domingo, 11 de marzo de 2012

¡Viva el combate de los obreros portuarios de Trípoli!

La clase obrera de Libia comienza a sublevarse contra el CNT y los jefes de las burguesías autonomistas, como es el caso de los heroicos obreros portuarios de Trípoli que desde hace tres meses se encuentran en huelga por sus justas demandas y han puesto en pie sus comités de fábrica y piquetes de huelga armados.
La revolución obrera y socialista que empezó comienza a dar nuevos pasos hacia delante. Hay que redoblarlos desarrollando la autoorganización de la clase obrera y los explotados, junto a las milicias, quebrando la política del CNT y el imperialismo que buscan impedir que se desarrolle el doble poder de las masas, para llevar la revolución al triunfo imponiendo el poder de la clase obrera y los explotados de Libia.
Este es el camino para impedir que el CNT, sirviente del imperialismo, con sus políticos y generales khadafistas, desarme, coopte y corrompa a sectores de las milicias. Es que a ellos les va la vida en desarmar a las masas. Primero intentaron hacerlo mediante un ultimátum que dictaron para que las masas se desarmen sí o sí el pasado 20/12. Pero las heroicas masas de Libia se negaron a desarmarse. Por eso, el CNT ha recurrido a intentar cooptar y corromper a sectores de las milicias, otorgándole distintos tipos de indemnizaciones a cada miliciano y ofreciendo un sueldo de U$S 500 a todo aquel que esté dispuesto a hacer una guardia militar de un día por semana, con el objetivo de reconstituir un ejército bajo el mando de los oficiales khadafistas del CNT y avanzar en derrotar el doble poder que conquistaron las masas armadas en toda Libia.
¡Hay que convocar ya mismo un Congreso nacional de las milicias y las organizaciones obreras y populares de toda Libia! Siguiendo el ejemplo de los trabajadores portuarios, la clase obrera y todos los explotados deben levantar su pliego único de reclamos para tomar en sus manos la solución de todas sus demandas. ¡No puede pasar un día más sin que las milicias de Libia vuelvan a la clase obrera y el pueblo pobre de dónde salieron para evitar que el CNT las desarme, corrompa y disgregue, buscando derrotar la revolución que ha comenzado!
¡Viva el doble poder armado de las masas libias! ¡Viva la clase obrera y los explotados revolucionarios! ¡Viva la revolución socialista de todo el Norte de África y Medio Oriente!


Corresponsalía portuarios: LA LUCHA DE LOS OBREROS PORTUARIOS DE TRÍPOLI


Los obreros portuarios de Trípoli, con su lucha y su pliego de demandas, demuestran ser un millón de veces más perspicaces que todas las corrientes de la izquierda reformista mundial

Hoy vemos a todas las corrientes de izquierda de Occidente lamentarse por el “atraso de la conciencia” de las masas revolucionarias del Norte de África y Medio Oriente. El cinismo de estas corrientes “socialistas” no tiene límites.
¿Qué conciencia “avanzada” pretenden que tengan los explotados de la región? Si en las empresas “socialistas” de la Libia de Khadafy, como la “Compañía Socialista Portuaria”, los obreros trabajaban doce horas por día, no tienen aguinaldo, vacaciones ni instrumentos de seguridad elementales, sino que sólo cuentan con una heladera para 2000 obreros y tienen vestuarios a la intemperie.
¿Por qué los heroicos obreros libios y de toda la región van a tener una conciencia “socialista”? Si Khadafy –el mayor agente del imperialismo en la región- hablando del “socialismo” se dedicó a súperexplotar, masacrar y sojuzgar a la clase obrera y las masas para entregarles todas las riquezas de Libia a las petroleras imperialistas. Si hoy en nombre del socialismo, los hermanos Castro están restaurando el capitalismo en Cuba, despidiendo a un millón de obreros y restableciendo el derecho de herencia en la isla. Si Ju Hintao y todos los mandarines del PC chino, los portavoces del “socialismo de mercado”, le garantizan a las transnacionales imperialistas millones de obreros esclavos chinos que producen en las peores condiciones de maquila, mientras junto con Putin arman hasta los dientes, a cuenta del imperialismo, al supuestamente “antiimperialista” y “socialista” Al-Assad, para que haga el “trabajo sucio” del imperialismo para que aplaste a las masas revolucionarias de Siria.
El pliego de reclamos y la lucha de los trabajadores portuarios de Trípoli demuestra que la conciencia de estos obreros es un millón de veces más certera y superior que los reclamos reformistas de estas direcciones, que en Europa, ante el feroz ataque de los gobiernos y regímenes imperialistas contra la clase obrera y las masas, llamaron a presionar para “morigerar el ajuste” como hicieron en Grecia, y también en España, donde ahora largaron “campañas de concientización” contra la flexibilización laboral que intenta imponer el gobierno de Rajoy y la Corona española.
 La clase obrera y los explotados de Libia, deben derrotar al CNT y sus generales khadafistas, y a los reyezuelos de los jefes de las tribus e imponer su poder para resolver la crisis de Libia, expropiando sin pago y bajo control obrero todas las petroleras, puertos, bancos, fábricas y demás propiedades de las transnacionales imperialistas y sus socios menores de la burguesía nativas, y ésta será la mejor ayuda a las masas revolucionarias de Siria que hoy están siendo brutalmente masacradas por el chacal Al-Assad, a cuenta del imperialismo.
Ésa es la verdadera salida para los trabajadores y explotados de Libia: una república de los consejos obreros y sus milicias. De lo contrario, la otra alternativa será una república burguesa bajo el mando del CNT o de los jefes regionales millonarios, con la nación oprimida atada con dobles y triples cadenas al imperialismo.
Contra todos estos charlatanes “socialistas”, el único y verdadero socialismo podrá ponerse de pie de la mano de los trotskistas internacionalistas, luchando a brazo partido por demostrarle todos los días a la clase obrera quiénes son sus aliados y quiénes sus enemigos, y derrotando a todas estas direcciones de la izquierda reformista para desatarle las manos al proletariado mundial y que pueda conquistar el triunfo con la toma del poder.

El puerto de Tripoli, uno de los mas grande de libia.
La “Compañía Socialista Portuaria”

En uno de los puertos más importantes del país ubicado en Trípoli, capital de la recientemente insurreccionada Libia, se encuentra la Socialist Port Company (Compañía Socialista Portuaria), la cual ha sido mundialmente conocida por las protestas que los trabajadores vienen realizando desde hace tres meses.
Atravesando una mesa de entrada ubicada en el acceso principal al puerto, cuya burocracia exige recorrer más de 5 oficinas, en 3 diferentes edificios, para obtener un permiso de ingreso, así como también funcionarios en cada una de las mismas negando o minimizando las acciones de protesta de los obreros, y al mismo tiempo una guardia muy sencilla de sortear, perdidos en el fondo del puerto entre trailers viejos y chatarra oxidada, se encuentran cumpliendo sus extenuantes jornadas laborales los trabajadores de dicha empresa.
A tres meses de haber realizado una ejemplar huelga, que tuvo eco en todo el mundo, los 300 trabajadores que paralizaron el puerto de Trípoli se encuentran hoy en una situación desesperante.
Es que luego de sus reclamos y petitorios, incluso el mencionado paro, no han obtenido respuestas a sus demandas.


Los trabajadores operan dentro del puerto 11 horas diarias (desde las 7 de la mañana hasta las 6 de la tarde). Incluso, cuando hay mucha carga ingresando al puerto deben quedarse allí hasta finalizar la labor, lo que en muchas ocasiones lleva semanas.
A continuación procederemos a reproducir el petitorio elevado por estos obreros en las jornadas de huelga, añadiendo detalles expresados oralmente por los obreros. Cabe aclarar que la mayoría de estas demandas son conquistas de la clase obrera que les fueron arrebatadas.


"Alabado sea Dios, oración y paz sobre el profeta de Allah (Mohammad)

Desde la asamblea espontánea de trabajadores portuarios, reunida el 19 de noviembre de 2011, le solicitamos al gerente general del puerto los siguientes derechos básicos para hacer de este un mejor lugar de trabajo:
  1. Aumento de salario (pues su sueldo ronda los 400 dólares mensuales, lo que alcanza solo para cubrir las necesidades mínimas de una sola persona o menos, debido a la gran inflación) y que bajen las tasas de interés cobradas sobre los préstamos que tuvieron que sacar los obreros (otorgados por la misma empresa) para alimentar a sus familias. Que se vuelvan a calcular los intereses ya cobrados y se les devuelva la diferencia, seguido de un aumento de los fondos disponibles para dar créditos.
  2. Que el edificio de administración portuaria vuelva a funcionar al servicio de esta actividad, pues ha sido ocupado para otros fines. La demanda en cuestión proviene de la falta de infraestructura y oficinas para una optima gestión del puerto.
  3. Que la empresa provea a los trabajadores de una comida decente, con un espacio amplio como comedor con buen servicio y un personal asignado para dicha tarea. Esto generaría más puestos de trabajo y mejoras en las condiciones laborales, pues hoy, en sus jornadas de 11 horas, los portuarios no reciben comida alguna. A su vez exigen clarificar el hecho de que el comedor haya sido cerrado anteriormente por un consultor externo, quien realizo un balance contable y sin dar a conocer los números afirmó que el servicio del comedor debía ser suspendido.
  4. Que el lujoso edificio perteneciente a Saif al-Islam (el hijo del ajusticiado dictador), donde funciona un club de yates, sea transformado en una clínica que brinde asistencia médica de calidad a todos los trabajadores del puerto (no solo a los de la Socialist Port Company).
  5. Que se les pague el porcentaje por zona desfavorable y tarea riesgosa, pues están expuestos a la corrosión de la sal marítima y un clima hostil.
  6. El pago de los premios en porcentaje acorde a lo descargado y que se de en tiempo y forma. Es que cuando la carga es mucha, los trabajadores deberían de recibir un premio. Pero sucede que el mismo es muy bajo, casi insignificante, y se les paga tres meses después, cuando deberían ser a lo sumo tres días después.
  7. Luego de la caída de Qadafy se hizo una comisión para investigar los gastos realizados desde el 17 de febrero de 2011 (desde que se levantaran Bengasi y Trípoli) hasta el 30 de agosto de 2011. De forma misteriosa, estos documentos con las firmas de las autoridades desaparecieron sin ninguna explicación. Es por esto que exigen la aparición de estos documentos, como así también el funcionamiento regular y honesto de una comisión de control de los gastos del Puerto, sin ningún problema para poder dar a conocer sus informes.
  8. Muchas oficinas que estaban en mal estado fueron demolidas para ser reconstruidas, pero es al día de hoy que en su lugar solo hay escombros. Los obreros portuarios piden que se reconstruyan estas oficinas, con condiciones edilicias apropiadas.
  9. Una mejora en sus dormitorios. Las condiciones de sus viviendas en el puerto son muy precarias. Se refugian en trailers abandonados. Los armarios para guardar sus pertenencias están afuera de los mismos, expuestos a la lluvia y la corrosión. Vale aclarar que en los días de lluvia intensa, los trailers actúan como coladores, dejando pasar el agua.
  10. Mejoras edilicias que incorporen baños y, sobre todo, una red de agua limpia, pues no cuentan ni siquiera con el elemento vital para hacer “wudu” (ceremonia ritual musulmana que consiste en higienizarse, condición necesaria para poder rezar).
  11. Que se les pague aguinaldo, pues el mismo les fue arrebatado. Que éste sea justo en cuanto al monto, que nunca debe ser menor al sueldo mensual.
  12. Por el pase a planta permanente de los trabajadores en negro, que sólo son utilizados por la empresa, a cambio de monedas, cuando hay mucha carga y necesitan brazos extras. Estos trabajadores por lo general están en el puerto esperando a que vengan los barcos bien cargados para conseguir trabajo. Es que si no llega a haber carga, no trabajan y no les pagan.
  13. Ropa de trabajo y elementos de seguridad. Los portuarios no cuentan con la misma y sufren daños a su salud. Tampoco están provistos de un sistema de prevención de incendios, ni de elementos para contraatacar un siniestro de estas características. De hecho el autobomba (carro de bomberos) no funciona. Al día de hoy, si los obreros quieren contar con algunos de estos elementos, deben comprarlos ellos.
  14. Que las personas para los puestos jerárquicos-administrativos sean designadas en base a sus aptitudes. Que esté la persona correcta en el lugar correcto, capaz de resolver los problemas de cada departamento. Terminar con la selección de estos cargos “a dedo”, sólo por tener amigos o contactos con el poder de turno. Por este motivo se pide la renuncia del tesorero y otros funcionarios que sirvieron al régimen qadafista. Si el presidente de la compañía aparto de sus puestos a personal de un departamento alegando que trabajaron bajo Qadafy, entonces que sea justo y haga lo mismo con todos los que están en esa situación.
  15. Rever la asignación de autos utilitarios, que fueron entregados a los funcionarios administrativos, quienes, contrariamente a lo que debería ser, los usan para fines personales y no como un medio de trabajo en el Puerto. Cabe remarcar que las distancias dentro del mismo son extensas. Es por este motivo que contar con facilidades para la movilidad es una condición necesaria para un buen desempeño.
  16. Pago inmediato de las horas extras, cuando los obreros deben quedarse trabajando después de hora por la gran cantidad de carga.
  17. Cese de otorgamiento gratuito de combustible para los autos de uso personal, utilizados por los funcionarios de la administración.
  18. Poner un limite a la distribución gratuita de tarjetas telefónicas para los celulares, excepto para quienes realmente lo necesitan, pues se repartieron 330 tarjetas, de 10 dinares libios cada una, las cuales cayeron en manos de personas que ya contaban con teléfono de línea en sus oficinas, con posibilidad de hacer llamadas internacionales.”
Este petitorio cierra de la siguiente manera:

“El día 27 de noviembre de 2011 se realizó una reunión entre Hasan Al-Ttanashy (el presidente del comité de la empresa) , Mohammad Ahmeidan (gerente de depósitos), Ali Abrik (gerente del departamento legal), Suleyman Ben Iasa’ad (gerente general del Puerto de Trípoli) con un grupo de trabajadores. Todos acordaron en la legitimidad de estas demandas.
Pero luego no hubo respuesta a lo exigido, que no es otra cosa que apuntar a mejorar el Puerto y la empresa misma.
No lo vemos como un problema que deba ser elevado al departamento de transporte ni a las autoridades nacionales, sino que es un problema que se debe resolver internamente.


¡Libia libre siempre!
Asamblea de los trabajadores del Puerto de Trípoli”
A lo largo de Libia muchos otros trabajadores sufren las mismas condiciones en cuanto a salarios bajos, condiciones insalubres de trabajo, etc.
En cuanto a los obreros portuarios, se muestran abiertos a recibir ayuda de otros sectores que quieran pelear junto a ellos por estas demandas. Saben que las leyes que rigen en el país norafricano prohíben acciones conjuntas entre obreros y milicias. Pero aún así entienden que dicha unidad es la solución.

Un periódico del pueblo revolucionario y los oprimidos de Libia


¡Se puso de pie el Consejo Editorial del periódico “La revolución Libia al Día”, conformado por los Combatientes revolucionarios de las milicias de Libia y el Comité de voluntarios internacionalistas del mundo!

Un periódico del pueblo revolucionario y los oprimidos de Libia

Presentación del Consejo Editorial

Nos presentamos como el comité editor de “La Revolución Libia al Día”, un periódico hecho por los internacionalistas del mundo y los combatientes revolucionarios libios, miembros de la milicia que derrocó a Khadafy, derrotó su ejército y se rehusó a permitir que el CNT y los amigos de Khadafy secuestren la revolución. Nuestro objetivo es luchar por una Libia independiente, libre de toda opresión y saqueo. Queremos una nueva Libia, donde la riqueza de toda la nación esté en manos de los que la producen, los trabajadores y el pueblo pobre, que somos realmente los que peleamos por tener un nivel de vida decente.

En Libia, después de una revolución que tumbó a Khadafy como resultado de una guerra victoriosa que costó miles de mártires, el pueblo aun no tiene el dinero suficiente para tener un buen nivel de vida. La riqueza Libia está siendo saqueada por compañías petroleras extranjeras que tenían jugosos acuerdos de negocios con el régimen de Khadafy y ahora con el CNT. Necesitamos frenar este saqueo para que el dinero esté en las manos de sus verdaderos dueños, los que lo hacemos, y no en manos de parásitos que viven del trabajo del pueblo Libio.
Por lo tanto la revolución que ha comenzado, debe completarse. Debe pasar a las verdaderas manos de los que peleamos por ella, de los que dimos nuestra vida por ella. “La Revolución Libia al Día” es el periódico de todos aquellos que quieren compartir su experiencia en esta lucha de la revolución, y sus páginas están abiertas para ellos.


El CNT, que está en el gobierno ahora, no hizo nada para derrotar a Khadafy. Fue la carga más pesada que tuvieron las masas y los mártires en este combate.
No obstante la sociedad libia no está desafiando el dominio del CNT, aunque el CNT es un gobierno débil. Sabemos que el pueblo libio se vio sometido por una terrible dictadura por casi 42 años. Algunas personas dicen que tenemos que esperar, que estamos aprendiendo, que un nuevo gobierno vendrá, que tengamos fe, etc. A ellos les decimos que, nosotros, los libios hemos esperado suficiente, que se ha derramado demasiada sangre; esta es una excelente situación para conquistar nuestras demandas. Mientras más esperemos, más duro será conquistar condiciones de vida digna.


La mayoría de las fábricas están cerradas. El CNT concentra el 100% de sus fuerzas en las empresas petroleras que exportan el 60% de lo que exportaban antes de la caída de Khadafy, como lo hace la ENI (petrolera italiana) hoy desde Brega. En números, sus ventas están valuadas en 135 millones de dólares por día (de acuerdo a la Administración de Información Energética de EE.UU. y la prensa mundial).
El CNT y los ex generales khadafistas nos quieren contentar con miserables indemnizaciones que serán pan para hoy y hambre para mañana. Quieren dividir nuestras luchas, nuestras milicias, dándole dadivas a unos y quitándoselas a otros, para que nos enfrentemos, nada más ni nada menos, los que juntamos nuestra sangre en un solo cuerpo para aplastar al asesino de Khadafy. ¡No lo van a lograr!


Las fábricas paralizadas plantean inmediatamente la necesidad de ponerlas bajo control directo de las personas que trabajan en ella, para recuperar el empleo. La gran cantidad de dinero robado de Liba plantea la necesidad de tomar los pozos petroleros bajo control de quienes los trabajan y de las milicias. El trabajo que debe hacerse aquí y los millones de egipcios pidiendo trabajo en Libia plantean la necesidad de abrir las fronteras para que todos puedan trabajar.
En Túnez y en Egipto se inmolaban, y combaten desesperados, ingenieros y técnicos que lo único que pueden hacer es vender verduras o estar desocupados en las calles de nuestros países. Ellos son imprescindibles, junto a los trabajadores de Libia, para hacer funcionar nuestras acerías, nuestras cementeras y nuestras petroleras, bajo el control de los trabajadores.


El pueblo, los trabajadores, los estudiantes y las mismas milicias estamos dispersos, y esto plantea la necesidad de poner en pie un Congreso de todas las milicias y organizaciones obreras en Libia, que se realice en la Plaza de los Mártires o en el enorme y lujoso ex-palacio de Khadafy. Ese parlamento del pueblo armado y de los que realmente producen con sus manos todas las riquezas del país, será la única estructura con la autoridad para definir el destino de Libia, desarmando a los generales del CNT y juzgando y castigando a los todos los políticos asesinos, cómplices de Khadafy y expropiar sus bienes.
Ese gobierno de los comités de obreros y milicias, expropiando a los bancos, los puertos y las petroleras sin indemnización tendrá ingresos enormes suficientes para conseguir comida para todos los obreros y el pueblo en Libia.


¡Las armas no se entregan ni a la OTAN ni al CNT ni a los khadafistas! ¡Las armas y los combatientes son para enfrentar la contrarrevolución y a los dictadores ya sea en Libia o en Siria!
Quieren masacrar a nuestros hermanos de Siria. No quieren que allí se dé una nueva Libia y que el asesino de Al-Assad corra la misma suerte que el perro de Khadafy. Estamos con Homs, estamos con los mártires de la Plaza Tahrir, estamos con los oprimidos de la Palestina ocupada, y juntos debemos pelear para abrir un corredor para impedir el aislamiento de nuestros hermanos de Siria y el triunfo de Al-Assad, asesino de su propio pueblo.


Libia es un ejemplo para los pueblos del mundo. Hacer una nueva Libia es lo que sienten las masas en Egipto cuando volvieron a tomar la Plaza Tahrir. Este es el sentimiento del pueblo en Túnez. ¡Es lo que necesita el pueblo de Siria para derrotar a Bashar! ¡Es lo que necesitamos todos para liberar a Palestina y destruir el Estado sionista fascista de Israel!

¡Viva la revolución en el Norte de África! ¡Fuera yanquis de Irak y Afganistán! ¡Por la destrucción del Estado sionista fascista de Israel!
Nuestros aliados también están combatiendo a sus propios gobiernos opresores en el mundo. Como está pintado en las calles de Sirte: ¡Hoy Libia, mañana Wall Street!
¡Pueblos obreros libres del mundo uníos contra la opresión!


Combatientes revolucionarios de las milicias de Libia
Comité de voluntarios internacionalistas del mundo

Marzo de 2012


sábado, 25 de febrero de 2012

Desde Egipto

Desde la Plaza Tahrir las masas se movilizan a la embajada siria en El Cairo contra la masacre de Al-Assad, sirviente del imperialismo, al grito de:



Bashar enemigo de Allah"
"Bashar enemigo del pueblo"
Norteamérica, la OTAN, Assad y Hezbollah son quienes cuidan las fronteras del sionismo"
"Siria y Egipto son uno"
"Fuera el embajador sirio de Egipto""Assad, Assad, vas a terminar como Muammar (Qadafy)"
"Buenas noches ya Bashar, hoy tu día va a terminar"
"A Siria llegaremos como millones de mártires"
Del pueblo egipcio al perro sirio: ¡andate!

Corresponsalías de trabajadores desde Egipto


20/02/2012

CIENTOS DE TRABAJADORES CERCAN LA EMBAJADA LIBIA

El 19 y 20 de febrero la embajada de Libia en El Cairo se vio cercada y tuvo que cerrar sus puertas ante cientos de trabajadores egipcios que buscaban sus visas para ir a trabajar a Libia.
Cuando los obreros reclamaron fuerte sobre la embajada, las autoridades burguesas de su interior se aterrorizaron y buscaron huir. Al otro día no aparecieron. La ira de los trabajadores se hizo sentir contra las puertas y vidrios de la embajada, algunos de los cuales quedaron rotos.

Es que hay más de un millón de trabajadores egipcios que trabajan en Libia. Allí está su fuente de trabajo, a donde intentan regresar.

El día 20 de febrero un orador libio, mirando hacia el público, explico que todos iban a tener su visa y que las autoridades libias "se alegraban de que los egipcios vayan a trabajar a Libia". Pero si es así, entonces ¿por qué ponen la condición de sacar una visa para entrar y no levantan esa restricción dejando que los egipcios crucen la frontera libremente para ir a trabajar? ¿Por qué han cerrado todas las fábricas de Libia? ¿Por qué la custodia militar de las fronteras?


La realidad es que la burguesía le niega el derecho a los obreros de poder trabajar. Los obreros son los únicos que pueden defenderlo, como ya ha quedado claro tanto en Libia cuando los trabajadores en armas (las milicias) tomaron las fábricas que los patrones cerraron, como así también en Egipto, donde los trabajadores son los únicos interesados en poder cruzar para ir a trabajar.

¡Apertura inmediata de las fronteras libias!
¡Que las organizaciones obreras y movimientos sociales y juveniles combativas de Egipto coordinen con las milicias libias una bolsa de trabajo para que los obreros egipcios puedan entrar a trabajar a las fábricas tomadas de Libia, bajo control de los trabajadores en armas!
¡Expropiación sin pago de todas las fabricas y petroleras y toda fuente de trabajo en Libia bajo control de las milicias y comités de trabajadores!
La revolución en el Norte de África fue por el pan, el trabajo y la libertad. Pero hoy, a pesar de toda la sangre derramada, aun no lo hemos conseguido. ¡Fuera el CNT libio! ¡Fuera la junta militar en Egipto! ¡Por un gobierno obrero y campesino de las masas autoorganizadas y armadas! ¡Por los estados unidos socialistas del Norte de África y Medio Oriente!



Carta de trabajadores desde Egipto

Corresponsalías de trabajadores desde Egipto

16-02-2012
UN DÍA EN LA PLAZA TAHRIR

Un elemento utilizado por las masas en forma de expresión ha sido la instalación de carpas, como símbolo de tomar la plaza. En Plaza Tahrir cientos de militantes pasan noches y días allí, pues cada carpa simboliza o representa algún elemento de la revolución, en particular los mártires. Vale aclarar que muchos mártires son recordados con tumbas cavadas en la misma plaza.

En el centro de la misma se puede observar una horca reservada para el mariscal Tantawi, el actual jefe de gobierno de Egipto, y toda la junta militar.

Los luchadores que están en la plaza manejan muchos datos, números y detalles que no se conocen mundialmente. Pero en la plaza la gente sabe muy bien que Mubarak estaba alojado en Sharm el-Sheikh (lugar totalmente turístico y rodeado de lujo), en donde se supone que esta "internado". Se habla de que incluso la comida que consume es traída de Europa, lo que genera un descontento general en los luchadores.

La gente en la plaza tiene consciencia de las riquezas que maneja la junta militar y el mal manejo de ella, es decir, que la inmensa mayoría de los trabajadores y el pueblo tienen que trabajar 12 horas, y algunas horas extras, para juntar 20 libras egipcias al día (algo mas que 3 dólares, o sea aproximadamente $15 argentinos), que alcanzan para que viva una sola persona. O sea que ese sueldo no alcanza para mantener una familia.

De hecho la situación es tan desesperante que muchos egipcios están buscando ir a trabajar a Libia. Mientras los egipcios ven a los libios como ricos, pues fueron usados como mano de obra esclava por los patrones qadafos, sienten mucha hermandad y solidaridad con Siria y obviamente Palestina.

Las masas egipcis en la plaza Tahrir
Otra de las cosas que se comenta en la plaza es el control que tiene el ejército de la economía. Controlan las fábricas textiles, tierras cultivables, gas, petróleo y todo el comercio exterior, es decir, lo central de la economía. Así lo fue desde Nasser y lo sigue siendo ahora. Su presupuesto es un secreto de estado; el secreto mejor guardado de acá. Es asignado por el gobernante, que siempre fue del ejército y/o responde a él (Nasser, Sadat, Mubarak y Tantawi, todos generales del ejército). Quienquiera que asuma como "gobierno civil" luego de la transición deberá someterse a las fuerzas armadas.

La forma que tienen de organizar las movilizaciones son de un día para el otro, mediante las redes sociales. De lo contrario las fuerzas de represión se anticipan y militarizan el terreno. Hay grupos abocados a la tarea de difusión, vía facebook, que inmediatamente les llega a todos los combatientes y salen a las calles por miles. Recientemente hubo una movilización de 9.000 personas en memoria de los caídos en la masacre del partido de fútbol. La bandera con la que se marchó fue la del Ahly (el equipo popular, cuya hinchada fue la atacada).

Mientras la gente en la plaza sigue, aun no han unificado sus fuerzas con todos los sectores revolucionarios, pues sus direcciones les mantienen separados y esto les impide ver su perspectiva de un poder propio.
Carta de trabajadores desde Plaza Tahrir

domingo, 19 de febrero de 2012

06-02-2012 ¡LOS TRABAJADORES Y LOS EXPLOTADOS DE HAMA, HOMS Y DAMASCO NO SE RINDEN!


El asesino Al-Assad, sostenido por el imperialismo y con las armas que le proveen los lacayos de las transnacionales Putin y Hu Jintao, ha lanzado una contraofensiva para aplastar la revolución siria

¡LOS TRABAJADORES Y LOS EXPLOTADOS DE HAMA, HOMS Y DAMASCO NO SE RINDEN!

¡Brigadas internacionales de las organizaciones obreras para ir a combatir y romper el cerco a las heroicas masas de Siria!


En Damasco, Homs y sus barrios obreros se desangran, bajo las balas asesinas del ejército de Al-Assad, miles de trabajadores, ya la mayoría de ellos desocupados y hambrientos. Han ligado su suerte, sus hijos y su vida al triunfo de la heroica revolución que ha comenzado.

Combatiendo en los barrios obreros de las ciudades sublevadas e insurrectas de Siria no están ni la burguesía, ni las fuerzas imperialistas. Todas ellas sostienen a Al-Assad y sus demás agentes para que derroten a las masas.

En las barricadas de los suburbios insurrectos de las ciudades de Siria, es decir, en el frente de batalla no hay ni “generales democráticos” ni CNS, sino las masas explotadas, apenas armadas, los soldados rasos (hijos, maridos y hermanos de los explotados, que se pasaron con sus armas a combatir junto con ellos), los trabajadores con armas caseras, combatiendo contra el ejército asesino de Al-Assad, que no logra tomar los barios obreros, donde se combate con cuchillo entre los dientes, casa a casa.

¿Ejército de Siria Libre, dirigido por algún general “democrático” de Al-Assad y el CNS? ¡LAS PELOTAS! ¡MENTIRA! Son las masas solas combatiendo con algunos fusiles de los soldados que se han pasado de su lado.
Así inclusive lo tiene que reconocer toda la prensa imperialista, que mandaron rápidamente corresponsales, cuando se retiró la Liga Árabe, para dar cuenta de cómo Al-Assad masacraba a las masas. Así lo demuestran los reportajes que realizaron en Damasco y Homs la Agencia Reuters y el diario “La Nación” de Argentina. Sorprendidos, los periodistas del imperialismo deben reconocer que uno de los ejércitos más poderosos de Medio Oriente no ha podido tomar los barrios obreros de las ciudades que cerca. Es que en esos barrios, se combate con el método de la guerra civil de clases, casa a casa.
La revolución siria intenta ser cercada y masacrada. ¡Hay que romper el cerco! ¡Las masas necesitan armas, medicinas y combatientes! ¡Armas para Siria! ¡Muera el asesino Al-Assad!

Como venimos afirmando desde la FLTI, la Liga Árabe se ha retirado de Siria, justamente, para dejarle las manos libres a Al-Assad para que masacre y haga el “trabajo sucio” de todos, en primer lugar, del imperialismo.
El CNS, refugiado en Qatar, es una “válvula de escape” para el imperialismo si el asesino Al-Assad fracasa y las masas toman una ofensiva revolucionaria que lo derroque. El CNS está para expropiar la revolución, para impedir que ésta se coordine con todos los procesos revolucionarios del Norte de África, Medio Oriente y del mundo. ¡Ningún apoyo al CNS ni a la Liga Árabe, representantes de las fantoches burguesías nativas de Medio Oriente, cipayas del imperialismo!

Los barrios obreros de las ciudades de Siria ya están bajo un cerco y ataque contrarrevolucionario como lo estuvo la Madrid de los milicianos cercada por Franco a mediados de los ’30, o el Gueto de Varsovia, que resistió contra los nazis hasta la última gota de sangre, en la Segunda Guerra Mundial. Es una resistencia heroica, como la de Fallujah, que le devuelve la masacre y los escombros, como un búmeran, a las caras de las direcciones traidoras y reformistas del proletariado mundial que han cercado, calumniado, denigrado y hecho pasar como agentes del imperialismo y la CIA a las heroicas masas de Siria. Estas direcciones ayer hicieron lo mismo con las masas de Libia.
Ahora queda claro por qué tanta campaña de calumnias contra las heroicas milicias de Libia. Es que, en última instancia, se trataba de cercar Siria para que allí no se terminen de armar las masas ni se termine de romper el ejército, y fundamentalmente para que Egipto y Túnez no sigan ese camino.

Esta ofensiva contrarrevolucionaria del imperialismo y sus agentes de la región, que llega al corazón de los explotados insurrectos de Medio Oriente, es la misma que golpea en Egipto, pero también a la clase obrera griega y española, tan martirizadas, hambreadas y saqueadas como sus hermanos de clase del Magreb y Medio Oriente.
Todas las fuerzas del imperialismo se han concentrado en Siria para escarmentar, desde allí, a la clase obrera mundial y sus procesos revolucionarios. El imperialismo debe demostrar que quedan destruidos y masacrados los que intentan sublevarse e insurreccionarse por el pan y contra los explotadores.

Las fotos de Homs y Damasco destruidos, con los cadáveres de los obreros regando las calles, son mostradas a los ojos del proletariado mundial para que vean cuál es el camino que les espera si siguen sublevándose.
Por eso hoy en Siria se define, en gran medida, la suerte de la clase obrera en el período inmediato. ¡Las masas de Siria no pueden quedar aisladas. Allí se juega la suerte de todos los trabajadores del mundo, fundamentalmente de las revolucioens de Libia, Egipto y Túnez que ya han comenzado!

Los reportajes que reproduce el diario La Nación de Argentina del 9/2/2012 sobre la resistencia en el barrio Baba Amro, en las afueras de Homs, informan que allí, en un barrio de 28.000 habitantes (la mayoría de ellos obreros desocupados), éstos reciben 500 morteros en sus cabezas por día del ejército asesino de Al-Assad, armado por Putin y Hu Jintao, y los disparos de cientos de francotiradores que le tiran a todo lo que se mueve.
La periodista se pregunta “¿Qué ha pasado con el ejército?” y a continuación se responde: “El régimen no confía en sus soldados. Muchos de ellos ya desertaron porque se niegan a matar al pueblo sirio. Otros son, incluso, de la ciudad o de los alrededores de Homs. ¿Cómo van a disparar contra sus propios familiares?”
En esa ciudad se clama que si entran las tropas de Al-Assad a Homs, morirá la revolución. Sus combatientes afirman que el desempleo en Homs ha llegado al 37%, e inclusive hoy llega a un 70%. Tan sólo ese barrio obrero de Homs, de casi 30.000 habitantes, ha entregado 274 muertos, 2.000 heridos en el combate y más de 500 casas dañadas, mientras está cercado por más de 40 controles del ejército sirio.
La periodista de la agencia Reuters que ha hecho reportajes en el barrio de Saqba, en los suburbios de Damasco, no puede menos que sorprenderse. Es que está a apenas 50 cuadras del palacio de gobierno. Esperaba encontrarse con el “Ejército Libre de Siria” y se encontró, como ella afirma, con “un conglomerado de desertores y voluntarios de origen diverso, que se ha levantado en armas (escasas) contra el régimen que gobierna Siria desde hace 40 años”.
Los combatientes gritan “¡Y sólo con esto enfrentamos a uno de los ejércitos más poderosos de Medio Oriente!”, enseñando sus Kalashnikovs. Unos llevan uniformes y otros jeans…

En ese barrio obrero de Damasco no hay ninguna barrera física. La periodista afirma que “los milicianos saben que, llegado el caso, ellos serán la barrera. Ellos esperan que, si se mantienen firmes, vendrá la ayuda de afuera…”
Esta vez tienen que ser las masas y sus organizaciones las que lleguen primero al frente del combate de los explotados de Siria. Así y solamente así éstos verán que sus únicos y verdaderos aliados son los trabajadores de la región, de Europa y del Mundo.
La clase obrera rusa y china deben sublevarse contra los asesinos Putin y Hu Jintao, que arman hasta los dientes, a cuenta del imperialismo, a las tropas genocidas de Al-Assad.
¡Que las masas y sus organizaciones paralicen los puertos de Rusia, Chima, Europa, de todo el Norte de África y todo el mundo para que no llegue ni un solo fusil, ni una sola munición más a las tropas de Al-Assad!
Como declaran los combatientes sirios: “si cae Siria caen todas las revoluciones del Norte de África y Medio Oriente”. Allí ha concentrado las fuerzas la contrarrevolución. Una pérfida y siniestra política de los explotadores.
Hu Jintao y Putin arman hasta los dientes al asesino Al-Assad para que haga el “trabajo sucio” de masacrar a las masas. ¿Intervención de la OTAN? ¿Para qué? Si Assad, por ahora, demuestra que puede masacrar a las masas, y la revolución siria ya está aislada por la traición de las direcciones del proletariado.
El chacal debe hacer el “trabajo sucio”. Para ello salió la Liga Árabe de Siria; mientras que el CNS y sus generales están bien a resguardo en Qatar.
El imperialismo intervendrá directamente –y no dudamos que lo hará- si puede ser derrotado, por las masas armadas, el régimen asesino de Damasco. Esa no es la situación por ahora.
Por ello intervino la OTAN en Libia, porque las tropas de Khadafy –su agente contrarrevolucionario- podían ser aplastadas por los combatientes de Misarrata y Bengasi.
¡Que viva la heroica resistencia de Homs y Damasco! ¡Milicias obreras de todo el Norte de África, Medio Oriente y Europa para ir a combatir a Siria!

En Siria, en Egipto, Libia o Túnez se juega la suerte de la clase obrera europea, norteamericana y mundial.
¡Basta ya de silencio! ¡Hay que ponerse de pie junto a las explotadas masas de Siria! ¡Hay que marcar a fuego, ante la clase obrera mundial, a los que, con cualquier excusa, buscan aislar a las masas de Siria y no llamar a combatir en las barricadas de Saqba en Damasco, o Baba Amro en Homs!
Hoy, ya toda la prensa imperialista tiene que dar cuenta de lo que todos los obreros del mundo ya saben: que hay 27% de desocupación en España; y que Grecia avanza hacia allí. Centenares de miles de trabajadores ya no cobran las jubilaciones ni sus salarios en la Europa imperialista de Maastricht en bancarrota. Mientras, los estados del este de Europa y Rusia sólo proveen mano de obra esclava y gas para la Europa imperialista. 43 millones de desocupados de EE.UU. viven con un subsidio de 3 dólares al día.
Homs y Damasco son como el Tottenham de Inglaterra, la Madrid del Estado Español, las cités francesas y los barrios de Berlín donde se hacinan los obreros inmigrantes de Turquía, Ucrania, de Medio Oriente, como lo hacen tras las rejas y en campos de concentración los obreros inmigrantes de África puestos como esclavos en la isla de Lampedusa en Italia.

Los trotskistas de la FLTI elegimos nuestro lugar en la trinchera de combate. ¡Muera el genocida Al-Assad y sus oficiales asesinos! ¡Ni Homs ni Damasco se rinden!
¡Abajo el carnicero Putin y el hambreador carcelero de la clase obrera china Hu Jintao!
¡Ni la Liga Árabe, ni el CNS! ¡Aplastemos a Al-Assad! ¡Por un poder de las masas insurrectas, sus milicias y sus organizaciones de lucha!
Con ellos levantamos las consignas, pintadas con letras de color rojo sangre, “Yala irhal ya Bashar” (¡Que se vaya ya Bashar!).
¡Fuera de las organizaciones obreras las burocracias y los partidos socialimperialistas, que están sosteniendo las ganancias a las transnacionales, al capital financiero y los banqueros, mientras aíslan, desorganizan y descentralizan los heroicos combates del proletariado mundial!
El régimen sirio es el régimen de un estado tapón, que garantiza las fronteras del estado sionista contrarrevolucionario de Israel-carcelero de las masas palestinas- y del Irak ocupado por las tropas imperialistas. Su derrumbe significaría las caídas de esas fronteras y la vuelta al combate de las masas palestinas e iraquíes contra la ocupación imperialista.

Las masas sirias protestan contra Al Assad
Por el contrario, un triunfo de Al-Assad y su ejército, que es una verdadera tropa de ocupación de Siria a cuenta del imperialismo, convertiría a Siria y a todo el Norte de África y Medio Oriente en un campo de concentración, como en el que se hacinan las masas palestinas.
La espalda de Al-Assad está cubierta por las burguesías nativas que posan de “anti-imperialistas”, como la dirección burguesa de Hezbollah en el Líbano o los Ayatollahs, expropiadores y masacradores de lo mejor de la revolución que derrocó al Sha Reza Pahlevi en Irán en el ’79.
En el Líbano, la burguesía aliada a Al-Assad controla el gobierno de ese país, cuyo representante es el millonario más importante de Beirut, que maneja todo el negocio de las telecomunicaciones y la reconstrucción del Líbano. Es la burguesía que vino a expropiar el heroico combate y el martirio de las masas obreras y campesinas del sur del Líbano, que derrotaron al ejército sionista contrarrevolucionario de Israel en el 2006, cuando intentó invadir esa región.
Esta burguesía, que dirige Hezbollah, ha demostrado estar totalmente sometida al imperialismo. Lo mismo hace la burguesía palestina, cuyas ganancias vienen de administrar los campos de concentración de su propio pueblo oprimido. Hamas y Al Fatah intentan dejar aisladas a las masas insurrectas de Siria. Han cerrado un acuerdo para apoyar el plan de “dos estados” de Obama, en base a las fronteras del ’67. Hoy se abrazan y acuerdan porque están asustados de que las masas palestinas, siguiendo el ejemplo de sus hermanos de clase de Siria, se armen y entren al combate como lo hicieron en el 2001, desarmando a la policía palestina y enfrentando a los soldados del ejército sionista.
La caída del régimen de Al-Assad, como la de Mubarak, tiraría, como en un dominó, a todos los mecanismos de contención de la revolución en el Medio Oriente, impuestos por el imperialismo desde el ’48 con la fundación del estado sionista contrarrevolucionario de Israel, que ocupó la nación palestina. Para el imperialismo es de vital importancia mantener al régimen de Al-Assad. Éste le controla a centenares de miles de palestinos que están en Siria y Líbano, mientras defiende las fronteras del estado sionista de Israel. Fronteras que Al-Assad nunca cuestionó, ni antes ni ahora, cuando se encuentra haciendo jugosos negocios con las empresas de telecomunicaciones, como él dice, “modernizando Siria”.
Los Ayatollhas iraníes, aun con un bloqueo parcial y con una amenaza militar de EEUU no han tocado una sola propiedad imperialista en su país. Siguen sus negocios con las refinerías que, en Alemania, procesan el petróleo iraní. Siguen haciendo jugosos negocios con las transnacionales que saquean China; mientras los “combatientes de la revolución islámica” van y vienen a Japón, al que le garantizan el saqueo del petróleo iraní.
Por ello, las burguesías nativas lacayas del imperialismo, agrupadas o no en la Liga Árabe, no tienen la solución para terminar con el martirio de las masas sirias. Ni mucho menos la solución la tienen las potencias imperialistas que saquean todas las naciones del Norte de África y Medio Oriente, a las que les tiran su crisis… y sus ejércitos contrarrevolucionarios como en Irak, o las ocupan como en Palestina.

La solución para la liberación de la clase obrera y los explotados de Siria, Medio Oriente y todo el Norte de África la tiene la clase obrera mundial y la coordinación y centralización de sus combates.
Los obreros europeos, de EEUU y Japón tienen que verse en el espejo de Siria, el Norte de África y Medio Oriente, en sus “guetos y bantustanes ensangrentados”. Hasta allí debe llevar el imperialismo a su propia la clase obrera si quiere salir de su crisis y bancarrota. Mirarse en el espejo de Siria es vivir en Grecia o en España.
Hoy han salido de las bolsas de residuos de la historia todos los viejos partidos stalinistas a salvarle las ropas al asesino Al-Assad en Siria. Hoy están todos colgados a los faldones de los sirvientes del imperialismo Putin y Hu Jintao.
Un sector de los renegados del trotskismo, extrañando a sus viejos amos del stalinismo, hoy está colgado a los faldones de Putin y Hu Jintao, devenidos como los más grandes agentes del imperialismo en Rusia y China.
Estos renegados del trotskismo necesitan una justificación más elegante para dejar aisladas a las masas frente a la masacre de las tropas asesinas de Al-Assad. Ellos dicen “¡Fuera el CNS!” ¡Pero el CNS está en Qatar! Es un mortal enemigo de las masas. Aísla totalmente su combate. Crea ilusiones de que con la ayuda del exterior del “imperialismo democrático” se puede triunfar. Se prepara como “válvula de escape” del imperialismo, pero en el caso de que las masas, en una contraofensiva, derroten a Al-Assad.
Pero los renegados del trotskismo no llaman a romper el cerco que el CNS y el imperialismo les imponen a los heroicos combatientes de Siria, para que Al-Assad los masacre, armas en mano.
Hablemos claro. Los partidos socialimperialistas europeos, la izquierda que hace viajes y tours turísticos a Túnez y Egipto, sus seguidores en todo el mundo, los reformistas que dirigen la UGTT de Túnez o ha comenzado a organizar los sindicatos de Egipto, todos absolutamente todos, se niegan a poner en pie un poderoso frente de las organizaciones obreras de Egipto, Túnez o Libia, como proponen y han hecho los combatientes de Bengasi, para marchar a combatir a Siria.
Son y dicen estar “todos contra el CNS” (mientras sostienen a todos los “CNS” de Túnez y Egipto que organizan elecciones fraudulentas), pero permiten y se callan bien la boca de la masacre de Al-Assad contra los trabajadores y los explotados de los barrios de Damasco, Homs, Hama, etc.
La Liga Árabe mandó una delegación de chupamedias del imperialismo para que le informen a éste si Al-Assad podía aplastar a las masas o no. Éstos recorrieron Siria y dijeron “hay una posibilidad de ello; vámonos y que Al-Assad masacre”.
¿Por qué las organizaciones obreras no pueden llamar a hacer marchas, combates en las calles, huelgas generales por sus hermanos de Siria, cercar los puertos desde donde se envía armas al asesino Al-Assad y no embarcarlas, y como parte de ese combate, tomándose las embajadas de Siria en las capitales más importantes del planeta, poner en pie brigadas obreras internacionales para ir a combatir a Siria?

Siria desenmascara, contra todos los charlatanes que se reclaman “progresistas”, “antiimperialistas” o “izquierdistas” que lo que se vive en el Norte de África y Medio Oriente son procesos revolucionarios por el pan, contra el hambre, la desocupación y el saqueo. En estos procesos se enfrenta a los gobiernos lacayos del imperialismo, puesto que la clase obrera y los explotados allí sacaron la conclusión de que si no lo hacen, no consiguen el pan.
Habrá “primavera de los pueblos” con pan, trabajo, dignidad e independencia nacional. Pero esto sólo podrá ser conquistado con la clase obrera y sus aliados empobrecidos del campo y la ciudad en el poder. Todo lo demás es un verso de los charlatanes pequeñoburgueses de la izquierda reformista, que están muy lejos del infierno de las masas de Siria, de Egipto, de Túnez o de Libia, donde por no tomar el poder, las condiciones de hambruna, esclavitud y martirio sólo aumentan día a día. El reformismo hoy es desenmascarado por la vida misma.
Las masas quieren pan, trabajo y, para no morirse de hambre, prefieren morirse combatiendo. Por eso un viejo obrero de Homs, con un hijo muerto y otro en la cárcel, afirma que si tuviera un tercer hijo, éste sería miliciano.

Desde la FLTI llamamos a profundizar a nivel internacional las acciones de lucha y solidaridad con las insurrectas masas de Siria y Medio Oriente.
¡Hay que redoblar, centralizar y coordinar el esfuerzo de todas las organizaciones de lucha de la clase obrera mundial! Ayer se coordinaron las fuerzas de los indignados que cercan Wall Street y que se sublevaban en Madrid. Se coordinó, en una lucha común, el combate de los estudiantes y obreros japoneses junto a los aguerridos estudiantes y la juventud obrera de Chile y Colombia. ¡Así se rompe el cerco de las masas que luchan! Pongamos en pie una comisión de acción y combate internacional, sin más pérdida de tiempo, de apoyo a las masas sirias, para que se vaya y sea ajusticiado el asesino Al-Assad, como el chacal de Khadafy en Libia.

 ¡Por la derrota del ejército de ocupación, a cuenta del imperialismo, de Al-Assad!
¡Brigadas internacionales de las organizaciones obreras para combatir en Siria!
¡Ni Liga Árabe, ni CNS! ¡Fuera los lacayos del imperialismo de Hu Jintao y Putin! ¡Por un gobierno revolucionario de las masas insurrectas!
En Siria hoy se juega el destino de la clase obrera mundial.
¡DE PIE JUNTO A LOS HEROICOS COMBATIENTES DE SIRIA!