Libia libre siempre!
Asamblea de los trabajadores del Puerto de Trípoli”
A lo largo de Libia muchos otros trabajadores sufren las mismas condiciones en cuanto a salarios bajos, condiciones insalubres de trabajo, etc.
En cuanto a los obreros portuarios, se muestran abiertos a recibir ayuda de otros sectores que quieran pelear junto a ellos por estas demandas. Saben que las leyes que rigen en el país norafricano prohíben acciones conjuntas entre obreros y milicias. Pero aún así entienden que dicha unidad es la solución.

Un periódico del pueblo revolucionario y los oprimidos de Libia


¡Se puso de pie el Consejo Editorial del periódico “La revolución Libia al Día”, conformado por los Combatientes revolucionarios de las milicias de Libia y el Comité de voluntarios internacionalistas del mundo!

Un periódico del pueblo revolucionario y los oprimidos de Libia

Presentación del Consejo Editorial

Nos presentamos como el comité editor de “La Revolución Libia al Día”, un periódico hecho por los internacionalistas del mundo y los combatientes revolucionarios libios, miembros de la milicia que derrocó a Khadafy, derrotó su ejército y se rehusó a permitir que el CNT y los amigos de Khadafy secuestren la revolución. Nuestro objetivo es luchar por una Libia independiente, libre de toda opresión y saqueo. Queremos una nueva Libia, donde la riqueza de toda la nación esté en manos de los que la producen, los trabajadores y el pueblo pobre, que somos realmente los que peleamos por tener un nivel de vida decente.

En Libia, después de una revolución que tumbó a Khadafy como resultado de una guerra victoriosa que costó miles de mártires, el pueblo aun no tiene el dinero suficiente para tener un buen nivel de vida. La riqueza Libia está siendo saqueada por compañías petroleras extranjeras que tenían jugosos acuerdos de negocios con el régimen de Khadafy y ahora con el CNT. Necesitamos frenar este saqueo para que el dinero esté en las manos de sus verdaderos dueños, los que lo hacemos, y no en manos de parásitos que viven del trabajo del pueblo Libio.
Por lo tanto la revolución que ha comenzado, debe completarse. Debe pasar a las verdaderas manos de los que peleamos por ella, de los que dimos nuestra vida por ella. “La Revolución Libia al Día” es el periódico de todos aquellos que quieren compartir su experiencia en esta lucha de la revolución, y sus páginas están abiertas para ellos.


El CNT, que está en el gobierno ahora, no hizo nada para derrotar a Khadafy. Fue la carga más pesada que tuvieron las masas y los mártires en este combate.
No obstante la sociedad libia no está desafiando el dominio del CNT, aunque el CNT es un gobierno débil. Sabemos que el pueblo libio se vio sometido por una terrible dictadura por casi 42 años. Algunas personas dicen que tenemos que esperar, que estamos aprendiendo, que un nuevo gobierno vendrá, que tengamos fe, etc. A ellos les decimos que, nosotros, los libios hemos esperado suficiente, que se ha derramado demasiada sangre; esta es una excelente situación para conquistar nuestras demandas. Mientras más esperemos, más duro será conquistar condiciones de vida digna.


La mayoría de las fábricas están cerradas. El CNT concentra el 100% de sus fuerzas en las empresas petroleras que exportan el 60% de lo que exportaban antes de la caída de Khadafy, como lo hace la ENI (petrolera italiana) hoy desde Brega. En números, sus ventas están valuadas en 135 millones de dólares por día (de acuerdo a la Administración de Información Energética de EE.UU. y la prensa mundial).
El CNT y los ex generales khadafistas nos quieren contentar con miserables indemnizaciones que serán pan para hoy y hambre para mañana. Quieren dividir nuestras luchas, nuestras milicias, dándole dadivas a unos y quitándoselas a otros, para que nos enfrentemos, nada más ni nada menos, los que juntamos nuestra sangre en un solo cuerpo para aplastar al asesino de Khadafy. ¡No lo van a lograr!


Las fábricas paralizadas plantean inmediatamente la necesidad de ponerlas bajo control directo de las personas que trabajan en ella, para recuperar el empleo. La gran cantidad de dinero robado de Liba plantea la necesidad de tomar los pozos petroleros bajo control de quienes los trabajan y de las milicias. El trabajo que debe hacerse aquí y los millones de egipcios pidiendo trabajo en Libia plantean la necesidad de abrir las fronteras para que todos puedan trabajar.
En Túnez y en Egipto se inmolaban, y combaten desesperados, ingenieros y técnicos que lo único que pueden hacer es vender verduras o estar desocupados en las calles de nuestros países. Ellos son imprescindibles, junto a los trabajadores de Libia, para hacer funcionar nuestras acerías, nuestras cementeras y nuestras petroleras, bajo el control de los trabajadores.


El pueblo, los trabajadores, los estudiantes y las mismas milicias estamos dispersos, y esto plantea la necesidad de poner en pie un Congreso de todas las milicias y organizaciones obreras en Libia, que se realice en la Plaza de los Mártires o en el enorme y lujoso ex-palacio de Khadafy. Ese parlamento del pueblo armado y de los que realmente producen con sus manos todas las riquezas del país, será la única estructura con la autoridad para definir el destino de Libia, desarmando a los generales del CNT y juzgando y castigando a los todos los políticos asesinos, cómplices de Khadafy y expropiar sus bienes.
Ese gobierno de los comités de obreros y milicias, expropiando a los bancos, los puertos y las petroleras sin indemnización tendrá ingresos enormes suficientes para conseguir comida para todos los obreros y el pueblo en Libia.


¡Las armas no se entregan ni a la OTAN ni al CNT ni a los khadafistas! ¡Las armas y los combatientes son para enfrentar la contrarrevolución y a los dictadores ya sea en Libia o en Siria!
Quieren masacrar a nuestros hermanos de Siria. No quieren que allí se dé una nueva Libia y que el asesino de Al-Assad corra la misma suerte que el perro de Khadafy. Estamos con Homs, estamos con los mártires de la Plaza Tahrir, estamos con los oprimidos de la Palestina ocupada, y juntos debemos pelear para abrir un corredor para impedir el aislamiento de nuestros hermanos de Siria y el triunfo de Al-Assad, asesino de su propio pueblo.


Libia es un ejemplo para los pueblos del mundo. Hacer una nueva Libia es lo que sienten las masas en Egipto cuando volvieron a tomar la Plaza Tahrir. Este es el sentimiento del pueblo en Túnez. ¡Es lo que necesita el pueblo de Siria para derrotar a Bashar! ¡Es lo que necesitamos todos para liberar a Palestina y destruir el Estado sionista fascista de Israel!

¡Viva la revolución en el Norte de África! ¡Fuera yanquis de Irak y Afganistán! ¡Por la destrucción del Estado sionista fascista de Israel!
Nuestros aliados también están combatiendo a sus propios gobiernos opresores en el mundo. Como está pintado en las calles de Sirte: ¡Hoy Libia, mañana Wall Street!
¡Pueblos obreros libres del mundo uníos contra la opresión!


Combatientes revolucionarios de las milicias de Libia
Comité de voluntarios internacionalistas del mundo

Marzo de 2012