lunes, 16 de abril de 2012

11/4/2012 La realidad de los Combatientes libios

Luego de los combates que derrotaron a Qadafy, los milicianos heridos consiguieron imponerle al CNT que arreglara su tratamiento medico en el exterior, lo cual incluia alojamiento y dinero de bolsillo. El CNT se encargo de poner trabas para estos tramites, y a los heridos los disperso en varios grupos que fueron a tratarse a distintos paises.
Es asi como 225 milicianos, luego de sortear todas las trabas que puso el CNT, fueron a recibir tratamiento medico en la India, a pesar de que se les prometio ir a Grecia. Pero la atencion medica que recibieron fue pesima. Recibieron las vacunas obligatorias para ir a la India tres dias despues de su llegada, recibieron menos dinero de bolsillo que el resto de los grupos, el hotel estaba en muy malas condiciones, el hospital escaseaba de personal e instrumental, el personal del hospital no estaba calificado. Inclusive hubieron casos de operaciones que causaron el resultado opuesto al que buscaban, como operaciones de rodillas que dejaron al paciente en silla de ruedas, operaciones de vista que dejaban ciego al herido, etc.
Uno de los milicianos fue recibido en estas condiciones. El primer dia le dijeron que le sacarian sangre para su analisis para proceder al tratamiento. Pero en realidad le sacaron sangre para donacion y lo dejaron sin analisis. Cuando expreso su queja, se entero de toda la realidad de los que se estaban tratando alli. Enfurecido hizo saber su bronca contra los encargados del hospital y se volvio a Libia.
Muchos otros milicianos descargaron su furia contra el hotel, el hospital e inclusive contra autoridades locales, que fueron intentar a apaciguar la ira de los revolucionarios libios, pero terminaron abatidos por los mismos.

Cuando reportaron esta situacion a Libia, el CNT respondio "ustedes no se pueden quejar porque son todos drogadictos y alcoholicos".  Nunca se hizo cargo de nada y se desentendio totalmente del asunto. Ni siquiera entrego los 2400 dinares que recibieron todos los combatientes libios que pelearon contra Qadafy (que por estar en el exterior les correspondian su equivalente en euros, es decir, aproximadamente €1500).
Muchos libios hoy estan presos en las carceles indues, siendo torturados por la policia de ese pais. Este es el caso de Mustafa al-Faytouri y Masaoud Jedik al-Warfally, entre otros combatientes libios.
Hoy en dia aun quedan en India alrededor de 80 milicianos esperando volver a Libia. Pero todos ellos, como asi tambien los que ya han vuelto, no han recibido su tratamiento apropiado. El CNT se ha encargado de ocultar todo y dar plata para que los familiares o los heridos no hablen.

Pero los obreros libios y todos los trabajadores del mundo deben saber esta realidad, ya que sus hermanos necesitan de su ayuda. Necesitan de una accion internacional para liberar a los presos que llevaron adelante la revolucion libia, necesitan que las organizaciones obreras del mundo garanticen los tratamientos medicos de todos los libios heridos, con todas las mejores condiciones, en los mejores hospitales del mundo, inclusive tomandolos bajo control obrero puesto que los patrones ya han demostrado no estar dispuestos a facilitar la atencion de salud.
Llamamos a todos los obreros de Libia y del mundo a seguir este camino de solidaridad con sus hermanos heridos en batalla, y a enfrentar al gobierno libio, que una vez mas se ha demostrado enemigo de los combatientes libios y el obstaculo a vencer hoy para llevar la revolucion libia al triunfo.

martes, 3 de abril de 2012

corresponsalías de los Combatientes revolucionarios de las milicias de Libia y el Comité de voluntarios obreros internacionalistas

Desde el frente de lucha de Libia:

 Pese al aislamiento, al cerco y las calumnias de las direcciones traidoras contra las heroicas masas libias,
Pese a los ataques del CNT y sus los generales khadafistas contra la clase obrera y los explotados

 ¡La revolución está viva! ¡Qué viva la revolución!

 27/03/2012

Entre amigos todo se perdona

El 27 de marzo la corte militar de Libia, sometida directamente al CNT, integrada por generales qadafistas travestidos, dicto oficialmente el perdón a los soldados leales al dictador capturados en batalla quienes, defendiendo los intereses imperialistas, dispararon en muchas ocasiones contra civiles desarmados, e incluso saquearon hogares y abusaron de mujeres y niñas.
Frente a esto, las masas armadas, en honor a la sangre de sus hermanos mártires caídos, se apostaron frente a la prisión al grito de “si los liberan, los matamos”. El temor a ser ajusticiados por las masas si son liberados lleva incluso a que los prisioneros declaren que son culpables y que merecen estar presos.
Esto permite que se le caiga aun más la careta a este corrupto gobierno de transición formado por ministros y generales qadafistas.
Así como Qadafy proveyó del cemento y el hierro al estado sionista-fascista de Israel para que construya el odiado y condenado muro en Gaza, mientras mantenía un discurso anti sionista y anti-imperialista, hoy el CNT ofrece el perdón a sus amigos a quienes ayer decía enfrentar, solo para confundir a las masas pobres sublevadas.

Ha quedado demostrado que la justicia no vendrá de manos del CNT, la corte militar ni ningún qadafista vestido de revolucionario, sino que la verdadera justicia solo vendrá de los tribunales obreros y populares puestos en pie por los combatientes y los familiares de los mártires. Estos son los únicos con legitimidad y poder para juzgar y castigar a todos los restos del régimen qadafista.


Más protestas contra el gobierno llevan a nuevas formas de reclamo

Debido a la carestía de la vida que se sufre hoy en la Libia post caída del dictador, y luego de los insuficientes y famosos 2400 dinares otorgados desincronizadamente a los combatientes de diferentes ciudades, distintos sectores de las masas libias volvieron a sus protestas.

Los soldados rasos del antiguo régimen, que cuando comenzó la insurrección en el 2011 desobedecieron las ordenes de sus generales qadafistas y lucharon codo a codo con las masas revolucionarias, comenzaron una protesta frente al Banco Nacional de Libia, reclamando por su derecho a cobrar los 2400 dinares que el gobierno había prometido para todos los que habían combatido. Al segundo día de protesta, estos soldados cortaron la calle, inaugurando el método del piquete en Libia no visto hasta ahora, lo que dio como resultado que muchos jóvenes de los barrios más marginados de Banghazy, que habían hecho guardias urbanas para protegerse en los inicios de la insurrección, se sumen e incluso corten otras calles en otros puntos de la ciudad, pidiendo asi su derecho a también recibir el dinero. Mientras tanto, en la plaza de la liberación de Banghazy, los trabajadores de la fábrica de tuberías protestaban pidiendo que se les paguen 4 meses de salario adeudado. Uno de los dirigentes hablo con Al Jazeera expresando su apoyo a sus hermanos de clase de Siria, e incluso Irak, llamando a que se levanten para liberarse de la opresión.

Frente a esto el gobierno transitorio del CNT dio la promesa de otorgarle 3000 dinares a los combatientes que se mantenían en las protestas cortando las calles. Así vemos la paradoja que mientras el CNT es odiado por el 99% de la población libia, a la vez es esta misma quien al exigirle lo sostiene en su lugar, pues no se plantea su derrocamiento, inclusive cuando están las condiciones dadas para hacerlo.
Al ver este ejemplo, los sectores de las masas combatientes que habían cobrado los 2400 dinares estan planteando seguir los pasos de la protesta, pues ese dinero demostró ser más que insuficiente para cubrir las necesidades arrastradas desde hace más de un año.

Se necesito solamente el rumor de que los milicianos volverían a empuñar sus fusiles, esta vez en contra del gobierno provisional, para que el CNT empiece a prometer un monto cercano a los 25000 dinares por persona, lo que por ahora es solo una promesa.
En cuanto a lo inmediato se está garantizando el pago de los 3000 dinares, en un intento por parte del CNT de descoordinar las luchas.

Por otro lado, los ingenieros que componen la dirección del sindicato de trabajadores petroleros (de la corporación que aglomera a todas las empresas petroleras en Libia, NOC), que centraliza a mas de 12000 trabajadores, asegura tener información exacta y precisa del dinero que entra y sale, en cuanto a petróleo y derivados, del país norafricano.
Incluso dicen saber por dónde fugan su dinero y en manos de quien o quienes. Pero no ven que ahora sea un momento oportuno para revelar dicha información, pues afirman que las masas están armadas y saben que, al no haber un gobierno fuerte asentado la reacción de las mismas seria ir a por las cabezas de las lacras que se roban las riquezas del pueblo pobre de Libia.
Esto demuestra que hay enormes riquezas que deberían pertenecer a los trabajadores y las masas empobrecidas de Libia que están siendo saqueadas por diversas petroleras extranjeras, dejando una parte en el país, pero bajo la administración y corrupción del CNT, con cuyas migajas intentan aplacar, descoordinar y acallar a sectores combativos de las masas.
Por eso a los combatientes y trabajadores libios no solo les corresponde los 3000 dinares sino todas las riquezas del país norafricano. El CNT no es quien para administrar ni decidir por nadie, sino que es cómplice del robo.
La única forma de poder conseguir condiciones dignas de vida es que los combatientes y trabajadores tomen en sus manos el control del petróleo y las riquezas libias, expropiando sin pago a las petroleras y poniéndolas a producir bajo control de los obreros.




sábado, 31 de marzo de 2012

UN LLAMADO A LAS ORGANIZACIONES DE LA CLASE TRABAJADORA DE BRASIL Y DEL MUNDO EN DEFENSA DE LA REVOLUCIÓN SIRIA


Ante el llamado de los Combatientes Revolucionarios de las Milicias de Libia, de marzo de 2012, nos ponemos en pie en Brasil para poner fin al cerco a las masas sirias, que están siendo masacradas por el asesino Bashar Al-Assad
BASTA DE SILENCIO ANTE LA MASACRE DE AL-ASSAD!
UN LLAMADO A LAS ORGANIZACIONES DE LA CLASE TRABAJADORA DE BRASIL Y DEL MUNDO EN DEFENSA DE LA REVOLUCIÓN SIRIA
La masacre de Al-Assad contra el pueblo sirio sigue provocando centenares de muertos todos los días. Al mismo tiempo, aumenta el silencio y la omisión por parte de las entidades que dicen defender los derechos humanos o las revoluciones en curso que sacuden el Norte de África hace más de un año.
Los organismos internacionales representantes del imperialismo norteamericano y europeo, como la ONU y sus observadores internacionales, incluyendo a la Liga Árabe y el Consejo Nacional Sirio, se omitieron, huyeron cobardemente y dejaron el camino libre para la continuidad de la masacre brutal y asesina del gobierno sirio contra la clase trabajadora.
El imperialismo claramente intenta de forma cobarde y fascista poner fin al levantamiento y ascenso mundial de la clase trabajadora y de los pueblos oprimidos a través del baño de sangre contra el pueblo sirio. Sobre todo para poner fin a la Revolución Libia, donde los trabajadores organizados en milicias populares fueran más adelante en la revolución y el gobierno provisorio (CNT), representante de la Casa Blanca y de la burguesía imperialista ligada al petróleo, no consiguió desarmar a las milicias populares libias. Este silencio sobre Siria tiene un papel decisivo.
Se las masas sirias triunfan y derrotan al asesino Bashar Al-Assad, eso significa más fuerza y condiciones políticas para la continuidad de las revoluciones en Libia, Egipto y en toda la región. Pero, si al contrario, las masas sirias fueran derrotadas, eso podrá llevar al conjunto de la revolución árabe para un escenario mucho más difícil, marcado por la ofensiva del imperialismo y de los gobiernos lacayos contra la vida de la clase trabajadora mundial, a través de la masacre y exterminio de cualquier foco de la revolución siria, sea en Damasco, Homs o cualquier otra ciudad donde las personas salen a las calles para derrotar la dictadura.
Al mismo tiempo, lamentablemente no es apenas la ONU y los organismos del Capital que se omiten y dan señal verde a la masacre. El silencio por parte de la izquierda mundial, de gran parte de las corrientes que defendieran la “primavera árabe”, así como la inercia de las grande organizaciones obreras, centrales sindicales y grandes entidades, esencialmente las que desde Europa podrían levantarse a favor de la resistencia siria a través de acciones concretas y no hacen absolutamente nada, también es determinante para fortalecer al gobierno asesino sirio.
Muchos de ellos condenaran la acción heroica de las milicias libias, que siguen en lucha hasta hoy, diciendo que eran “agentes de la OTAN y del imperialismo” cuando peleaban contra Kadafi, y hoy no hacen una sola acción en defensa de la revolución en el Norte de África.
En ese sentido, nosotros hacemos un llamado al conjunto de la izquierda mundial y de las organizaciones representantes de los trabajadores y del pueblo pobre. En especial en Brasil, a la CSP-Conlutas, Intersindical, Unidos Para Luchar a todas las demás organizaciones que dicen defender a los trabajadores y las revoluciones en curso en la región:
- Por el fin del cerco y del silencio ante la masacre de Al-Assad.
- Pongamos en pie una gran Campaña de denuncia de la masacre y de los crímenes de Bashar Al-Assad contra el pueblo sirio.
- Hagamos acciones unitarias frente a las embajadas sirias de nuestros países para exigir el fin de la masacre y el triunfo de la revolución en curso.
- Desarrollemos una amplia red de solidaridad, tanto a través de campañas financieras, comboys internacionales para el envío de alimentos a los revolucionarios sirios como también organizando brigadas internacionales que puedan sumarse a las milicias y a la resistencia que hoy clama por apoyo internacional.
- Intensifiquemos las acciones contra el Estado sionista-fascista de Israel y la lucha en defensa del Pueblo palestino. Derrotando a Al-Assad, damos un paso más para destruir este enclave militar y liberar al pueblo palestino, construyendo una Palestina laica, libre y no racista, abajo un gobierno de los trabajadores.
El Comité Internacional de apoyo a los revolucionarios de Libia, Siria y de todo el Norte de África y Medio Oriente, se coloca al servicio de esta tarea. Es hora de romper el cerco y acabar con el aislamiento al pueblo sirio. Esta es la única forma de acabar con el baño de sangre. Basta de silencio y omisión! Viva la revolución Siria. Fuera Al-Assad!
Comité Internacional de apoyo a los revolucionarios de Libia, Siria y todo el Norte de África y Medio Oriente – Brasil
Movimiento Revolucionario, integrante de la Corriente Revolucionaria Internacional
Comité por la Refundación de la Cuarta Internacional - San Pablo, integrante de la Fracción Leninista Trotskista Internacional
Marzo de 2012

martes, 27 de marzo de 2012

La masacre en SIRIA

Una respuesta contrarrevolucionaria del imperialismo y sus lacayos contra la revolución en el Norte de África y Medio Oriente y contra la clase obrera mundial

¡Hay que derrotar al chacal Al-Assad que masacra a las masas sirias a cuenta de las potencias imperialistas y la OTAN!

Una ofen­si­va con­tra­rre­vo­lu­cio­na­ria del im­pe­ria­lis­mo y el con­jun­to de los ex­plo­ta­do­res con­tra la cla­se obre­ra mun­dial se ha con­cen­tra­do en Si­ria. Las po­ten­cias im­pe­ria­lis­tas ne­ce­si­tan aplas­tar la ca­de­na de re­vo­lu­cio­nes pro­le­ta­rias que se han de­sa­ta­do en el Nor­te de Áfri­ca y Me­dio Orien­te, pa­ra pro­pi­nar­le un es­car­mien­to a la cla­se obre­ra mun­dial, mos­trán­do­le a los obre­ros de Eu­ro­pa, y a to­dos quie­nes quie­ran se­guir el ca­mi­no re­vo­lu­cio­na­rio de los ex­plo­ta­dos del Ma­greb, el des­ti­no que les es­pe­ra: el de Ba­ba Am­ro y to­do Homs re­du­ci­do a es­com­bros, con mi­les y mi­les de muer­tos en las ca­lles y he­ri­dos, con los ba­rrios di­na­mi­ta­dos lue­go de me­ses de he­roi­co com­ba­te y re­sis­ten­cia. ¡Ellos son los már­ti­res de la cla­se obre­ra in­ter­na­cio­nal!

En 2011 la clase obrera amenazó con una ofensiva revolucionaria generalizada a nivel mundial, como respuesta al brutal ataque del imperialismo contra las masas

El fe­roz gol­pe con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rio que hoy ve­mos en Si­ria es una res­pues­ta con­tun­den­te del gran ca­pi­tal a la ofen­si­va de ma­sas que sa­cu­dió al pla­ne­ta du­ran­te to­do 2011 fren­te a la fe­roz cri­sis eco­nó­mi­ca que azo­ta al pla­ne­ta, crack que abrió un nue­vo pe­rio­do his­tó­ri­co de cho­ques en­tre re­vo­lu­ción y con­tra­rre­vo­lu­ción.
La cla­se obre­ra y las ma­sas em­po­bre­ci­das del Nor­te de Áfri­ca y Me­dio Orien­te, die­ron ini­cio a enor­mes re­vo­lu­cio­nes por el pan, el tra­ba­jo y la in­de­pen­den­cia na­cio­nal. En ene­ro de 2011 los ex­plo­ta­dos de Tú­nez fue­ron la chis­pa re­vo­lu­cio­na­ria que co­mo un re­gue­ro de pól­vo­ra en­cen­dió el fue­go de los com­ba­tes en Egip­to, Ye­men, Bah­réin, Si­ria y Li­bia, don­de la re­vo­lu­ción lle­gó más le­jos, con las ma­sas des­tru­yen­do al es­ta­do bur­gués y con­quis­tan­do el ar­ma­men­to ge­ne­ra­li­za­do de los ex­plo­ta­dos.
Es­te to­rren­te re­vo­lu­cio­na­rio ame­na­zó con cru­zar el Mar Me­di­te­rrá­neo y lle­gar al co­ra­zón de las me­tró­po­lis im­pe­ria­lis­tas. Al gri­to de “¡Hay que pe­lear co­mo en Egip­to!” la ju­ven­tud y los tra­ba­ja­do­res en el es­ta­do es­pa­ñol po­nían en pie la “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos”. Los tra­ba­ja­do­res y ex­plo­ta­dos de Gre­cia vol­vían a su­ble­var­se, lue­go de pro­ta­go­ni­zar 14 huel­gas ge­ne­ra­les y enor­mes com­ba­tes de ba­rri­ca­das, y ro­dea­ban el Par­la­men­to de los ex­plo­ta­do­res si­guien­do el ca­mi­no de la re­vo­lu­ción ar­gen­ti­na del 2001 y su gri­to “Que se va­yan to­dos, que no que­de ni uno so­lo”, mien­tras que la ju­ven­tud obre­ra de In­gla­te­rra es­ta­lla­ba con re­vuel­tas en Tot­ten­ham y to­do Lon­dres.
En el con­ti­nen­te ame­ri­ca­no, co­men­za­ba a in­cor­po­rar­se a es­ta olea­da re­vo­lu­cio­na­ria la cla­se obre­ra nor­tea­me­ri­ca­na pa­ra en­fren­tar al car­ni­ce­ro Oba­ma. A pe­sar y en con­tra de la bu­ro­cra­cia de la AFL-CIO y de to­da la iz­quier­da re­for­mis­ta sir­vien­te de Oba­ma, mien­tras en Oa­kland vol­vía el mo­vi­mien­to “con­tra la gue­rra” jun­to a los tra­ba­ja­do­res in­mi­gran­tes, y en las huel­gas de Wis­con­sin los tra­ba­ja­do­res le­van­ta­ban las con­sig­nas de las ma­sas egip­cias, los “in­dig­na­dos” en EE.UU. cer­ca­ron Wall Street mar­cán­do­le las coor­de­na­das a to­do el pro­le­ta­ria­do mun­dial de quié­nes eran sus má­xi­mos ene­mi­gos: los pa­rá­si­tos de esa su­pe­ro­li­gar­quía del ca­pi­tal fi­nan­cie­ro.
En el Co­no Sur del con­ti­nen­te, a fi­nes de 2010, la cla­se obre­ra y los cam­pe­si­nos po­bres de Bo­li­via de­rro­ta­ron el ta­ri­fa­zo de Evo Mo­ra­les, en­fren­tan­do a los di­na­mi­ta­zos lim­pios a los trai­do­res de la bu­ro­cra­cia de la COB (Cen­tral Obre­ra Bo­li­via­na), y lue­go, en sep­tiem­bre de 2011, los tra­ba­ja­do­res fa­bri­les y los cam­pe­si­nos po­bres vol­vían a arre­me­ter con­tra el go­bier­no de Mo­ra­les, sir­vien­te de las trans­na­cio­na­les, nue­va­men­te sal­va­do por la bu­ro­cra­cia co­la­bo­ra­cio­nis­ta. Mien­tras, la cla­se obre­ra y la ju­ven­tud chi­le­na se le­van­ta­ban en enor­mes lu­chas al gri­to de “¡re­na­cio­na­li­za­ción sin pa­go y ba­jo con­trol obre­ro del co­bre!” pa­ra te­ner sa­la­rios dig­nos y edu­ca­ción gra­tui­ta, mien­tras iden­ti­fi­ca­ban y en­fren­ta­ban a los rom­pe­huel­gas del Par­ti­do Co­mu­nis­ta co­mo los “pa­cos (po­li­cías) ro­jos”, de­mos­trán­do­le a to­da la cla­se obre­ra mun­dial que en la ex­pro­pia­ción de los ca­pi­ta­lis­tas es­tá la so­lu­ción a to­das sus de­man­das, y que pa­ra ello era ne­ce­sa­rio de­rro­tar a las di­rec­cio­nes trai­do­ras.


De es­ta ma­ne­ra, los ex­plo­ta­dos a ni­vel mun­dial co­men­za­ban a po­ner­se en po­si­ción de con­trao­fen­si­va pa­ra de­rro­tar el ata­que de los ca­pi­ta­lis­tas. Y es­to fue así por­que la enor­me re­vo­lu­ción de­sa­ta­da en el Ma­greb y Me­dio Orien­te no só­lo pu­so en cues­tión to­dos los dis­po­si­ti­vos con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rios de con­trol del im­pe­ria­lis­mo en la re­gión, si­no que ade­más hi­zo es­ta­llar por los ai­res los di­ques de con­ten­ción y los cer­cos del re­for­mis­mo con­tra los com­ba­tes re­vo­lu­cio­na­rios de las ma­sas, que has­ta en­ton­ces ha­bían ga­ran­ti­za­do atar­le las ma­nos a la cla­se obre­ra mun­dial pa­ra im­pe­dir el triun­fo de sus com­ba­tes, so­me­tién­do­la a la bur­gue­sía país por país.
La mo­ción de la cla­se obre­ra y los opri­mi­dos del Nor­te de Áfri­ca a to­do el pro­le­ta­ria­do mun­dial fue que pa­ra de­rro­tar el ata­que de los ca­pi­ta­lis­tas, ha­bía que pe­lear por to­do, con los mé­to­dos de la re­vo­lu­ción pro­le­ta­ria, em­bis­tien­do con­tra la ciu­da­de­la del po­der de los ex­plo­ta­do­res, echan­do aba­jo los go­bier­nos y re­gí­me­nes ham­brea­do­res y ase­si­nos de las ma­sas. Es de­cir, a ca­da pa­so, el pro­le­ta­ria­do ten­día a coor­di­nar su com­ba­te a ni­vel in­ter­na­cio­nal, y ame­na­za­ba con pro­ta­go­ni­zar un ver­da­de­ro as­cen­so re­vo­lu­cio­na­rio, sin­cro­ni­zan­do la lu­cha de las ma­sas del mun­do co­lo­nial y se­mi­co­lo­nial, con los com­ba­tes del pro­le­ta­ria­do de los paí­ses im­pe­ria­lis­tas.
Con­tra es­ta pers­pec­ti­va se cen­tra­li­za­ron a ni­vel mun­dial to­das las bu­ro­cra­cias sin­di­ca­les, aris­to­cra­cias obre­ras, par­ti­dos so­cial-im­pe­ria­lis­tas y to­da la iz­quier­da re­for­mis­ta mun­dial, pa­ra sal­var al ca­pi­ta­lis­mo en ban­ca­rro­ta y dis­per­sar y echar agua al fue­go de la lu­cha re­vo­lu­cio­na­ria de las ma­sas.


Las ma­sas no con­ta­ron con una di­rec­ción re­vo­lu­cio­na­ria a su fren­te pa­ra triun­far. Por el con­tra­rio, las di­rec­cio­nes trai­do­ras del pro­le­ta­ria­do mun­dial le die­ron tiem­po al im­pe­ria­lis­mo pa­ra crear las con­di­cio­nes pa­ra lan­zar su ofen­si­va con­tra las ma­sas res­pon­dien­do a la re­vo­lu­ción con gol­pes de la con­tra­rre­vo­lu­ción.

El 2012 comienza con una contraofensiva imperialista.
Esta dio sus primeros pasos con la traición del stalinismo y los partidos social imperialistas al ascenso de la clase obrera europea; con desvíos parlamentarios de los procesos revolucionarios como en Túnez; con golpes contrarrevolucionarios como el de la Junta Militar en Egipto; y ahora…
Concentra sus fuerzas para aplastar a los explotados en Siria

El im­pe­ria­lis­mo en cri­sis no po­día per­mi­tir que la re­vo­lu­ción se abra en los paí­ses cen­tra­les. Ne­ce­si­ta­ban fre­nar y de­rro­tar la ofen­si­va de los ex­plo­ta­dos que ha­bía co­men­za­do.
Pa­ra ello, ac­tua­ron im­pla­ca­ble­men­te las di­rec­cio­nes re­for­mis­tas del pro­le­ta­ria­do mun­dial. Las bu­ro­cra­cias sin­di­ca­les y los par­ti­dos so­cial-im­pe­ria­lis­tas afir­ma­ron que las re­vo­lu­cio­nes en el Nor­te de Áfri­ca y Me­dio Orien­te eran “pri­ma­ve­ras de los pue­blos” y “re­vo­lu­cio­nes de­mo­crá­ti­cas” con­tra las “dic­ta­du­ras” y “au­to­cra­cias”, pa­ra que la cla­se obre­ra no to­ma­ra el po­der y pu­die­ran im­po­ne­se las tram­pas y des­víos par­la­men­ta­rios de “Asam­bleas Cons­ti­tu­yen­tes” y “fuer­zas ar­ma­das de­mo­crá­ti­cas”. En Eu­ro­pa afir­ma­ban que no ha­bía que pe­lear co­mo en Tú­nez, Egip­to, Li­bia o Si­ria, si­no que la sa­li­da es­ta­ba en pe­lear país por país pa­ra pre­sio­nar a los go­bier­nos y re­gí­me­nes im­pe­ria­lis­tas pa­ra que “rec­ti­fi­quen el ajus­te” y por una “Eu­ro­pa So­cial”. Las bu­ro­cra­cias sin­di­ca­les co­mo la in­gle­sa o ale­ma­na lan­za­ron cam­pa­ñas cho­vi­nis­tas co­mo “tra­ba­jo in­gles pa­ra los in­gle­ses” o “no pa­ga­re­mos la cri­sis de Gre­cia” pa­ra so­me­ter al pro­le­ta­ria­do a sus pro­pias bur­gue­sías.


Pe­ro en Oc­tu­bre de 2011 la re­vo­lu­ción li­bia da­ba un nue­vo sal­to con las mi­li­cias obre­ras y po­pu­la­res ajus­ti­cian­do al cha­cal Kha­dafy. To­dos los go­bier­nos bur­gue­ses del mun­do se vie­ron en el es­pe­jo. En­ton­ces, cuan­do las ma­sas grie­gas irrum­pie­ron en el mis­mo mes con una nue­va huel­ga ge­ne­ral, és­ta vez cer­can­do el Par­la­men­to pa­ra de­rro­tar al en­ton­ces go­bier­no de Pa­pan­dreau, la bur­gue­sía lan­zó a sus pe­rros del Par­ti­do Co­mu­nis­ta que, a pa­la­zos lim­pios, le rom­pie­ron la ca­be­za a cien­tos de tra­ba­ja­do­res y jó­ve­nes grie­gos, pa­ra im­pe­dir que se abrie­ra la re­vo­lu­ción en Eu­ro­pa. Así co­men­zó la con­trao­fen­si­va im­pe­ria­lis­ta. És­ta dio nue­vos zar­pa­zos en Chi­na con el ejér­ci­to ase­si­no de Hu Jin­tao ma­sa­cran­do a más de 10.000 obre­ros y cam­pe­si­nos po­bres, en un cla­ro gol­pe con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rio pro­pi­na­do a las mar­ti­ri­za­das ma­sas chi­nas que co­men­za­ban a su­ble­var­se por sus de­man­das. En Egip­to, la ofi­cia­li­dad mu­ba­ra­kis­ta or­ga­ni­za­ba una re­da­da con­tra las ma­sas, ase­si­nan­do a de­ce­nas de ex­plo­ta­dos en el es­ta­dio Port Said y ma­sa­cran­do a cien­tos de tra­ba­ja­do­res que com­ba­tían en la Pla­za Tah­rir. Así co­men­zó la con­trao­fen­si­va del gran ca­pi­tal con­tra las ma­sas pre­pa­rán­do­se pa­ra gol­pear en Si­ria.

Las aris­to­cra­cias y bu­ro­cra­cias obre­ras de las po­ten­cias im­pe­ria­lis­tas, los par­ti­dos so­cial-im­pe­ria­lis­tas, el es­ta­li­nis­mo y co­rrien­tes de los re­ne­ga­dos del trots­kis­mo, mon­ta­ron una ver­da­de­ra cor­ti­na de hu­mo, un ver­da­de­ro cer­co, di­cién­do­le al pro­le­ta­ria­do mun­dial que las mi­li­cias obre­ras y po­pu­la­res en Li­bia eran “tro­pas te­rres­tres de la OTAN” y que la in­sur­gen­cia en Si­ria es­ta­ba “ar­ma­da por el im­pe­ria­lis­mo”, o bien que el pe­li­gro cen­tral en Si­ria era “una in­va­sión de la OTAN”, cu­brién­do­le así las es­pal­das al ma­sa­cra­dor Al-As­sad, agen­te del im­pe­ria­lis­mo. To­do pa­ra que la cla­se obre­ra mun­dial no sa­lie­ra en de­fen­sa de las ma­sas re­vo­lu­cio­na­rias si­rias.
Sin ese ac­cio­nar de la iz­quier­da no se po­dría ha­ber con­su­ma­do se­me­jan­te ma­sa­cre. De re­pen­te, allí don­de las ma­sas se ar­ma­ban co­mo en Li­bia o co­men­za­ban a ha­cer­lo co­mo en Si­ria –don­de más de 50.000 sol­da­dos se pa­sa­ron al ban­do de la re­vo­lu­ción-, pa­ra es­tas co­rrien­tes de­sa­pa­re­cie­ron las “re­vo­lu­cio­nes de­mo­crá­ti­cas” y las “pri­ma­ve­ras de los pue­blos” y las ma­sas in­su­rrec­tas pa­sa­ron a ser tro­pas “ar­ma­das por el im­pe­ria­lis­mo”. ¡To­das las di­rec­cio­nes trai­do­ras de la cla­se obre­ra mun­dial se en­car­ga­ron de de­jar so­las y cer­ca­das a las he­roi­cas ma­sas si­rias!
To­das es­tas co­rrien­tes di­je­ron que en Li­bia la OTAN in­ter­vi­no pa­ra “de­rro­tar a Kha­dafy”. ¡Men­ti­ra! Es que allí la OTAN in­ter­vi­no jus­ta­men­te pa­ra im­pe­dir que las ma­sas lle­ga­ran a Trí­po­li y se hi­cie­ran del po­der lue­go de aplas­tar a Kha­dafy. La OTAN in­ter­vi­no pa­ra for­ta­le­cer al CNT y pa­ra que és­te pu­sie­ra ba­jo su dis­ci­pli­na po­lí­ti­ca a to­da la ofi­cia­li­dad kha­da­fis­ta. Eso es lo que fue a ha­cer la OTAN a Li­bia. In­clu­si­ve, a po­ner­le un lí­mi­te a Kha­dafy pa­ra que no en­tre a Ben­ga­si pues­to que po­día ser aplas­ta­do por las ma­sas, co­mo ter­mi­nó su­ce­dien­do. Es que, en ese mo­men­to, aún es­ta­ba vi­va la re­vo­lu­ción y el as­cen­so de las ma­sas de Egip­to y Tú­nez, y en ju­lio-agos­to de 2011 las ma­sas ex­plo­ta­das de Gre­cia se su­ble­va­ban y el mo­vi­mien­to de los “in­dig­na­dos” de Ma­drid y EE.UU. com­ba­tía a los ban­que­ros de la Co­ro­na es­pa­ño­la y de Wall Street, mien­tras la ju­ven­tud obre­ra que­ma­ba Tot­ten­ham en Lon­dres. Hoy el es­ce­na­rio es dis­tin­to. Gra­cias al ac­cio­nar de las di­rec­cio­nes trai­do­ras, las fuer­zas im­pe­ria­lis­tas tie­nen “las ma­nos li­bres” pa­ra lar­gar su ofen­si­va con­tra­rre­vo­lu­cio­na­ria.
En Si­ria el im­pe­ria­lis­mo no ne­ce­si­tó en­viar avio­nes de la OTAN, ya que el ejér­ci­to del As­sad, agen­te di­rec­to del im­pe­ria­lis­mo, es quien ha­ce el tra­ba­jo su­cio de ma­sa­crar a las ma­sas.


Así, ba­jo un plan mi­li­mé­tri­co, el im­pe­ria­lis­mo dio un du­ro gol­pe fas­cis­ta con­tra la re­vo­lu­ción obre­ra y so­cia­lis­ta que ha­ce un año avan­za des­de Tú­nez has­ta las puer­tas de la Pa­les­ti­na his­tó­ri­ca, ame­na­zan­do con des­truir al gen­dar­me es­ta­do sio­nis­ta fas­cis­ta de Is­rael y con cru­zar el Me­di­te­rrá­neo e irrum­pir en el co­ra­zón de la Eu­ro­pa im­pe­ria­lis­ta de Maas­tricht. Hoy es en Si­ria don­de el im­pe­ria­lis­mo ha es­ta­ble­ci­do su avan­za­da con­tra­rre­vo­lu­cio­na­ria.

Una “Santa Alianza” para aplastar a las masas en Siria

Si­ria fue el es­ce­na­rio ele­gi­do por el im­pe­ria­lis­mo pa­ra dar un gol­pe cer­te­ro en su con­trao­fen­si­va. El gran ca­pi­tal no po­día per­mi­tir que el ca­mi­no de Li­bia, es de­cir el de la in­su­rrec­ción de ma­sas, la mi­li­cia obre­ra y po­pu­lar, la des­truc­ción del es­ta­do bur­gués y el ajus­ti­cia­mien­to de los go­bier­nos agen­tes del im­pe­ria­lis­mo, tuviera su con­ti­nui­dad y triun­fo en la Si­ria su­ble­va­da.
El de­rro­ca­mien­to de Al As­sad, el guar­dián de “paz” de las fron­te­ras del gen­dar­me is­rae­lí, hu­bie­ra sig­ni­fi­ca­do la vuel­ta de las ma­sas pa­les­ti­nas al com­ba­te; que los ex­plo­ta­dos de Tú­nez derrotaran la far­sa de la Asam­blea Cons­ti­tu­yen­te y su go­bier­no; que los tra­ba­ja­do­res y las ma­sas de Egip­to aplastaran al go­bier­no de la Jun­ta Mi­li­tar ase­si­na co­mo lo ha­bían he­cho con Mu­ba­rak; y que la cla­se obre­ra y las ma­sas en ar­mas de Li­bia irrumpieran con­tra el CNT pro-im­pe­ria­lis­ta pa­ra lle­var al triun­fo su re­vo­lu­ción. El ca­pi­tal fi­nan­cie­ro sa­bía muy bien que si se de­sa­rro­lla­ba una su­pe­rior ofen­si­va re­vo­lu­cio­na­ria de las ma­sas con­tra las tram­pas que ha­bía mon­tan­do pa­ra ex­pro­piar la re­vo­lu­ción, tam­bién se po­nía en gra­ve cri­sis al ré­gi­men del pro­tec­to­ra­do yan­qui en Irak, la ocu­pa­ción im­pe­ria­lis­ta en Af­ga­nis­tán y to­dos los dis­po­si­ti­vos con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rios que le ga­ran­ti­zan al im­pe­ria­lis­mo el con­trol de las “ru­tas del pe­tró­leo” en la re­gión, co­men­zan­do por el es­ta­do sio­nis­ta-fas­cis­ta de Is­rael. Es­ta si­tua­ción hu­bie­ra tor­na­do prác­ti­ca­men­te ine­vi­ta­ble la irrup­ción de la re­vo­lu­ción en las en­tra­ñas de Eu­ro­pa.

Por ello en Si­ria es­tá ac­tuan­do una “San­ta Alian­za” con­tra­rre­vo­lu­cio­na­ria di­ri­gi­da por el im­pe­ria­lis­mo. Con sus sir­vien­tes de Ru­sia con Pu­tín y Chi­na con Hu Jin­tao, ar­ma­ron has­ta los dien­tes al ejér­ci­to si­rio, ver­da­de­ras tro­pas de ocu­pa­ción del im­pe­ria­lis­mo ba­jo el man­do de Al-As­sad, pa­ra ha­cer el “tra­ba­jo su­cio” de aplas­tar a las ma­sas, con la co­la­bo­ra­ción de esa Quin­ta Co­lum­na de la bur­gue­sía ira­ní y del Lí­ba­no, sos­te­ni­da por los “bo­li­va­ria­nos” y to­do el es­ta­li­nis­mo. Ya los car­ni­ce­ros de la Li­ga Ára­be, que de­cían “opo­ner­se” a la ma­sa­cre, ha­bían en­tra­do a Si­ria a mar­car los ob­je­ti­vos de la re­sis­ten­cia de las ma­sas, y se ha­bían re­ti­ra­do pa­ra de­jar­le las ma­nos li­bres a Al-As­sad pa­ra que los aplas­te a san­gre y fue­go, mien­tras el fan­tas­ma del Con­se­jo Na­cio­nal Si­rio, des­de muy le­jos de los com­ba­tes, lla­man­do a in­ter­ve­nir a la ONU, in­ten­ta ex­pro­piar la re­vo­lu­ción de las ma­sas ex­plo­ta­das.


Desde la ONU y la Liga Árabe, se levantaron cortinas de humo
para encubrir la masacre del chakal Al Assad en Siria

Hace un año se desataba en Siria una poderosa insurrección ciudad por ciudad que asaltaba las comisarías, dividía al ejército y se armaba. A principios de 2012, las masas ya combatían en Damasco a 50 cuadras de la Casa de Gobierno, y amenazaban con transformar a Siria en una nueva Libia, demoliendo completamente al estado burgués y ajusticiando al chacal Al-Assad, como ayer lo hicieran las masas libias con Khadafy.
El chacal Al-Assad y su ejército fueron los que encabezaron el “trabajo sucio”, en un verdadero golpe fascista, bombardearon desde principios de febrero y durante semanas distintas ciudades de Siria, para luego entrar casa a casa y aplastar a los explotados sirios como sucedió en Baba Amro y los barrios más aguerridos de la resistencia de las masas. Este “trabajo sucio” fue comandado por los estados mayores de las potencias imperialistas, cuyas “tropas terrestres” fueron las tropas del ejército contrarrevolucionario de Al-Assad.


Así, Obama, Sarkozy y Merkel posaban de “democráticos” en la ONU, “horrorizados” por la masacre de Al-Assad, con Hillary Clinton declarando que ellos “enviaban mensajes de paz a Siria, no armamento”, mientras ordenaban a sus agentes “gurkas” de Putin y Hu Jintao que vetaran todas las resoluciones de la ONU sobre “ayuda humanitaria” contra Al-Assad. Obama “dejaba correr” los vetos de China y Rusia, que armaban hasta los dientes a Al-Assad, para que el imperialismo yanqui no quede expuesto como el comandante en jefe de la contrarrevolución en Siria. La excusa de los “vetos” se cae por propio peso a la luz de la invasión de EE.UU. a Irak en 2003, cuando el Consejo de Seguridad de la ONU votó en contra de la invasión yanqui, e igualmente Bush invadió Irak y a bombazos limpios lo llevó a la edad media y a su colonización, como lo hizo previamente con Afganistán. ¡Cínicos! Se llenaron la boca hablando de que “no están dadas las condiciones para una intervención”, cuando tienen a unos kilómetros al gendarme sionista armado hasta los dientes para masacrar a cuenta de Obama y las potencias imperialistas. Es que no necesitaron usar al perro sionista, ya que Al Assad ha mostrado cumplir su rol de lacayo del imperialismo, aplastando despiadadamente a las masas insurrectas.
Durante la pantomima de las sesiones de la ONU, el imperialismo envió a los piratas de la Liga Árabe a Siria que se dedicaron a recorrer todos los barrios y ciudades controlados por los obreros y explotados insurrectos, para luego retirarse diciendo que “no podían hacer nada para detener la masacre de Al-Assad”. ¡Fueron ellos los que marcaron las coordenadas de cada una de las bombas y disparos que tiró el ejército de Al-Assad contra los trabajadores de Homs, Deraa y demás ciudades de Siria!


En Siria estamos en presencia de una verdadera política de exterminio contra la clase obrera y los explotados, comandada por Al-Assad a cuenta de las potencias imperialistas. Es lo mismo que hizo tantas veces el estado sionista-fascista de Israel contra las martirizadas masas palestinas, o el carnicero Milosevic en los Balcanes durante los ´90, cuando provocó un verdadero genocidio contra las masas bosnias y masacró sin piedad a miles y miles de explotados de Kosovo, haciendo el “trabajo sucio” del imperialismo de aplastar a las masas, tal como hoy lo hace el chacal Al-Assad en Siria.

Los gobiernos de Líbano e Irán sostenidos en el Foro Social Mundial:
Una Quinta Columna, legitimada por “izquierda” por los partidos socialimperialistas y renegados del trotskismo, para imponer la masacre en Siria

La contraofensiva imperialista que hoy se ha centrado en Siria, no podría haber aplastado en Homs sin el accionar contrarrevolucionario de la Quinta Columna de los Ayatollahs iraníes y de Hezbollah del Líbano. Este último junto a Al Assad comparten los jugosos negocios de las telecomunicaciones y la computación asociados al imperialismo; a eso le llaman “socialismo de mercado”, que es: grandes negocios para el imperialismo y las burguesías nativas y hambre, explotación y muerte para las masas. Este es el trasfondo de la sublevación revolucionaria de las masas sirias por el pan.
Por ello la burguesía de Hezbollah del Líbano, expropiadora de la lucha de las masas de ese país que derrotaron al ejército sionista en 2006, envió tropas a Siria para sostener a Al Assad, mientras encarcelaba a los explotados libaneses y palestinos que abastecían de armas a los combatientes sirios.
Mientras, el gobierno de Ahmadinejad de Irán, como toda burguesía nacional, demostró toda su cobardía frente al imperialismo. Amenazó en sus discursos con interrumpir el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz y lo que hizo fue movilizar buques para bloquear Siria y defender al asesino Al Assad. Su objetivo fue impedir que las brigadas de combatientes de la región que ya se organizaban, lleguaran por el Mediterráneo al campo de batalla a combatir junto a sus hermanos de clase de Siria. Movilizó también a sus “guardianes de la revolución”, como tropas terrestres, para fortalecer las fuerzas del ejército contrarrevolucionario de Al-Assad contra las masas. Mientras, como ya vimos, Hezbollah detenía y asesinaba a los mejores combatientes de la resistencia siria en el Líbano.


Frente a esto, el cinismo de la izquierda reformista mundial no tiene límites. Estas corrientes le quieren hacer creer al proletariado que si se pone de pie junto a sus hermanos de clase masacrados en Siria, se fortalecería la ofensiva del estado de Israel y el imperialismo contra Irán. ¡Mentira! Los Ayatollahs iraníes aplastan, hambrean y masacran a los trabajadores y a su propio pueblo, tal como lo hacían Mubarak, Ben Alí, Khadafy o Al-Assad. Entregan el petróleo al imperialismo japonés, alemán y norteamericano, tal como lo hacía Saddam Hussein, al igual que los lacayos de la nueva burguesía de Corea del Norte que amenaza con “bombas nucleares” cada vez que quiere negociar con el imperialismo planes de alimento. Las cobardes burguesías nativas se dedican a negociar con el imperialismo la porción de la renta petrolera y la plusvalía nacional que se quedará en sus bolsillos.
Al-Assad y los Ayatollahs le garantizaron a EE.UU. una retirada ordenada y la estabilidad del gobierno del protectorado yanqui en Irak, desarmando, para luego entrar al gobierno del protectorado, a las masas explotadas del sur que en Basora habían derrotado a las tropas inglesas. Esto no es de extrañar. En pleno bloqueo a Irán, Japón sigue extrayendo petróleo iraní y Alemania se lo refina en Europa y le vende al propio Irán a altísimos precios todos los derivados del petróleo en combustibles. ¡Basta de mentir y hacer pasar de “antiimperialistas” a los lacayos del imperialismo!


Los ex trotskistas quieren hacer creer que Irán se “paraba de manos contra Israel y el imperialismo” y lo único que hace es “pararse de manos contra las masas revolucionarias”. Si el imperialismo aún no invadió Irán, es en primer lugar por la enorme lucha revolucionaria de las masas de Túnez, Egipto, Libia, Siria y todo el Norte de África y Medio Oriente que no han sido derrotadas, y en segundo lugar porque los Ayatollahs se propusieron hacer buen “trabajo sucio” para el imperialismo. Ellos ya aplastaron a sangre y fuego en 2009-2010 el levantamiento de las masas iraníes, reeditando la masacre contra los Shoras, “consejos obreros” de la revolución de 1979.
La izquierda reformista mundial, quiere hacer creer que por el peligro de un ataque imperialista a Irán, hay que paralizar la lucha de clases en Siria ¡Traidores! Someten a la clase obrera de Irán, Siria y toda la región a Al Assad y los Ayatollahs, cuando lejos de “suspender la lucha de clases”, hay que profundizarla como guerra civil en Siria y sublevar a las masas palestinas para destruir al estado sionista fascista de Israel.


Lo más reaccionario de la situación mundial esta signado porque el reformismo, a fuerza de grandes traiciones, retomó el control de las organizaciones de lucha de las masas

El Fo­ro So­cial Mun­dial y sus agen­tes de iz­quier­da de sta­li­nis­tas de to­dos los co­lo­res y re­ne­ga­dos del trots­kis­mo aplau­die­ron el plan de “dos es­ta­dos” de Oba­ma y el im­pe­ria­lis­mo pa­ra Pa­les­ti­na, le­gi­ti­man­do el pac­to de Al Fa­tah y Ha­mas, de ren­di­ción de las ma­sas. Es­te pac­to es el que ga­ran­ti­za la “se­gu­ri­dad in­ter­na” del es­ta­do sio­nis­ta fas­cis­ta de Is­rael con las ma­sas pa­les­ti­nas en cam­pos de con­cen­tra­ción, mien­tras Al As­sad, la jun­ta mi­li­tar egip­cia, Hez­bo­llah en Li­ba­no y los Aya­to­llahs ira­níes le ga­ran­ti­zan las “fron­te­ras de paz” al en­cal­ve im­pe­ria­lis­ta. ¡Mien­tras la re­vo­lu­ción en el nor­te de Áfri­ca y Me­dio Orien­te po­ne en cues­tión es­te plan con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rio, los ex trots­kis­tas re­vin­di­ca­ban a los “In­dig­na­dos is­rae­líes” que exi­gían “más vi­vien­das”, es de­cir, más ro­bo de tie­rras a las mar­ti­ri­za­das ma­sas pa­les­ti­nas! Es­ta iz­quier­da que se di­ce “so­cia­lis­ta” y de vez en cuan­do se vis­te de “an­ti­ca­pi­ta­lis­ta”, si­len­cia ver­gon­zosamente la ma­sa­cre en Homs. No son más que ene­mi­gos de la re­vo­lu­ción so­cia­lis­ta ¡Sá­quen­se la ca­re­ta, son la iz­quier­da de Oba­ma!

La Quin­ta Co­lum­na con­tra las ma­sas si­rias se com­ple­tó con los bo­li­va­ria­nos co­mo Chá­vez y Cas­tro que se mo­vi­li­za­ron apo­yan­do la ma­sa­cre de Al As­sad sos­te­ni­dos por to­do el es­ta­li­nis­mo a ni­vel mun­dial. Ellos se de­di­ca­ron a ca­lum­niar a las mi­li­cias de Li­bia acu­sán­do­las de ser “agen­tes de la CIA” y “tro­pas te­rres­tres de la OTAN” con el ob­je­ti­vo de ha­cer­le creer a los ex­plo­ta­dos del mun­do que la OTAN ha­bía ma­sa­cra­do a Kha­dafy.
¡To­dos ellos, jun­to al Fo­ro So­cial Mun­dial son la ver­da­de­ra Quin­ta Co­lum­na con­tra la re­vo­lu­ción Si­ria y de to­do el Nor­te de Áfri­ca y Me­dio Orien­te! ¡Su pro­gra­ma es: “ar­mas pa­ra Al-As­sad” y “bri­ga­das in­ter­na­cio­na­les pa­ra de­rro­tar la re­vo­lu­ción”!
Los ver­da­de­ros com­ba­tien­tes an­tiim­pe­ria­lis­tas son las mi­li­cias de la cla­se obre­ra y las ma­sas em­po­bre­ci­das, las cla­ses me­dias arrui­na­das, los sol­da­dos ra­sos que se ne­ga­ron a ma­sa­crar al pue­blo ¡Los úni­cos sir­vien­tes del im­pe­ria­lis­mo y la OTAN que es­tán en el cam­po de ba­ta­lla son Al-As­sad con su ejér­ci­to con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rio y las tro­pas en­via­das por Ah­ma­di­ne­jad y Hez­bo­llah con el apo­yo de los go­bier­nos “bo­li­va­ria­nos”!


Los re­ne­ga­dos del trots­kis­mo fue­ron los que sos­tu­vie­ron por “iz­quier­da” el cer­co con­tra la re­vo­lu­ción en Si­ria. Tan­to las co­rrien­tes sir­vien­tes de los “bo­li­va­ria­nos”, que argumentan que Al-As­sad no es “agen­te di­rec­to del im­pe­ria­lis­mo”, co­mo la va­rian­te so­cial­de­mó­cra­ta de los ex trots­kis­tas que afir­man que “la ma­sa­cre de Al-As­sad obli­ga­ría a la OTAN a in­ter­ve­nir en Si­ria” (es de­cir, que Al-As­sad no es­tá ma­sa­cran­do a cuen­ta de la OTAN y el im­pe­ria­lis­mo), to­dos plan­tea­ban y plan­tean, jun­to con la V In­ter­na­cio­nal, que se ve­nía una in­ter­ven­ción de la OTAN en Si­ria con­tra Al-As­sad.
To­das es­tas di­rec­cio­nes se han de­sen­mas­ca­ra­do an­te la bru­tal ma­sa­cre en Si­ria. La in­ter­ven­ción de la OTAN que ellos pre­go­na­ron nun­ca lle­gó. Su “tro­pas te­rres­tres” fue­ron las de Al As­sad.
Es­ta es la ver­dad. ¿O aca­so es­tas co­rrien­tes nos quie­ren ha­cer creer que Hu Jin­tao de­fien­de al “so­cia­lis­ta” Al-As­sad por­que no es­tá ba­jo las ór­de­nes de Oba­ma y sus cin­co co­man­dos mi­li­ta­res con los que do­mi­nan el mun­do, cuan­do Hu Jin­tao y to­dos los man­da­ri­nes del PC chi­no, le ga­ran­ti­zan a las trans­na­cio­na­les im­pe­ria­lis­tas mi­llo­nes de obre­ros es­cla­vos chi­nos que pro­du­cen en las peo­res con­di­cio­nes de ma­qui­la? ¿O que ese ge­no­ci­da de Pu­tin, ma­sa­cra­dor de las ma­sas de Che­che­nia, los Bal­ca­nes y el Cáu­ca­so, no es agen­te del Ci­ti­bank y de la Basf ale­ma­na? Los re­ne­ga­dos del trots­kis­mo le quie­ren ven­der un cuen­to de ha­das al pro­le­ta­ria­do mun­dial que es­ta con­tan­do a sus muer­tos.


Des­de la FL­TI afir­ma­mos que si son aplas­ta­das las ma­sas ex­plo­ta­das de Si­ria, a no du­dar que el es­ta­do sio­nis­ta de Is­rael que­da­rá en me­jo­res con­di­cio­nes, jun­to a EE.UU., para ata­car a la na­ción ira­ní y pro­vo­car nue­vas ma­sa­cres con­tra le pue­blo pa­les­ti­no pa­ra asen­tar el plan de “dos es­ta­dos”. Al mis­mo tiem­po Tur­quía que­da­rá en in­me­jo­ra­bles con­di­cio­nes, con Oba­ma, pa­ra ata­car y re­cu­pe­rar una de las ma­yo­res re­ser­vas de pe­tró­leo en el mun­do, ar­man­do has­ta los dien­tes a Azer­bai­ján, pa­ra que­dar­se con el en­cla­ve de Na­gor­no Ka­ra­baj, aplas­tan­do nue­va­men­te a la na­ción Ar­me­nia.
Pe­ro de lo con­tra­rio, si es aplas­ta­do el cha­kal Al As­sad, el nue­vo em­ba­te re­vo­lu­cio­na­rio de las ma­sas de la re­gión ten­drá a su ca­be­za a las he­roi­cas ma­sas pa­les­ti­nas pa­ra de­rro­tar to­das las tram­pas del im­pe­ria­lis­mo y sus ci­pa­yos. ¡Es­to es lo que se jue­ga hoy en las ca­lles de Da­mas­co!


Sobre la sangre y masacre de las masas sirias, el imperialismo quiere imponer la “paz” de los cementerios
¡Hay que aplastar a Al Assad, recuperar Homs, derrotar al CNT en Libia y a la junta militar en Egipto y que flamee en Jerusalén la bandera de la nación palestina!

Una vez que Al-Assad, junto a los Ayatollahs y Hezbollah, masacró a las masas sirias; una vez que recuperó Homs y profundiza su ofensiva contrarrevolucionaria, y sobre los cadáveres de miles y miles de explotados asesinados y decenas de barrios reducidos a escombros, ha aterrizado Kofi Annan en Siria, enviado de la ONU y de la Liga Árabe, quien se ha reunido con Al-Assad para “buscar una salida pacífica al conflicto”.
A la vez, la Liga Árabe y el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia presentan al mundo una propuesta de “plan de paz” para Siria que delinearon en común –y que aparentemente sería aceptado por Al-Assad– que será discutido en el Consejo de Seguridad de esa cueva de bandidos de la ONU. Este plan establece el “cese de la violencia”, la “creación de un mecanismo neutral que supervise el alto al fuego de ambos bandos”, la “no intervención extranjera”, el “envío de ayuda humanitaria” y el “respaldo a la misión de Kofi Annan”.
¡Cuánto cinismo! La Liga Árabe, que hoy habla de “paz” junto a la ONU, y de la cuál Ben Alí, Mubarak, Khadafy eran integrantes de honor, fue la misma que masacró a las masas explotadas que se sublevaban en Bahrein y Jordania, junto a sus hermanos de clase de Egipto, Túnez, Libia y Siria, etc.
Este “alto al fuego” que ahora todos dicen querer para garantizar la “paz de los cementerios” en Siria (mientras Al-Assad sigue masacrando sin piedad), confirma a las claras el plan milimétrico que definió el imperialismo para lanzar su ofensiva contrarrevolucionaria en Siria. Una vez que todos juntos provocaron un verdadero baño de sangre en Homs y toda Siria, ahora el imperialismo y sus lacayos de las burguesías nativas de la región, buscan intervenir en Siria para pregonar la “paz” y la “democracia”... de los cementerios.
No se puede descartar (y esta es una carta que tienen bajo la manga) que esta “paz de los cementerios” la garanticen con los “cascos azules” de la ONU como tropas de interposición con la excusa de “resguardar a la población civil”, para en realidad evitar que luego de semejante masacre se subleven los explotados de la región y sobre todo, para garantizar el desarme los trabajadores sirios y mantener en resguardo las fronteras del estado de Israel. Esta misión, de poder consumarse, pregonará trampas “democráticas” con “elecciones libres” realizadas sobre los cadáveres de los mártires de los explotados sirios. Se trata del mismo plan que en Kosovo donde luego de garantizar que la Gran Serbia de Milosevic masacrara a los bosnios, la ONU y sus “cascos azules” intervinieron en nombre de la “democracia” para transformar a Kosovo en una republiqueta yanqui.


Así mismo no es casualidad que sea Kofi Annan el enviado de la ONU, quien fue el mismo que medió luego de la paliza que les pegaron las masas palestinas del sur del Líbano al ejército contrarrevolucionario del estado de Israel en el año 2006, enviando “cascos azules” para así colaborar con evitar que dicho triunfo militar fuera la palanca para sublevar al conjunto de las masas palestinas y de toda la región para aplastar al estado sionista de Israel.

Así, mientras Al-Assad profundiza la masacre contra los explotados sirios, el imperialismo y las burguesías lacayas de la región, bajo el manto de la ONU, discuten tras bambalinas sus planes con el objetivo de terminar de asentar su ofensiva contrarrevolucionaria. Para ello se prepara el CNS, una verdadera “válvula de escape”, desde el exilio como alternativa de gobierno pro imperialista para expropiar la revolución.
Con Al Assad o sin él, si las masas son derrotadas, el imperialismo someterá a Siria con dobles y triples cadenas a su dominio de saqueo y explotación. El objetivo fundamental del imperialismo es transformar a Siria en el primer factor de estabilidad contrarrevolucionaria como respuesta a la revolución obrera y socialista que recorre la región. Al servicio de este plan es que el imperialismo definirá en ultima instancia si le sigue sirviendo Al Assad o si lo manda a la Corte de la Haya para maquillarse de “democrático” luego que su perro hizo el trabajo sucio.


De imponerse el plan contrarrevolucionario imperialista, se garantizaría la trampa de “de dos estados”, es decir, de sometimiento de las masas palestinas al gendarme sionista; se fortalecería la burguesía del CNT en su ofensiva para desarmar a las masas libias y, en definitiva, avanzarían en recomponerse todos los dispositivos contrarrevolucionarios del imperialismo en la región, que quedaron en cuestión con los levantamientos revolucionarios de la clase obrera y los explotados.

A no dudarlo, que si el proletariado mundial no impide que se imponga este plan contrarrevolucionario, el imperialismo dará nuevos saltos en su contraofensiva que ya se ha puesto en marcha avanzando con su ataque contra las masas en Europa, preparando nuevas masacres contra las rebeliones en China y retomando el control de las masas revolucionarias del Magreb y Medio Oriente.
Por ello, la tarea del momento es recuperar Homs y todas las ciudades de las fuerzas de la contrarrevolución y aplastar la reacción ¡Esta es una tarea de todos los explotados de la región! ¡Hay que aplastar a Al Assad, recuperar Homs, derrotar al CNT en Libia, a la junta militar en Egipto y hacer que flamee en Jerusalén la bandera de la nación palestina sobre los escombros de la destrucción del estado sionista fascista de Israel!


¡Basta! ¡Hay que parar la masacre de Al-Assad, agente del imperialismo, contra las heroicas masas sirias!
Para ello: ¡Hay que romper el cerco que le han impuesto todas las direcciones traidoras del proletariado mundial a los aguerridos explotados de Siria! ¡Armas para las masas insurrectas de Siria!

En las calles de Siria y todo el Magreb se juega el destino de la revolución y la contrarrevolución a nivel internacional. La clase obrera mundial debe ponerse en pie de guerra ya junto a sus hermanos de clase de Siria.

Parar la masacre en Siria y derrotar las trampas contra la revolución en todo el Norte de África y Medio Oriente es una misma tarea para romper el cerco a Siria y preparar las condiciones de la victoria.
Por ello las tareas inmediatas son:
¡Que se vuelvan a sublevar los explotados del Egipto revolucionario contra el gobierno pro-imperialista de la Junta Militar asesina! ¡Que vuelvan a ponerse de pie las masas de Túnez que fueron la chispa que encendió esta sola y única revolución en el Norte de África y Medio Oriente, para combatir contra el fraude y la trampa de la Asamblea Constituyente de la burguesía y el imperialismo! ¡Que la clase obrera y las masas de Libia que se niegan a desarmarse, centralicen sus organizaciones de lucha, junto a las milicias, para derrotar al CNT y sus generales y políticos khadafistas, sirvientes del imperialismo, y tomar el poder!


¡Este es el camino para que se subleven las masas palestinas del Sur del Líbano, Gaza y Cisjordania, contra Hezbollah y toda la burguesía palestina y el plan imperialista de “dos estados”, para entrar a combatir ya junto a las masas sirias y contra el estado de Israel, junto a los explotados de toda la región!
Los martirizados explotados de la Palestina ocupada, la vanguardia indiscutida de las masas de toda la región, tienen que levantarse y encabezar este combate junto a los heroicos combatientes que resisten en Siria contra los enemigos que claramente identificaron los explotados de Egipto, que ayer quemaron la embajada del estado de Israel y ahora vienen de cercar la embajada siria al grito de: “¡Norteamérica, la OTAN, Assad y Hezbollah son quienes cuidan las fronteras del sionismo!"


Hay que seguir el camino que proponen desde Libia los Combatientes Revolucionarios de las Milicias de Libia junto al Comité de Voluntarios Obreros Internacionalistas:
¡Hay que romper el cerco que han tendido sobre nuestros hermanos de Siria! Una acción decidida, coordinada y unitaria de todos los oprimidos del mundo es el camino.
¡Armas y brigadas obreras internacionales para romper el cerco de los explotados y oprimidos de Siria, y derrotar al asesino Al-Assad!


¡CONGRESO INTERNACIONAL DE ORGANIZACIONES OBRERAS PARA ROMPER EL CERCO CONTRA LAS MASAS SIRIAS, HOY MASACRADAS POR EL IMPERIALISMO Y SU LACAYO AL ASSAD,
Y DERROTAR LA CONTRAOFENSIVA IMPERIALISTA QUE SE CIERNE SOBRE EL NORTE DE ÁFRICA, MEDIO ORIENTE, EUROPA Y TODO EL MUNDO!
¡HAY QUE ENVIAR ARMAS PARA LA CLASE OBRERA Y LOS EXPLOTADOS DE SIRIA!

¡Hay que abrir ya mis­mo un co­rre­dor por el cual des­de las or­ga­ni­za­cio­nes obre­ras y de las ma­sas en lu­cha se pue­dan en­viar ar­mas, ali­men­tos, me­di­ca­men­tos y per­tre­chos pa­ra las ma­sas in­su­rrec­tas si­rias y de­rro­tar la con­tra­rre­vo­lu­ción!
¡Por bri­ga­das in­ter­na­cio­na­les de to­das las or­ga­ni­za­cio­nes obre­ras del mun­do pa­ra ir a com­ba­tir a Si­ria ya!


El pro­le­ta­ria­do de Eu­ro­pa, mil y un ve­ces trai­cio­na­do por los par­ti­dos so­cial-im­pe­ria­lis­tas y las bu­ro­cra­cias y aris­to­cra­cias obre­ras sir­vien­tes de su pro­pia bur­gue­sía im­pe­ria­lis­ta, de­be rom­per el cor­sé que le han im­pues­to es­tas di­rec­cio­nes trai­do­ras a sus com­ba­tes. Só­lo sa­cán­do­se de en­ci­ma de es­tas di­rec­cio­nes que los lle­van ha­cia po­lí­ti­cas im­po­ten­tes de pre­sión a los go­bier­nos y re­gí­me­nes bur­gue­ses país a país, las ma­sas eu­ro­peas po­drán co­men­zar una ver­da­de­ra con­trao­fen­si­va re­vo­lu­cio­na­ria y sa­lir en apo­yo a sus her­ma­nos de Si­ria. ¡Huel­ga ge­ne­ral re­vo­lu­cio­na­ria eu­ro­pea pa­ra en­fren­tar a sus go­bier­nos im­pe­ria­lis­tas, avan­zar en des­truir Maas­tricht y ga­nar las ca­lles jun­to a sus her­ma­nos de Si­ria, el Nor­te de Áfri­ca y Me­dio Orien­te! ¡Hay que pa­ra­li­zar to­dos los puer­tos y los bar­cos que lle­van ar­mas y ali­men­tos al ase­si­no A-As­sad, y em­bar­car y lle­var ali­men­tos y ar­mas a la he­roi­ca re­sis­ten­cia si­ria!

Des­de las en­tra­ñas de la re­vo­lu­ción Li­bia ha sa­li­do un “Lla­ma­mien­to de emer­gen­cia a to­das las or­ga­ni­za­cio­nes obre­ras de lu­cha del mun­do en apo­yo del pue­blo si­rio con­tra Bas­har” es­cri­to por el “Mo­vi­mien­to de los tra­ba­ja­do­res y las mi­li­cias re­vo­lu­cio­na­rias de Li­bia” que des­de los puer­tos de Trí­po­li lla­man a cen­tra­li­zar la so­li­da­ri­dad obre­ra in­ter­na­cio­nal pa­ra mar­char a com­ba­tir a Si­ria con las ma­sas ex­plo­ta­das. ¡No hay tiem­po que per­der! ¡Ese lla­ma­mien­to de­be ser to­ma­do por to­das las or­ga­ni­za­cio­nes obre­ras del mun­do! Ya es­tán en mar­cha las fuer­zas pa­ra cen­tra­li­zar la ayu­da hu­ma­ni­ta­ria pa­ra las ma­sas ex­plo­ta­das de Si­ria ¡La cla­se obre­ra eu­ro­pea de­be rom­per el cer­co y po­ner­se a la ca­be­za de es­ta ta­rea! Or­ga­ni­ce­mos ya mis­mo, des­de los sin­di­ca­tos y or­ga­ni­za­cio­nes de lu­cha de los tra­ba­ja­do­res los Con­voyes de ayu­da hu­ma­ni­ta­ria!

¡La cla­se obre­ra de Chi­na y Ru­sia de­ben su­ble­var­se con­tra los ase­si­nos de Pu­tin y Hu Jin­tao! ¡Hay que pa­rar la má­qui­na de gue­rra con­tra­rre­vo­lu­cio­na­ria de Pu­tin y Hu Jin­tao que ar­man has­ta los dien­tes al ase­si­no Al-As­sad, y en­viar ar­mas, per­tre­chos y ali­men­tos a los que com­ba­ten en Homs, Da­mas­co, etc.! ¡Las ma­sas de Irán de­ben po­ner­se de pie pa­ra en­fren­tar a Ah­ma­di­ne­jad y el ré­gi­men ase­si­no de los Aya­to­llahs, que hoy ma­sa­cran en Si­ria co­mo ayer lo hi­cie­ron a san­gre y fue­go con­tra los ex­plo­ta­dos ira­níes!
La cla­se obre­ra nor­tea­me­ri­ca­na, que en Wis­con­sin, Oa­kland y Nue­va York, cer­can­do Wall Street, han lan­za­do el gri­to de gue­rra de: “¡Hay que pe­lear co­mo en Egip­to!”, tie­ne una gran obli­ga­ción: pa­rar la ma­sa­cre en Si­ria, po­ner en pie el mo­vi­mien­to con­tra la gue­rra, de­nun­ciar y ata­car, un mi­llón de ve­ces más, al ase­si­no Oba­ma y sus ban­cos, que son los que fi­nan­cian, jun­to a sus la­ca­yos de Hu Jin­tao y Pu­tin, al cha­cal Al-As­sad.
El com­ba­te de las ma­sas re­vo­lu­cio­na­rias del Ma­greb y Me­dio Orien­te de­be ser la pa­lan­ca pa­ra que se su­ble­ven los ex­plo­ta­dos de to­da Áfri­ca del Sur, co­mo ayer fue­ra el le­van­ta­mien­to re­vo­lu­cio­na­rio de las ma­sas de Ni­ge­ria a prin­ci­pios de 2012 al gri­to de “¡Ve­te Jo­nat­han, o mo­ri­rás co­mo Kha­dafy!”. Hoy es­ta ta­rea es más ur­gen­te que nun­ca: ¡que vuel­van al com­ba­te las ma­sas de Ni­ge­ria, Ma­da­gas­car, Mo­zam­bi­que, Su­dá­fri­ca, Zim­bab­we y to­do el sur del con­ti­nen­te jun­to a sus her­ma­nos de cla­se de Si­ria, con­tra los “Al-As­sad” y los “Kha­dafy” de to­da Áfri­ca!
En Amé­ri­ca La­ti­na hay que im­po­ner la rup­tu­ra de las or­ga­ni­za­cio­nes obre­ras con la bur­gue­sía “bo­li­va­ria­na”, tan agen­te del im­pe­ria­lis­mo y ase­si­na de obre­ros co­mo Kha­dafy y Al-As­sad, y de­más go­bier­nos de la re­gión y sa­lir al com­ba­te en de­fen­sa de las ma­sas de Si­ria ya.


¡La lu­cha re­vo­lu­cio­na­ria de los com­ba­tien­tes si­rios de­be ser ban­de­ra de lu­cha de to­do el pro­le­ta­ria­do mun­dial! ¡Hay que ga­nar las ca­lles cer­can­do las em­ba­ja­das del cha­cal Al-As­sad en to­do el mun­do, im­po­nien­do pa­ros y to­do ti­po de me­di­das de lu­cha a fa­vor de los ex­plo­ta­dos mar­ti­ri­za­dos de Si­ria!

¡Abajo el gobierno asesino de Bachar Al-Assad!
¡Por la derrota militar del ejército de ocupación de Al-Assad y su casta de oficiales genocida!
¡Fuera Hu Jintao y Putin, los Ayatollahs iraníes y Hezbollah, sostenedores de Al-Assad, a cuentas del imperialismo!
¡Ni la Liga Árabe ni el CNS, todos lacayos del imperialismo! ¡Fuera esa cueva de bandidos de la ONU de Siria!
¡Por un gobierno provisional revolucionario de las milicias, las organizaciones obreras, los campesinos pobres y los comités de soldados rasos!
¡Por la destrucción del estado sionista fascista de Israel!
¡Abajo el oprobioso muro de Rafah y todos los campos de concentración levantados contra los palestinos en su propia tierra! ¡Abajo el acuerdo de Hamas y Al Fatah que sostiene el plan de dos estados de Obama y el sionismo!
¡Por una Palestina única, libre, laica, democrática y no racista bajo un gobierno de las masas autoorganizadas y armadas! ¡Fuera el imperialismo y sus tropas asesinas de Irak, Afganistán, Medio Oriente y todo el Norte de África!
¡POR LOS ESTADOS UNIDOS SOCIALISTAS DEL NORTE DE ÁFRICA Y MEDIO ORIENTE!

¡Aba­jo la V In­ter­na­cio­nal que tie­ne las ma­nos man­cha­das con la san­gre de las ma­sas si­rias, y to­dos los re­ne­ga­dos del trots­kis­mo que los sos­tie­nen por iz­quier­da! Las ma­sas si­rias, de to­do el Nor­te de Áfri­ca y Me­dio Orien­te y a ni­vel mun­dial ne­ce­si­tan una di­rec­ción re­vo­lu­cio­na­ria pa­ra con­quis­tar el triun­fo de sus com­ba­tes: ¡Por la re­fun­da­ción de la IV In­ter­na­cio­nal de 1938!

Comité Ejecutivo Internacional de la FLTI
marzo 2012




Revolución y Contrarrevolución se ven la cara


A la masacre del ejército de Al Assad
a cuenta del imperialismo
responde una heroica resistencia armada de masas
…un combatiente dijo: “El que quiera irse y no luchar, que deje aquí su kalashnikov” , y luego agregó:“ninguno lo hizo”

Lue­go de más de 21 días de bom­bar­deos, fi­nal­men­te, a prin­ci­pios de mar­zo, Al-As­sad lan­zó su ata­que de­fi­ni­ti­vo a Homs, el prin­ci­pal bas­tión de la cla­se obre­ra y las ma­sas que ha­ce un año se su­ble­va­ron dan­do ini­cio a la re­vo­lu­ción si­ria, co­mo un es­la­bón de la ca­de­na re­vo­lu­cio­na­ria del Nor­te de Áfri­ca y Me­dio Orien­te. Con una guar­dia de eli­te de 7.000 mer­ce­na­rios co­man­da­dos por el des­pia­da­do Ma­her Al As­sad, her­ma­no de Bas­har, con de­ce­nas de tan­ques y ar­ma­men­to pe­sa­do in­gre­sa­ron al ba­rrio Ba­ba Am­ro de Homs, uno de los ba­rrios más com­ba­ti­vos del país, pa­ra ca­zar, ca­sa por ca­sa, a los com­ba­tien­tes más ague­rri­dos de la cla­se obre­ra y los ex­plo­ta­dos.

El ata­que con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rio rá­pi­da­men­te se ex­ten­dió a to­da la ciu­dad, lo que obli­gó de in­me­dia­to a más de 4.000 ex­plo­ta­dos a re­ple­gar­se de Homs. Cien­tos de tra­ba­ja­do­res fue­ron ase­si­na­dos, mu­chos de ellos, mu­je­res y ni­ños, de­go­lla­dos por el ejér­ci­to si­rio. La ma­yo­ría de los ca­dá­ve­res aún ya­cen ba­jo los es­com­bros a los que han si­do re­du­ci­dos ba­rrios en­te­ros de la ciu­dad.
Homs ha caí­do. A ma­nos de las tro­pas ase­si­nas del ejér­ci­to de ocu­pa­ción de Al-As­sad, se ha con­ver­ti­do en la ciu­dad del “olor a muer­te”, co­mo afir­man de­ce­nas de ex­plo­ta­dos que lo­gra­ron es­ca­par. To­dos los in­for­mes ha­blan de un ver­da­de­ro “pue­blo fan­tas­ma” en Homs.


Al día de hoy, los bom­bar­deos y ma­sa­cres pa­ra aplas­tar la re­vo­lu­ción con­ti­núan en Hi­rak, De­raa, Id­lib y otras ciu­da­des de Si­ria que se en­cuen­tran cer­ca­das. Mi­les y mi­les de ex­plo­ta­dos, con sus mu­je­res y ni­ños, han es­ca­pa­do ha­cia Tur­quía, Jor­da­nia o el Lí­ba­no, don­de ya hay más de 30.000 ex­plo­ta­dos si­rios en cam­pos de re­fu­gia­dos con tem­pe­ra­tu­ras ba­jo ce­ro, mien­tras unos 200.000 han si­do des­pla­za­dos den­tro del te­rri­to­rio si­rio. Mu­chos de ellos es­pe­ran an­sio­sos ar­ma­men­to pa­ra vol­ver a Si­ria a com­ba­tir, y co­mo ellos mis­mos afir­man, si es ne­ce­sa­rio “mo­rir co­mo un már­tir por la re­vo­lu­ción.” Es­to lo ha­cen sa­bien­do que el ré­gi­men si­rio ha lle­na­do las fron­te­ras de mi­nas an­ti­per­so­na­les, que ya se han co­bra­do la vi­da de mu­chos ex­plo­ta­dos. Al-As­sad ha pro­fun­di­za­do su ofen­si­va con­tra­rre­vo­lu­cio­na­ria bom­bar­dean­do el puen­te más im­por­tan­te que une la ciu­dad de Qsei en Si­ria con el Lí­ba­no, mien­tras ha con­ver­ti­do dis­tin­tos hos­pi­ta­les en ver­da­de­ros cam­pos de tor­tu­ra con­tra los com­ba­tien­tes del pro­le­ta­ria­do si­rio.
Des­de mar­zo del 2011, cuan­do es­ta­lló la re­vo­lu­ción en Si­ria, son ca­si decenas de miles los már­ti­res de la cla­se obre­ra y los ex­plo­ta­dos que han da­do su vi­da pa­ra de­rro­tar al ré­gi­men y el go­bier­no si­rio.

Pe­ro ¡Aler­ta! la úl­ti­ma pa­la­bra del úl­ti­mo com­ba­tien­te no ha si­do pro­nun­cia­da. La re­sis­ten­cia que se mue­ve en­tre es­com­bros, le­van­tan­do fu­si­les en­san­gren­ta­dos que vuel­ven a dis­pa­rar, ha con­cen­tra­do sus fuer­zas en la ciu­dad de De­raa. Allí un com­ba­tien­te le relató a un corresponsal que en una reunión se dijo: “El que quie­ra ir­se y no lu­char, que de­je aquí su ka­lash­ni­kov”, y ter­mi­nó “nin­gu­no lo hi­zo”.


Con­ti­núan los en­fren­ta­mien­tos con­tra las tro­pas de Al-As­sad que re­gis­tran ca­da ca­sa la ciu­dad, mien­tras man­tie­nen fran­co­ti­ra­do­res apos­ta­dos en las azo­teas, bus­can­do re­pe­tir la ma­sa­cre de Ba­ba Am­ro.

En Da­mas­co se de­sa­rro­lla una ver­da­de­ra gue­rra ci­vil de ma­sas ¡Cuán­to he­roís­mo! Los ex­plo­ta­dos sa­ben que las tro­pas de Al Asaad no pue­den bom­bar­dear los ba­rrios don­de vi­ven las fa­mi­lias de los fun­cio­na­rios, bur­gue­ses y mi­li­ta­res lea­les. ¡Allí se com­ba­te ca­sa a ca­sa! La pren­sa in­ter­na­cio­nal no pue­de ocul­tar que los com­ba­tien­tes de la mi­li­cia ven­den sus ca­sas, mue­bles, par­ce­las de tie­rra, re­lo­jes y to­do a ma­no pa­ra com­prar ar­mas, per­tre­chos y mu­ni­cio­nes pa­ra los com­ba­tien­tes de Da­mas­co. Los jó­ve­nes que vie­ron caer a sus pa­dres en la lu­cha se su­man a la re­sis­ten­cia ha­cien­do su due­lo en el com­ba­te. ¡Obre­ros del mun­do: en Da­mas­co com­ba­ten nues­tros hé­roes!

La lu­cha de cla­ses ajus­ta­rá cuen­tas con los ca­lum­nia­do­res de la re­vo­lu­ción que di­je­ron que las mi­li­cias obre­ras y po­pu­la­res de Li­bia eran “tro­pas te­rres­tres de la OTAN”, cuan­do los co­mi­tés de fá­bri­ca que es­tán echan­do a an­dar la pro­duc­ción ha­cen las lis­tas de los mi­les de obre­ros caí­dos en com­ba­te. Los ca­na­llas que di­je­ron que la in­sur­gen­cia si­ria era “ar­ma­da por el im­pe­ria­lis­mo”, no pue­den ocul­tar an­te los ojos del pro­le­ta­ria­do in­ter­na­cio­nal que los tra­ba­ja­do­res si­rios ha­cen los más gran­des sa­cri­fi­cios pa­ra com­prar sus mu­ni­cio­nes y lu­char. ¡Es la bur­gue­sía la que ha­ce ne­go­cios en las gue­rras, ven­de ar­mas, en­ca­re­ce el ali­men­to y los in­su­mos hos­pi­ta­la­rios! La cla­se obre­ra, es la úni­ca dis­pues­ta a li­be­rar a la na­ción del yu­go im­pe­ria­lis­ta: los com­ba­tes de hoy en Da­mas­co son el me­jor tes­ti­go.
¡La gue­rra ci­vil de cla­ses que li­bran las ma­sas si­rias de­be triun­far! ¡Hay que rom­per el cer­co in­ter­na­cio­nal con­tra las ma­sas si­rias!


20 de mar­zo de 2012


viernes, 16 de marzo de 2012

LLAMAMIENTO DE EMERGENCIA DEL MOVIMIENTO DE LOS TRABAJADORES Y LAS MILICIAS REVOLUCIONARIAS DE LIBIA

Mientras el chacal Al-Assad hace el “trabajo sucio” del imperialismo de aplastar a sangre y fuego a los explotados insurrectos de Siria…

EXISTE UN SILENCIO VERGONZOSO Y CÓMPLICE DE TODAS LAS DIRECCIONES TRAIDORAS DEL PROLETARIADO MUNDIAL
Contra semejante silencio y postración al imperialismo, las combativas masas revolucionarias de Libia se ponen de pie junto a sus hermanos de clase de Siria, que están siendo masacradas por el imperialismo y sus verdugos
Desde la Plaza Tahrir en Egipto a las entrañas de las masas revolucionarias de Libia…
Se levanta un grito de avanzada de la clase obrera mundial:

¡APLASTEMOS LAS TROPAS CONTRARREVOLUCIONARIAS DEL CHACAL AL-ASSAD, AGENTE DEL IMPERIALISMO!
¡Rompamos el cerco contra las martirizadas masas sirias que están siendo masacradas!
¡Norteamérica, la OTAN, Al-Assad y Hezbollah le cuidan las fronteras al sionismo!
DESDE LA LIBIA SUBLEVADA DECLARAMOS CON TODA NUESTRA FUERZA:
A TODAS LAS ORGANIZACIONES OBRERAS DE LUCHA DEL MUNDO EN APOYO DEL PUEBLO SIRIO CONTRA BASHAR

Marzo 2012
En los últimos meses hemos visto la masacre llevada adelante por Bashar sobre el pueblo explotado y oprimido de Siria que se incrementó en los últimos días. Nosotros, los “…luchadores por la libertad…” de Libia que derrotamos a Qadafy, un dictador tan sangriento, hambreador y explotador de su propio pueblo como Al-Assad, nos declaramos un puño con el pueblo subyugado de Siria en su lucha contra el perro Bashar al-Assad. Nuestras armas están a disposición de nuestros hermanos, hermanas y niños que están siendo asesinados en Damasco, Homs, Hama y otras ciudades.
Estamos tratando de organizar brigadas desde aquí para allá, pero los caminos están bloqueados. Aún así, algunos de nosotros lograron encontrar el camino a Siria, pero solo uno a uno. En realidad, al menos 4 de nuestros luchadores fueron mártires en ese terreno hostil.
El actual gobierno en Libia ha declarado que no enviará ni tropas ni armas a Siria, a pesar del sentimiento de cientos de miles de libios que desean pelear codo a codo con el pueblo sirio subyugado. En vez de esto, ha decidido dar dinero al Concejo Nacional Sirio, la supuesta oposición a Bashar que nunca peleó y es más, ha frenado el armamento de las masas de la población para derrotar al ejército. Ese hecho ha mostrado la verdadera naturaleza del CNT como enemigo del levantamiento sirio. No podemos dejar que éste decida que hacer con nuestro dinero, porque lo necesitamos aquí y las masas sirias necesitan nuestra ayuda, y el CNT no está dispuesto a darnos dinero o combatir al-kalb Bashar al-Assad. Esta lucha debemos tomarla en nuestras manos. Los jefes del CNT están más obsesionados en desarmar e intentar corromper a las milicias de los explotados de Libia que derrotamos a Khadafy, que en enfrentar a todos los tiranos que oprimen, hambrean y masacran a sus propios pueblos.
El CNT, como los gobiernos de otros países en el mundo mientras decían estar en contra de esta masacre, hizo la vista gorda sobre esta cuestión y no hicieron nada, abriéndole el camino para que los tanques de Bashar bombardeen las casas del pueblo. La Liga Árabe, la ONU y los gobiernos de las grandes potencias del planeta, están dejando que Bashar haga el “trabajo sucio” para ellos. Es que las potencias dominantes y los lacayos del sionismo saben perfectamente que si cae Al-Assad producto de una insurrección de las masas explotadas, quedarán en crisis y jaqueadas las fronteras del régimen de ocupación sionista de la nación palestina. Y entonces sí, las revoluciones que hemos comenzado subirán un nuevo peldaño hacia adelante en la conquista de la libertad, la independencia nacional y sobre todo del pan, para salir de la brutal miseria a la que nos llevaron los gobiernos enemigos de los trabajadores y los pueblos de la región, desde Ben Alí a Khadafy, y desde Mubarak a Al-Assad, entre otros. Todos temen que la bandera palestina y su nación explotada y oprimida, vuelva a flamear y a tener a su capital en Jerusalén, aplastando a la bestia sionista.
Sin embargo, sabemos que el pueblo oprimido de estos países siente de la misma manera que nosotros y no comparten las acciones de sus gobiernos. Tenemos que denunciar que hay obreros explotados por sus patrones multimillonarios y sus gobiernos en EE.UU. y Europa que hoy están perdiendo sus casas, su salud, la educación de sus hijos, etc. A todos los llamamos a que juntos rompamos el cerco de las masas sirias martirizadas. Por eso los llamamos a ellos, a sus organizaciones, a que se pongan de pie contra sus gobiernos, contra Bashar, para apoyar al pueblo sirio y parar la masacre. Los llamamos a hacer todo lo que puedan desde sus lugares para romper cualquier barrera y sortear toda frontera para organizar brigadas internacionales para pelear en Siria junto con nosotros. Los llamamos a hacer toda clase de acciones por los martirizados sirios, como una movilización para incendiar las embajadas sirias alrededor del mundo, como hicimos aquí en Libia con la embajada italiana en el 2006. Sabemos que de la Plaza Tahrir del Cairo sublevado, miles de sus ocupantes marchan permanentemente a la embajada de Siria al grito de “Norteamérica, la OTAN, Al-Assad y Hezbollah le cuidan las fronteras al sionismo” y “Assad, Assad, vas a terminar como Muammar (Qadafy)”. Son nuestros hermanos que ya incendiaron la embajada sionista en nuestro país vecino. Ellos también marcan el camino para liberar a Homs y Damasco de las masacres de Al-Assad.
Sabemos que millones de hermanos sometidos a todo tipo de vejámenes y explotación ene l mundo, comienzan a levantarse y a proclamar que “hay que pelear como en Libia”. Nosotros decimos que sí, pero para ello, los oprimidos de Siria deben triunfar, aplastando la ofensiva sangrienta de Al-Assad… Está en nuestras manos hacer que esto se haga realidad.
Llamamos especialmente a las organizaciones de estos países que hoy están apoyando militarmente la masacre sobre el pueblo sirio a que se levanten contra sus regimenes.
Sabemos que la única manera de parar la masacre en Siria es seguir los pasos de lo que le hicimos a Qadafy, es decir, ganar esta guerra contra Bashar. Peleamos para tomar este camino juntos y pronto, porque cada día que pasa deja cientos de nuevos mártires.
Hay que romper el cerco que han tendido sobre nuestros hermanos de Siria. Una acción decidida, coordinada y unitaria de todos los oprimidos del mundo es el camino.
 ¡Armas y brigadas internacionales para romper el cerco de los explotados y oprimidos de Siria, y derrotar al asesino Al-Assad!

Combatientes Revolucionarios de las Milicias de Libia
Comité de Voluntarios Obreros Internacionalistas.

La clase obrera se pone de pie y comienza a organizar sus comités de fábrica armados

11-03-2012
La experiencia viva de los Comités de Fábrica Poniendo en Marcha la producción después de derrotar a Khadafy

Luego de estar parada durante los meses de enfrentamiento contra las tropas qadafistas, la acería nacional de Libia, cuya planta está en la ciudad de Msrata, vuelve a ponerse en movimiento. Aún no está produciendo en su totalidad, pero se está alistando todo lo necesario. Los obreros concurren a la misma a trabajar en los hornos que están funcionando, y a establecer todo lo requerido para la producción, como reestablecer la electricidad, preparar los hornos, reparar daños, etc.
Es una fábrica grande, sobre todo teniendo en cuenta que la ciudad no tiene tantos habitantes. Funcionan tres hornos. En cada uno de ellos trabajan 107 obreros, en cuatro turnos rotativos.
Ante la reapertura de esta fábrica estatal, el gobierno actual del CNT nombró nuevas autoridades, que fueron recibidas por protestas de los obreros, obligando así a remover a algunas autoridades, que fueron reemplazadas por otras, elegidas mediante el voto de los trabajadores.

Por ahora, los salarios se mantienen en el mismo nivel de lo que cobraban en el 2010, esto es, un piso de 800 dinares libios y algunos llegan a cobrar hasta 1.300. Cabe destacar que hasta ese año, estos mismos trabajadores ganaban 300 dinares libios. Fue a partir de una brutal inflación (que aún continúa) que empezaron los primeros esbozos de protestas contra el régimen qadafistas, y que luego terminaran enfrentando al ejército con lo que tenían a mano (piedras, palos, etc.), hasta que le causaron las primeras derrotas, y lograron hacerse de sus armas para formar las milicias que finalmente derrocaron al dictador.


Pero al día de hoy la fábrica está parcialmente parada. Cuando empiece a producir en un 100%, los obreros esperan un aumento de salario. Inclusive ya se habían organizado en una Naqaba (sindicato) para, una vez que empiece la producción y todo el conjunto de los obreros vuelvan a trabajar, garantizar, mediante sus métodos de lucha, el aumento de su salario y las condiciones dignas de trabajo (como ropa de trabajo, seguridad contra incendios, etc.). Sus métodos no son solamente la huelga, ya que todos estos obreros fueron milicianos que combatieron contra Qadafy, cuyo saldo les ocasionó 54 mártires en el campo de batalla.
Curiosamente, la Naqaba existía ya en la época de Qadafy, pero no le tenían permitido tomar ninguna acción ni decisión, más que comunicar a los directivos como estaba el salario de los trabajadores, y dejar librada a la voluntad de los patrones la posibilidad de un aumento. Todo obrero que llegara siquiera a pensar en hacer una huelga o cualquier tipo de protesta, era penado inclusive con muerte.

Hoy en día, los obreros, que en su totalidad mantienen posesión de sus armas con las que derrotaron a Qadafy, se sienten confiados en que la fábrica recuperará e incrementara su nivel de producción, en que subirán los salarios, y que la sociedad se organizará en base a leyes favorables a los trabajadores. Y, de contrario, afirman que pondrán en pie su Naqaba para protestar, derecho obtenido tras la caída del dictador.
Otro de los organismos que han puesto en pie es el Tihad al-Thuwar, un comité de jefes y coordinadores de las milicias, encargado de conseguir empleo para todos los luchadores que pidan volver a trabajar.

Al ver a sus hermanos de clase de Siria, estos obreros expresan su total apoyo hacia ellos, y los llaman a seguir su ejemplo, enfrentando con lo que tengan a mano al ejército, hasta poder arrebatarle su armamento y derrotarlo. Están dispuestos a ayudarlos, en cuanto a envíos de pertrechos coordinados entre los trabajadores mismos sin depender de ningún gobierno (pues solo son trabas). Pero ven muy lejana la posibilidad de organizar milicias para combatir en territorio sirio contra el asesino Bashar al-Assad.
Por último, estos obreros hacen un llamado a todos los trabajadores del mundo que están explotados y oprimidos, igual o peor que ellos bajo Qadafy, a seguir su ejemplo y enfrentar a sus gobiernos y regímenes hasta derrocarlos, de la misma manera que lo han hecho ellos, buscando llegar a la mejor sociedad, el socialismo, pero no al estilo Qadafy, sino el verdadero socialismo.