sábado, 28 de abril de 2012

Carta de los Combatientes Revolucionarios de las Milicias de Libia y de el Comité de Voluntarios Obreros Internacionalistas de Libia a la reunión de Túnez en solidaridad con la revolución Siria

26/04/2012

Movilizacion de masas en Tunez

Distintas organizaciones como la UGTT de Túnez –central sindical de ese país-, el PCOT (Partido Comunista Obrero de Túnez), la UIT-CI (Unión Internacional de los Trabajadores) que tiene grupos en Bolivia, Argentina, Venezuela, Brasil, etc., entre otros, convocan a una reunión este 1° de Mayo en Túnez para “debatir la situación de Siria y qué tareas van a tomar en solidaridad con las masas sirias”.
A ellos les escribimos esta carta como milicianos de las brigadas revolucionarias de Libia y del movimiento de voluntarios internacionalistas, que combatimos en la guerra civil contra el asesino Khadafy y hoy dejamos nuestros mártires, que saliendo de Bengasi, Trípoli y Misarrata, dejaron su sangre combatiendo junto a las heroicas masas de Siria contra el asesino Al Assad.

En las calles de Trípoli y de Bengasi nuestras mujeres velan a los mártires que murieron combatiendo en las calles de Homs.

Nuestras milicias terminan de hacer una Asamblea General de los obreros portuarios de Trípoli. Con ellos votamos esta carta a la reunión de Túnez. El grito de guerra y de combate de los obreros de Libia y sus milicias, que no se rinden ante el CNT y sus generales khadafistas, es así de simple: “La chispa se incendió en Túnez y las armas que hemos levantado en Libia para conquistar el pan, no triunfarán sin que junto a los explotados de Siria aplastemos al chacal Al Assad. Somos una sola nación, la de los trabajadores, los explotados y oprimidos, y somos una sola revolución, que sólo como tal podrá triunfar”.
Este 1° de Mayo, en distintos países se “celebran reuniones”, “actos”, que hablan en nombre de los trabajadores e inclusive del “socialismo”. En la absoluta Mayoría de ellos están ausentes las masas revolucionarias de Siria, masacradas por el chacal Al Assad a cuenta del imperialismo. Un inmenso silencio de las organizaciones, que en el mundo se reivindican de la clase obrera, se ha levantado tal cual un muro, frente a una de las más grandes masacres contrarrevolucionarias cometidas contra los explotados en los últimos años. Ese silencio querrá ser ocultado y revestido con “proclamas socialistas”, pero el silencio sobre las martirizadas masas de Siria significa y significará que están vistiendo de “socialista y aliado de los trabajadores del mundo” al asesino y patrón chupasangre de Al Assad; como ayer lo hicieron con Khadafy, el representante de la ENI, la British Petroleum y las petroleras en Libia, que ensuciando el socialismo y en su nombre explotaba y hambreaba a los trabajadores de Libia.

Todo acto que no se ponga de pie, en este primero de Mayo, junto a los trabajadores masacrados en Siria y que no sea una verdadera jornada de lucha en las calles, cercando y manifestándose contra las embajadas Sirias que son verdaderos refugios de los asesinos de Al Assad en el mundo, no tendrá el honor de levantar la lucha de los mártires de Chicago. Esos que un 1° de Mayo de 1886 salieron al combate y a la huelga general por la demanda de la jornada de 8 horas, que le valió la masacre a decenas de ellos por parte de las fuerzas de represión de la burguesía en EE.UU.

Mártires como los de Chicago hemos dejado en las calles del Norte de África y Medio Oriente. Bouzazi se martirizó para que nosotros luchemos y fue el aliciente que nos empujó a iniciar nuestras revoluciones. Hemos visto que los trabajadores en EE.UU., Europa y todo el mundo ganaron las calles al grito de que “hay que luchar como en Egipto y como en Túnez” o como gritaban los obreros de Nigeria en su huelga general, “fuera Jonathan o morirás como Khadafy”. Ese es el grito de unidad de la clase obrera mundial que se quiere acallar este 1° de Mayo.

Compañeros, el 1° de Mayo es una jornada de lucha internacional de la clase obrera. Insistimos, ni de fiesta ni de deliberaciones. Ya hubo y habrá tiempo para ello. Este es un día de lucha; un día de combate de la clase obrera mundial. Los obreros norteamericanos nos están enseñando, con su ejemplo, cómo se lucha este primero de Mayo. Los trabajadores que cercan Wall Street junto a comités obreros en más de 115 ciudades llaman a la huelga general en este 1° de Mayo en EE.UU. ¡Así sí! Ellos dicen: ni compramos, ni vamos a los bancos, ni vamos a trabajar. En Misarrata, tal cual afirmamos en nuestra declaración, estamos realizando una huelga general los obreros con sus milicias. Luchamos por el pan y una salud digna, contra la inflación y contra los que quisieron expropiar nuestra lucha: el CNT.

Es un 1° de Mayo donde el 99% (como ellos llaman a los trabajadores y los explotados) deja en claro que el restante 1% son todos banqueros chupasangres que han mandado a la ruina a los trabajadores norteamericanos y de todo el mundo.

 Allí, en Estados Unidos, no es un día de fiesta, ni es feriado. Es un día de lucha. Eso nos conmueve puesto que han levantado como primera demanda la defensa incondicional de los obreros inmigrantes en EE.UU., donde millones de trabajadores latinoamericanos son tratados como esclavos por el imperio norteamericano.
Nosotros nos preguntamos en este 1° de Mayo, ¿por qué los sindicatos y organizaciones obreras de Europa no llaman a una jornada de lucha y a ganar las calles en solidaridad con los millones de inmigrantes que desde África y Medio Oriente van allí a trabajar para levantar la Europa imperial de Maastricht?

No dudamos que si los trabajadores europeos siguieran el ejemplo de sus hermanos de clase de EE.UU. hoy los trabajadores de Siria no estarían aislados y ya hace rato que nuestra lucha por el pan hubiera triunfado; porque los trabajadores europeos hubieran luchado como en Túnez, Egipto o Libia derribando a sus gobiernos de saqueadores y explotadores de los pueblos de todo el mundo, tan asesinos y hambreadores como los que derribamos en el Norte de África.

Los trabajadores de Europa no son responsables de ello. Nosotros sabemos en carne propia cómo actúan los ladrones y traidores que, como Khadafy, hablaban en nombre de los trabajadores, el pueblo y el “socialismo”, y sólo nos hambreaban y nos masacraban cuando nos rebelábamos.
Desde Libia, los obreros y milicianos saludamos vuestra reunión en Túnez, porque efectivamente Siria es el punto central de ella. Ese es un gran paso. Rompe el silencio. Pero no es suficiente. Las organizaciones que nos representan a los trabajadores y a los pueblos del Norte de África y Medio Oriente no nos han permitido aún saldar nuestra cuenta de solidaridad de toda nuestra región con nuestros hermanos de clase y explotados de Siria.

Los ocupantes de plaza Tahrir hicieron sentir su voz en Egipto, protagonizan semana a semana, desde la plaza que han recuperado, marchas a la embajada de Siria al grito de “Norteamérica, la OTAN, Al Assad y Hezbollah le cuidan las fronteras al sionismo”. Es que los que hemos hecho nuestra la causa de Siria, no de palabras sino en los hechos, no comprendemos por qué aún hay que seguir deliberando cómo apoyar a las heroicas masas de Siria después de meses de masacre, tortura y represión contra ellas.
Quizás porque ustedes aún tienen dudas de cómo pelear por Siria, no nos han invitado a vuestra reunión. Pero nosotros sí tenemos en claro cómo luchar, así como los trabajadores de Egipto de la Plaza Tahrir, que ayer derrumbaron el Muro de Rafah, quemaron la embajada sionista y se han tomado varias veces la embajada del asesino Al Assad en El Cairo.

En las barricadas de Damasco nuestros compañeros hablan el mismo idioma y tienen los mismos padecimientos que los pobres de toda Siria que ven morir a sus mujeres e hijos por los bombardeos del asesino Al Assad.
Sabemos que en vuestra reunión participan organizaciones de trabajadores de todo el mundo y en especial de Túnez. Inclusive, vuestra reunión en solidaridad por Siria es apoyada por la UGTT de Túnez.
Ustedes plantean en su convocatoria que “nuestros procesos revolucionarios viven uno de sus momentos más críticos con lo que está sucediendo en Siria”. Ustedes declaran que “Bashar no para de asesinar a su pueblo, mientras las grandes potencias mundiales quieren sacar partido a su favor de esta situación”.
Así, terminan llamando a hacer una reunión de Regueb Túnez, el 1 de Mayo para “debatir esta situación” y “la organización de una campaña de solidaridad con la revolución Siria”. Ustedes denuncian correctamente que los “amigos de Siria” hace un mes eligieron Túnez para dar su apoyo a Al Assad. Cuánta razón… Ustedes afirman “son los mismos que con sus armas y dinero sostenían a Ben Alí y a todos los dictadores de la zona”. Como también a Khadafy, decimos nosotros.
Bien compañeros, ustedes saben, como nosotros, que hace un mes y medio salía la Liga Árabe de su visita por Homs y Damasco. Las potencias imperialistas se hacían las distraídas, esa cueva de desertores de la causa de las masas sirias llamada a sí misma CNS, en Qatar, se hacían los distraídos, y armado hasta los dientes por Putin y Hu Jintao, Al Assad lanzó un ataque contrarrevolucionario de tierra arrasada, de masacre de hombres, mujeres y niños en todos los barrios y zonas obreras y populares de todas las ciudades de Siria.
Compañeros, hace meses se han sublevado las masas de Siria y hace dos meses ha comenzado esta ofensiva fascista y contrarrevolucionaria contra ellas. Desde la Asamblea de los obreros de Libia y sus milicias afirmamos ante los trabajadores del mundo, en este 1° de Mayo, que ya es tarde para hacer tan sólo reuniones y para discutir la “solidaridad” hacia adelante con las aisladas masas de Siria. Ustedes protagonizarán seguramente una gran reunión. Pero los más de 400 mil explotados sirios perseguidos que se hacinan bajo el frio y la nieve en las fronteras del Líbano y Turquía, y la sangre de más de 30 mil mártires masacrados por Al Assad no necesitan ya sólo reuniones y deliberaciones para ver qué hacer. No compañeros. Ustedes hacen una reunión que representa a organizaciones de  centenares y centenares de miles de trabajadores de Túnez y el mundo. Vuestras fuerzas para realizar una acción contundente en apoyo a las masas sirias son enormes.
No se puede seguir perdiendo más tiempo. Van meses y meses de matanzas sangrientas y la UGTT, que representa a cientos de miles de trabajadores tunecinos, aún no ha llamado a realizar ninguna acción en solidaridad con los explotados de Siria.
Foto de uno de los cientos de martires libios caidos combatiendo en Siria contra las tropas pro imperialistas de Al Assad
Los que hoy convocan a esa reunión en Túnez tienen una enorme ventaja en relación a los trabajadores del Norte de África y Medio Oriente. Esta ventaja es justamente que va a estar presente la UGTT que dirige a millones de obreros tunecinos. Y la UGTT hoy no tiene ningún argumento para no a llamar a los obreros y explotados tunecinos a ganar las calles y en una gran acción de masas enfrentar al gobierno hambreador de Túnez y llevar adelante la solidaridad práctica y militante con las martirizadas masas de Siria.

Ha corrido mucha sangre y todavía la UGTT no ha convocado a esa heroica y combativa clase obrera tunecina (que con sus piquetes, movilizaciones, quemando comisarias y chocando con la policía, enfrenta al gobierno que vino a expropiar la revolución), a pelear en apoyo a los trabajadores y explotados sirios. ¿Qué van a hacer los dirigentes de la UGTT? ¿Cuánto más van a seguir esperando? ¿Cuántos muertos más debemos velar para que se decidan a realizar una acción en ayuda a nuestros hermanos sirios? Compañeros, ustedes tienen la palabra.

Insistimos. En vuestra convocatoria ustedes denuncian a los que se reunieron hace un mes en Túnez para dar su apoyo al plan imperialista en Siria y denuncian correctamente que ellos APOYARON CON SU DINERO Y SUS ARMAS A BEN ALI Y A TODOS LOS DICTADORES DE LA ZONA. Por eso mismo compañeros vuestra reunión (más allá de que no nos hayan invitado para unir nuestra lucha en una sola), estará a la altura del combate heroico de las masas sirias si se pone a disposición de conseguir DINERO Y ARMAS para las masas sirias de todas las organizaciones obreras de Túnez y el mundo. Esto es lo que hicieron los “amigos” de los dictadores de la zona, y es lo que tenemos que hacer nosotros con nuestros amigos explotados de Siria.
La UGTT y decenas de organizaciones obreras tunecinas que van a vuestra reunión representan a los trabajadores de Túnez que saben muy bien de la solidaridad. Vuestros hombres y mujeres alimentaban a nuestras mujeres, a nuestros hijos y a nuestros combatientes cuando huían a la frontera de la persecución feroz del asesino Khadafy. Todo obrero tunecino recuerda lo que hasta ayer mismo gritaba en sus combates: “Si derrotan a Libia vienen por nosotros”. Nuestros milicianos fueron atendidos por vuestros médicos en los hospitales de frontera.

En este 1° de Mayo no nos podemos olvidar de esto, no podemos pretender luchar divididos. Porque juntos ahora tenemos que gritar y ganar las calles al grito de “si derrotan a Siria vienen por nosotros en Egipto, en Libia, y también en Tunez” y si eso pasa los trabajadores del mundo vivirán una fenomenal derrota. No lo podemos permitir.

Tenemos que unirnos ya mismo en un solo combate, porque si eso no sucede, en vuestra reunión de Túnez perderemos una gran oportunidad para juntar todas las fuerzas y golpear como un solo puño al asesino Al Assad.

Los trabajadores de Túnez, Libia, Egipto, Siria y de todo el Norte de África y Medio Oriente, que dejamos a miles de nuestros mártires en el camino y regamos nuestra tierra con nuestra sangre y la de nuestros hijos para que triunfe la revolución, no nos merecemos esto.
A los convocantes de esa reunión en Túnez les sobran fuerzas para marchar a la Embajada de Siria como hicieron los explotados de Egipto, y para llamar a los obreros tunecinos a ganar las calles con su reclamo de que si masacran en Siria, seremos todos derrotados.
Sobran fuerzas para que no queden asiladas las masas de Siria. En nuestro país el régimen asesino de sinvergüenzas del CNT, asentados en los oficiales khadafistas, intentan con chantajes, con represión e inclusive con corrupción impedir que los trabajadores y las milicias de Libia estemos a la altura de los combates de nuestros hermanos de clase. No lo lograron ni lo van a lograr. De nuestras entrañas ya han salido las brigadas de los explotados de Libia que combaten en Homs y en las fronteras de Turquía y el Líbano contra el asesino Al Assad. Vivan nuestros mártires que murieron combatiendo en Homs y Deraa. Por el honor de ellos y de los heroicos trabajadores tunecinos juntos debemos declarar que se ha acabado la hora de las palabras y ha comenzado la hora de los hechos, de la verdad, de la solidaridad concreta con nuestros hermanos de Siria. Ella está al alcance de nuestras manos.
El CNT no ha logrado que cesemos en nuestro combate. Ya en Misarrata nos hemos levantado, ayer mismo, en una huelga general revolucionaria. Hemos comenzado a luchar por recuperar la revolución que nos expropiaron estos ladrones del CNT, custodiados por los generales khadafistas.

A Misarrata volvían los lisiados de guerra, que supuestamente iban a ser curados en el exterior. Así se descubrió el horror. Ellos fueron enviados, y de hecho expulsados de Libia, para que se mueran en países vecinos. Por eso ellos fueron los primeros que ganaron las calles de Misarrata.
Ante eso nuestro pueblo se conmovió. Salió por ellos y porque a los obreros no les alcanza el sueldo ya ni para vivir una semana por la inflación que se ha desatado en Libia. Es que los precios de nuestros alimentos ya son inalcanzables; cuestan tan o más caros que cuando estaba Khadafy. 
Los obreros fueron a la huelga y tomaron el centro y las rutas de Misarrata con sus armas. Es que ellos son las milicias y son los que sostienen a nuestras brigadas de combate. Son el pueblo armado. Fue ese pueblo el que expulsó al CNT de Misarrata y con sus misiles le quemó su edificio, esa cueva donde estaban escondidos hambreando al pueblo, como ayer se escondía Khadafy de nuestra justicia.
El heroico pueblo sirio vende sus casas, sus muebles, sus pocas pertenencias para comprar balas para sus fusiles y volver a combatir. A mediados de abril hace no más de 10 días han vuelto a salir a la calle entre los escombros en Homs, Deraa e inclusive en Damasco. No se puede perder más tiempo. Todas las organizaciones presentes allí, como las de Libia que enfrentamos y nos oponemos a este infame gobierno del CNT y sus generales khadafistas debemos unir nuestras fuerzas en una jornada de lucha este 1° de Mayo para gritarle a nuestros hermanos de Siria que no están solos. Que no le faltarán balas para sus fusiles, ni médicos ni medicamentos en los hospitales de frontera donde se mueren sus hijos bajo el frio intenso del invierno.
Nada impide que organicemos una gran colecta en todos los sindicatos y las organizaciones obreras de Libia, Túnez y nuestros hermanos de la plaza Tahrir para mandarle dinero armas medicamentos y para ir a combatir con brigadas internacionales, junto a las milicias de Libia que ya están allí, junto a nuestros hermanos de Siria.

Esto es lo que necesitan en este 1 de Mayo, en primer lugar no solo los trabajadores de Siria sino todos nosotros los explotados del Magreb y Medio Oriente si queremos salvar la revolución que hemos comenzado.

Juntos tenemos que llamar a que todas las organizaciones que se reivindican de la clase obrera europea pongan todas sus fuerzas para juntar dinero, medicamentos, alimentos para las masas insurreccionadas de Siria. Desde Inglaterra han salido convoys con barcos cargados de alimentos para romper el cerco de las masas palestinas. Hagamos lo mismo desde Túnez, desde Trípoli y Egipto y llamemos a los trabajadores europeos y de todo el mundo a hacer un convoy con alimentos, medicinas y médicos para llegar a Siria a romper el bloqueo del asesino Al Assad a las Homs y Deraa cercadas y masacradas.

Ustedes tienen la posibilidad, como nosotros, de llegar a Siria. Bastaría con que la UGTT se lo plantee y haga ese llamamiento a todas las organizaciones del Norte de África junto a las milicias de Libia, que no nos rendimos ante el CNT, para que esto se haga realidad.
Compañeros: ¿solo una reunión? ¿Y por qué no cercar y combatir contra la embajada de Siria en Túnez? Fuerzas hay de sobra. Si los aguerridos obreros tunecinos han enfrentado abiertamente a la policía y a las bandas salafistas que se ocupaban de quemar los locales más combativos de la UGTT. Cuatro mil obreros tunecinos, ganaron las calles y se enfrentaron con piquetes y autoorganización obrera con la policía asesina y obligaron a muchos de los dirigentes, que están sentados cómodamente en sus sillones, a salir al combate. Nosotros sabemos que pese al fraude electoral de vuestro gobierno y vuestras clases dirigentes aún no han podido ahogar el fuego de la revolución porque aún se mantiene en nuestra piel y en nuestra carne el fuego de Bouzazi.

El 1° de Mayo es un día de lucha y vuestra reunión necesita estar a la altura de los que combaten en Homs y de nuestros hermanos de las milicias que ya están dando su vida allí. En vuestras manos tienen poderosas herramientas de lucha y un arma poderosísima que es la representatividad de centenares de miles y porque no millones de trabajadores. Está en ustedes hacerlas disparar contra el asesino Al Assad,

A vuestra reunión irán organizaciones obreras que dicen estar con los trabajadores sirios. Pero ellos tienen un doble discurso. Y entre obreros y luchadores hablamos claro. No nos escondemos.

Hay organizaciones que por un lado dicen defender a las masas de Siria y Libia, y llaman a participar de vuestra reunión. Pero en sus países hacen actos donde las masas de Siria no existen, como sucede en Argentina con el llamado “Frente de Izquierda y los Trabajadores”, del cual es parte Izquierda Socialista, integrante de la UIT-CI y convocante de vuestra reunión.

Como nos hemos enterado, es lo mismo que hacen en Bolivia. Allí hacen acuerdos para hacer partidos únicos con burócratas como un tal Solares, quien en un Congreso de nuestros hermanos mineros llamó a apoyar a Khadafy y a aplastar a las milicias de Libia. ¿Con esta gente se puede hacer algo por Siria?

También en Venezuela, gobernada por “el Khadafy” Chávez, hay sectores de la izquierda que dicen estar por Siria, pero dirigen sindicatos, como amplios sectores de la UNT, y organizaciones obreras a las que no llamaron a ganar las calles en apoyo a las masas sirias, mientras Chávez y su estado han movilizado en su país y han recorrido el mundo celebrando la masacre de Al-Assad en Homs.

Los organizadores de esa reunión de apoyo a Siria tendrían que pedirles un pasaporte a esas organizaciones a la hora de entrar a su reunión.

Su encuentro tiene que definir si es para luchar o sólo para enviarle solidaridad a las masas sirias y así dejar que éstas sigan combatiendo solas.

Es que hoy no se puede estar con Siria de palabra, después de meses de tortura, represión, fosas comunes, masacres y tierra arrasada, donde Homs y Deraa se han convertido en “nuevas Gaza”, que ayer era reducida a escombros por Obama y el sionismo con su operación “Plomo Fundido”.

Este 1° de Mayo vuestra reunión debería convocar, con la central sindical tunecina, a acciones de combate en las calles por los explotados de Siria y para que triunfen las revoluciones que juntos hemos empezado por el pan, por la dignidad y contra el saqueó de nuestras naciones.

El 1° de Mayo es un día de lucha. Así lo aprendimos los obreros de Libia después de 42 años de dictadura de Khadafy

Ustedes y nosotros no podemos permitir que los que dicen estar por Siria, lo silencien el 1° de Mayo. Esto significa echar de sus actos y reuniones a los mártires de Chicago de hoy.

Por ejemplo, en Brasil se reúnen centenares de sindicatos y organizaciones obreras de todo el mundo: de Francia, Brasil, Bolivia, Haití, Ecuador, Inglaterra, Alemania y algunos representantes de los llamados “Sindicatos independientes” de Egipto. Todos ellos dicen que quieren “coordinar la lucha de los trabajadores de todo el mundo”.

¿Pero cómo estas organizaciones van a pretender unir la lucha de los obreros del mundo, si en sus países no luchan como en Siria ni con la Siria martirizada? Tampoco luchan como en Egipto, donde el pueblo oprimido marcha desde la Plaza Tahrir y cerca la embajada de Siria, al grito de “Norteamérica, la OTAN, Al Assad y Hezbollah le cuidan las fronteras al sionismo” para que lo escuche todo el mundo,

¿Cómo unir a los trabajadores del mundo si no peleamos como los Indignados en Wall Street, cercando a los banqueros, y como las masas de Libia que bombardean al CNT?

¿Cómo puede hablarse de la “unidad” de los trabajadores cuando se rompe la unidad con las masas sublevadas de Siria? ¿De qué unidad hablan? Si ayer nos dejaron aislados a nosotros cuando nos masacraba Khadafy y la OTAN en Brega y Misarrata. Porque los que se dicen “anticapitalistas” en Francia, ayer no hicieron nada ni los vimos combatiendo aquí en Libia cuando su gobierno de Sarkozy le mandaba los tanques a Khadafy para que nos masacre cuando queríamos entrar a Trípoli. ¿Quién habla de unir a los trabajadores cuando ninguna de esas organizaciones, ni siquiera llamó a luchar junto a nosotros y hoy no llama a poner todas sus fuerzas para romper el cerco a las masas sirias?

Tal vez nos digan que no se podía hacer esto. Pero no mientan. La insurrección de las masas en Libia abrió las fronteras. Aquí había un fusil y un pedazo de pan para todo el que quisiera venir a luchar junto a nosotros. Y los obreros internacionalistas que están en nuestras brigadas y nuestras fábricas son testigo de ello. Ellos lamentablemente vinieron en las peores condiciones, pero llegaron por sus propios medios, como nuestros compañeros están llegando hoy a pelear y a morir en Damasco.

Ustedes desde vuestra reunión y nosotros, la fracción revolucionaria de la clase obrera y las milicias de Libia, si nos unimos tenemos en nuestras manos las condiciones para que ahora podamos romper el cerco de las masas sirias e ir a combatir a Siria en las mejores condiciones.

También desde Brasil hemos recibido una declaración de lucha en apoyo a las masas sirias y de compromiso militante de la clase obrera brasilera contra el silencio de sus dirigentes, que ha editado el Comité Internacional de apoyo a los revolucionarios de Libia, Siria y todo el Norte de África y Medio Oriente de dicho país, conformado por Movimiento Revolucionario (integrante de la Corriente Revolucionaria Internacional) y el Comité por la Refundación de la Cuarta Internacional - San Pablo (integrante de la Fracción Leninista Trotskista Internacional). Dicha declaración valiente llama a todas las organizaciones obreras del mundo y de Brasil, en particular, a realizar “acciones unitarias frente a las embajadas sirias de nuestros países para exigir el fin de la masacre y el triunfo de la revolución en curso”, a desarrollar “una amplia red de solidaridad, tanto a través de campañas financieras y comboys internacionales para el envío de alimentos a los revolucionarios sirios, como también organizando brigadas internacionales que puedan sumarse a las milicias y a la resistencia que hoy clama por apoyo internacional” y terminar planteando: “Es hora de romper el cerco y acabar con el aislamiento al pueblo sirio. Esta es la única forma de acabar con el baño de sangre. ¡Basta de silencio y omisión! ¡Viva la revolución siria! ¡Fuera Al-Assad!”. Este es un gran ejemplo a segur.

Compañeros, la pasividad y la solidaridad tan sólo de palabras ya no sirve. Hace rato que están las fosas comunes en Deraa. Homs ya ha caído. Pero de sus ruinas y desde las fronteras dinamitadas, las masas vuelven a combatir.

Los que estamos por la solidaridad real y efectiva por Siria debemos denunciar a esos khadafistas que se dicen “socialistas” como los Chávez, los Morales, etc. que intentan sacar a sus pueblos a las calles en apoyo al asesino Al Assad. Pero todos sabemos que ellos despiden a centenares de obreros sin piedad, los muelen a palos, los masacran y en nombre del “socialismo” les aplican los mismos planes de hambre que Khadafy y Al Assad, que no tenían nada que envidiarle a sus amigos Ben Alí y Mubarak.

Incluso resulta ser que hasta ahora los mismísimos hermanos Castro, con rosarios y crucifijos, ya han bendecido a Al Assad y condenado al infierno a los explotados de Homs y Deraa. Unirse con ellos y con los verdugos de las masas sirias es romper la unidad de los trabajadores del mundo.

No se puede seguir manteniendo silencio ante la masacre que están padeciendo los explotados de Siria. Hay que romper ese muro, pero hay que romperlo en las calles. Ya no sirven reuniones que con buenas intenciones se tornan diplomáticas y que cuando ellas terminan, todos vuelven a sus países sin comprometerse a hacer nada.

Basta de palabras. Ya no hay tiempo que perder. La Siria martirizada no puede ser derrotada.

Las masas sirias pelean aisladas y en las peores condiciones, pero su lucha vive. Hay que golpear la mesa y decir la verdad. Al Assad puede masacrar a los explotados de Siria porque muchos de los que hablan en nuestro nombre, el de los trabajadores, han cercado su lucha, y porque los que dicen estar con ella, sólo lo hacen de palabra. Si no fuera así, los gobiernos de las potencias dominantes que sostienen al asesino Al Assad, sentirían en carne propia el rigor de los trabajadores impidiéndoles sostenerlo un día más, a riesgo de ellos caer con él.

Los llamamos a que conquistemos una lucha unida y centralizada de los trabajadores del mundo para aplastar a Al Assad y romper el cerco de las masas Sirias. Los llamamos a romper el muro del silencio, de ese indigno y cínico silencio que surgió mientras Al Assad masacra al pueblo de Homs con sus cañones y sus bombardeos.

Luchando así crearemos las mejores condiciones para sacarnos de encima a los CNT’s, a las juntas militares de Egipto, a los gobiernos que han expropiado nuestras revoluciones. Ese es el camino para que los trabajadores de la Europa paren el ataque que sufren de las mismas potencias dominantes que mandan a Al Assad a hacer el “trabajo sucio” a cuenta de ellos en Siria. Este es el camino para que los obreros de Estados Unidos, de Europa y de Japón, es decir, de todas las potencias dominantes, paren el ataque que éstos ejercen de forma dura y violenta contra sus propios trabajadores.

Hay que romper el muro del silencio, porque sino lo único que escucharán los trabajadores del mundo este 1° de Mayo serán insultos, ataques, calumnias y mentiras contra las masas sirias. Eso nos pasó a nosotros, cuando esta misma gente que se dice de “izquierda” apoyaba a Khadafy (el explotador y esclavista amigo de la reina de Inglaterra y socio de las petroleras europeas). Nos decían que éramos “agentes de la OTAN y la CIA”, y nos tiraban demás ataques por la espalda mientras dábamos nuestra vida en Brega, Misarrata, Trípoli y Bengasi, e inclusive cuando hicimos justicia con el perro de Khadafy.

Y nos dicen eso a nosotros, a obreros que como a los portuarios nos faltan dedos en las manos y en los pies por trabajar descalzos en pleno invierno en las empresas “socialistas” de Khadafy, con un solo baño para 1.500 de los nuestros, con directores que se decían “socialistas” que ganaban millones de dólares y obreros hambrientos de 200 dólares al mes.

Nosotros, en nuestras fábricas y en nuestros puertos, contamos a los mártires que dejaron su vida combatiendo al asesino Khadafy. Seguro que para calumniar y dispararle por la espalda a los combatientes y aislarlos de sus hermanos del mundo tienen muchos “Khadafy” que les pagan. Así han dividido y confundido a los trabajadores del mundo, por eso Al Assad puede matar impunemente por ahora.

La división de los trabajadores del mundo es dejar fuera de las filas de la clase obrera a las masas de Siria. Por eso el llamado a vuestra reunión: no podemos permitir un día más que esta situación se siga profundizando entre los trabajadores y pobres del mundo. Es que luchar contra las masas de Siria es dividir a los trabajadores del mundo, y silenciar su combate es ser cómplice de Al Assad. Decir que se está con la lucha de los explotados sirios, pero dejar que ellos luchen y mueran solos todos los días, no es estar con ellos, no es estar por aplastar a Al Assad.

Se acabaron las palabras, ha llegado la hora de una acción unitaria, efectiva y concreta.

Por eso les hablamos desde las milicias de Libia que no se rinden, que no se corrompen ante el CNT, que no entregan sus armas, que combatimos en Misarrata, que ya expulsamos al CNT de allí, y que nos reagrupamos para que no se pare nuestra revolución hasta que no conquistemos el pan derrocando al CNT en toda Libia. Desde los que buscamos expropiar a las petroleras que se llevan nuestras riquezas y a las que les impondremos devolvernos todos los miles de millones que se robaron; y desde los sufridos obreros metalúrgicos, de la construcción y portuarios, muchos de ellos hermanos provenientes de Egipto y Túnez (a quienes nos proponemos organizar y luchar junto a ellos en primer lugar por sus demandas, tal como lo hacen los trabajadores norteamericanos con los inmigrantes), en este 1° de Mayo gritamos: ¡armas médicos, medicinas y alimentos para que triunfe la resistencia en Siria!

Les proponemos que vuestra reunión le demuestre a las masas de Siria que realmente no están solos. La UGTT debe ganar las calles, llamar a nuestros hermanos de clase tunecinos a cercar la embajada de Siria en Túnez y a encabezar, junto a nosotros, el llamamiento a organizar las brigadas de todo el Magreb y Medio Oriente para ir a combatir junto a las masas sirias.

Les proponemos que juntos saludemos la huelga general de nuestros hermanos norteamericanos que luchan por sus demandas de trabajo, contra los despidos y en apoyo a los inmigrantes cercando al 1% de parásitos de Wall Street que oprime a todos nuestros pueblos. Los llamamos a que levantemos en todo el mundo lo que ya escriben nuestros hijos en las calles de Sirte: “Hoy en Libia, mañana Wall Street”.

En las reuniones y en los actos del 1° de Mayo se lucha y se votan resoluciones para redoblar la lucha a partir del 2 de Mayo hacia adelante. Por ello les proponemos que hagamos en común un llamamiento para poner en pie un comité internacional de todas las organizaciones obreras de combate que realmente estén por la derrota de las potencias dominantes y los patrones explotadores que garantice armas, medicamentos, balas, y brazos que las sostengan para que nuestros hermanos de Siria triunfen y caiga Al Assad, porque con ellos triunfaremos nosotros. Ustedes bien saben como nosotros que si nos lo proponemos, nada lo puede impedir. Les insistimos, no hay tiempo que perder.

Y si aún insisten tan sólo en hacer una reunión, los invitamos a que una delegación de la misma se junte con nosotros en el lugar que juntos acordemos para coordinar una acción unitaria y centralizada por las masas martirizadas de Siria. Es que es lamentable que hayan tenido el descuido de no haber invitado a organizar una reunión en común a las milicias de Libia, que son las que enviaron a sus compañeros a combatir y a morir a Homs y Deraa.

Ustedes dicen en vuestro llamamiento y en vuestra reunión que van a “debatir las tareas y la solidaridad que están planteadas con las masas sirias”. Nosotros les hacemos llegar esta propuesta por escrito. Seguramente ustedes la podrán enriquecer y aportar muchas más acciones a tomar. Esperamos una respuesta.
Afirmamos que nuestra lucha no debe parar, hasta que no muera Al Assad y triunfen con el poder de los explotados las revoluciones que empezamos. Nuestra lucha no va a parar hasta que no flamee la bandera Palestina en Jerusalén y hasta que el 99% expropie al 1% de los parásitos de Wall Street y pongan en pie el poder de los explotados allí donde gobiernan la oligarquía financiera y los parásitos del capital financiero internacional.

Compañeros, les proponemos este 1° de Mayo luchar y levantar juntos nuestra voz:

¡Este 1° de Mayo que la clase obrera mundial se ponga de pie en un solo y único combate en apoyo a nuestros hermanos sirios!

En Egipto, en Túnez y en Libia ahora debemos luchar también como en EE.UU. ¡VIVA LA HUELGA GENERAL! ¡Abajo los CNTs! ¡Juicio y castigo a los generales asesinos de Egipto! ¡Fuera los partidos del fraude electoral en Túnez, continuadores de los planes de hambre y represión de Ben Alí! ¡Muera Al Assad! ¡Que vuelva Grecia insurreccionada, donde se prendió la chispa, como en Túnez, para incendiar la Europa de los poderosos!

¡HONOR LOS MARTIRES DE CHICAGO! ¡HONOR LOS MARTIRES DE SIRIA!

¡Basta de calumniar y tirarles tiros por la espalda a los obreros de Siria es Al Assad el agente de la Otan de la CIA y de todos los poderosos del planeta! El maneja los bancos de Siria, con su familia controlan las empresas de telecomunicaciones, de comunicación, asociados a los millonarios de Hezbollah en el Líbano.

¡Basta de calumniar a los heroicos obreros sirios! La revolución en Túnez comenzó cuando ni siquiera nos dejaban vender, a ingenieros sin trabajo, las verduras en un puesto para sobrevivir con nuestras propias manos y esfuerzo. y por eso nos tomamos la Plaza Tharir en Egipto. Porque nuestros jóvenes no tienen trabajo nos sublevamos en Baherein, en Yemen, tanto como lo hacen los jóvenes y los trabajadores en la Europa de las potencias dominantes. Por eso se combate en Siria.

En Libia rompimos el ejército, nos unimos obreros y soldados, quemamos las comisarias de Khadafy porque nos aumentaron nuestros alimentos en un 200%, mientras Khadafy, su familia y sus amigos vivían en el Mayor de los lujos y la opulencia. Esto pasó y sigue pasando en Libia. Por eso la huelga general y la destrucción del cuartel del CNT en Misarrata debe ser el inicio de la huelga general y la derrota del CNT y sus generales khadafistas en toda Libia. Ha llegado la hora de poner en pie y coordinar nuestro propio poder. Desde todas las fábricas y milicias de Libia, junto a los estudiantes de nuestros colegios y los médicos de nuestros hospitales, debe surgir nuestro poder que se debe coordinar y centralizar porque él merece triunfar para que triunfe nuestra revolución.

¡Basta ya de mentiras! La revolución en siria comenzó cuando la dictadura de Al Assad en nombre del “socialismo de mercado” aplicó en ese país ataques de hambre como Mubarak, Khadafy y Ben Alí. Él privatizó las empresas del estado que daban ganancias asociándose a los banqueros de Wall Street, y despidió a 85 mil obreros y cerró 187 fábricas para que amasen fortunas un puñado de parásitos como ellos aliados a los banqueros.

Obreros y trabajadores del mundo, en Siria mueren vuestros hermanos pero también allí pueden morir vuestras esperanzas de justicia y de dignidad si ellos son aplastados. NO LO PERMITAMOS.

Hermanos de Túnez ustedes tienen la palabra… nuestras armas y nuestra vida ya están jugadas y puestas a disposición de las insurrectas masas de Siria. Moriremos y combatiremos con ellos. Por el pan, por la dignidad, por la independencia de nuestra naciones y por el poder de los explotados en todo el  mundo. Ni petroleros ni banqueros, ni patrones ni dictadores, somos obreros que nos hemos insurreccionado como el 1 de Mayo de 1886 para conseguir el pan y nuestra dignidad.

¡Desde Grecia y toda Europa, hay que pa­ra­li­zar to­dos los puer­tos y los bar­cos que lle­van ar­mas y ali­men­tos al ase­si­no A-As­sad, y em­bar­car y lle­var ali­men­tos y ar­mas a la he­roi­ca re­sis­ten­cia si­ria!

¡La cla­se obre­ra de Chi­na y Ru­sia de­ben su­ble­var­se con­tra los ase­si­nos de Pu­tin y Hu Jin­tao! ¡Hay que pa­rar la má­qui­na de gue­rra con­tra­rre­vo­lu­cio­na­ria de Pu­tin y Hu Jin­tao que ar­man has­ta los dien­tes al ase­si­no Al-As­sad, y en­viar ar­mas, per­tre­chos y ali­men­tos a los que com­ba­ten en Homs, Da­mas­co!

¡Ni la Liga Árabe ni el CNS, todos lacayos del imperialismo! ¡Fuera esa cueva de bandidos de la ONU de Siria!
¡Por la destrucción del estado sionista fascista de Israel! ¡Por una Palestina única, libre, laica, democrática y no racista bajo un gobierno de las masas autoorganizadas y armadas! ¡Fuera el imperialismo y sus tropas asesinas de Irak, Afganistán, Medio Oriente y todo el Norte de África!
¡Por una reunión unitaria que coordine la lucha efectiva con nuestros hermanos de Siria!

Combatientes Revolucionarios de las Milicias de Libia
Comité de Voluntarios Obreros Internacionalistas

Declaración de los Combatientes Revolucionarios de las Milicias, el Comitéde Voluntarios Obreros Internacionalistas y el Movimiento de Asambleas de base de los obreros de Libia

POR UNA JORNADA DE COMBATE INTERNACIONAL DE LA CLASE OBRERA

De pie junto a los trabajadores y los explotados de Siria martirizados por el asesino Al-Assad, a cuenta del imperialismo
¡Ellos son los mártires de Chicago de hoy!

¡Viva la Huelga General de los trabajadores de EE.UU.!

¡Viva la HUELGA GENERAL REVOLUCIONARIA de los obreros de Libia y sus milicias de Misarrata!

Luchando por el pan, por la salud de los lisiados de guerra y contra la carestía de la vida, derrocó al CNT en su ciudad

En este 1° de Mayo desde las milicias revolucionarias de Libia declaramos, junto a la asamblea de los trabajadores portuarios de Trípoli, que nuestra revolución lejos de terminar con el derrocamiento de Khadafy, no ha hecho más que comenzar.

Por primera vez en 42 años los obreros portuarios de Trípoli, junto a los metalúrgicos de Misarrata y marcándole el camino a todos los trabajadores de Libia, se han pronunciado y ganan las calles luchando en las jornadas del 1° de Mayo.

El chacal de Khadafy, que vociferaba un supuesto “antiimperialismo”, con sus empresas llamadas “socialistas” nos explotaba con sus amigos patrones y petroleros, igual o peor que en cualquier país de África se esclaviza a nuestros hermanos de clase.

Enviamos esta declaración y esta carta desde Libia, donde acaba de terminar en el día de hoy, una fenomenal huelga revolucionaria de tres días en Misarrata. Allí los obreros y sus milicias derrotamos al CNT de esa ciudad. Se ha incendiado y quemado el edificio de esa cueva de bandidos, de los políticos y generales khadafistas que vinieron a expropiar nuestra revolución para que no conquistemos el pan y una vida digna. Es por ello por lo que luchamos y morimos decenas de miles de trabajadores, todos milicianos, cuando derrotamos a Khadafy, siguiendo el camino que nos marcaron nuestros compañeros de Túnez, Egipto y todo el Norte de África y Medio Oriente.
En Misarrata hubo tres días de fenomenal huelga revolucionaria. Todos los que nos calumniaron ante los trabajadores y oprimidos del mundo, diciendo que los que combatimos a Khadafy éramos “tropas de la OTAN y del imperialismo”, hoy se van a tener que comer sus palabras. El 1° de Mayo, el Día Internacional de los Trabajadores es una buena oportunidad para ello.

Hoy, la carestía de la vida y el 200% que hay de inflación, vuelven insoportable que vivamos dignamente. Estamos igual o peor a cuando estaba Khadafy.
Las petroleras como la Eni italiana, la British Petroleum y otras tantas siguen saqueando por nuestros puertos nuestra riqueza: el petróleo. Ahí se va el alimento de nuestros hijos, la vivienda que no tenemos, los hospitales que nos faltan y las escuelas que se caen a pedazos.
Como ayer lo hacía Khadafy, todos los bandidos ex khadafistas del CNT, asociados a las transnacionales, se llevan el dinero de Libia, y con ellas, acumulan en el exterior la fortuna de Khadafy. La cabeza de todos ellos merece rodar como rodó la de Khadafy en Sirte.

Es que nos sublevamos por el pan y combatimos por la vida digna para nuestras familias. Hoy, cuando esa situación está igual o peor para nosotros, los obreros libios tenemos una ventaja que aún no ha conquistado la clase obrera mundial: en nombre de todos ellos estamos armados. Tenemos el kalashnikov en nuestras fábricas y así salimos a la huelga general en Misarrata y les bombardeamos el local a esos usurpadores de los generales khadafistas del CNT. Y ahora ellos dicen que quieren negociar con nosotros. Ahora se “acuerdan” de negociar, ahora dicen “acordarse” de nuestros obreros mutilados. Es que ahora el único lenguaje que entienden es el del  bombazo que les entró por el techo.

La revolución, que muchos daban por muerta, vive. Pero ella vive porque aún se resiste en Siria, los verdaderos mártires de Chicago de la clase obrera mundial hoy.
Nos enteramos que los obreros de EE.UU. también llaman a una huelga general para este 1° de mayo contra el 1% de los banqueros chupasangre de Wall Street. Ellos se llaman “indignados”. Nosotros también lo estamos, y sufrimos con dolor la masacre a nuestros hermanos de clase en Siria. Por eso en las calles de Libia, nuestros combatientes pintan “Hoy en Libia, mañana Wall Street”.

Hoy luchamos en Libia igual que en EE.UU. Pero todos tenemos una obligación: en los escombros de Homs hay que sepultar a Al-Assad que, a cuenta del sionismo y de las potencias dominantes, quieren aplastar al pueblo pobre y al trabajador hambriento que se ha sublevado y ha entrado al combate en Siria.
Ahora sí nosotros comenzamos a comprender lo que es el 1° de Mayo. Pero para ello teníamos que sacarnos de encima al asesino y hambreador de Khadafy, como lo hicieron nuestros hermanos de Túnez y Egipto con Ben Alí, Mubarak y demás gobiernos sanguinarios.
¿Qué comprendemos? Que hoy es un día de lucha de todos los trabajadores. Eso es el 1° de Mayo. Según pudimos leer en muchas asambleas junto a miles de obreros de Libia, es en honor a lo que aconteció en 1886 cuando en EE.UU. masacraron a los obreros que reclamaban pan, igual que hoy lo hacemos nosotros. Y es por el pan que se muere y se combate en las calles de Homs, Deraa, Damasco y toda Siria.
Nuestro saludo es a las luchas de todos los trabajadores del mundo que pelean como nosotros por la dignidad. Nosotros estamos con ustedes. Pero si el 1° de Mayo es un día de lucha, entonces levantémonos juntos y marchemos sobre las embajadas de Siria, reducto de los asesinos de Al Assad, porque allí están los verdugos de los mártires de Chicago de hoy, y porque luchando junto a ellos, conquistamos las mejores condiciones para atacar a los nuevos lacayos de las potencias dominantes que en Libia hoy son el CNT y su corte de amigos khadafistas.

Este es el primer 1° de Mayo sin Khadafy: hay asambleas en las fábricas con los obreros conociendo cómo pelearon nuestros antepasados, haciendo huelgas generales con nuestras milicias para conquistar el pan y combatiendo en las calles de Homs en una verdadera “guerra santa” pero contra los opresores, sus generales, sus petroleras y todos los esclavistas.

Sabemos que en todo el mundo habrá reuniones, deliberaciones y, en algunos lugares, fiestas por el 1° de Mayo. Los trabajadores no tenemos nada que festejar hoy. Es el día del paro, de la huelga, de la lucha, del combate en las calles. Eso es lo que estamos entendiendo y aprendiendo.
En nuestras ciudades ya tenemos héroes. No somos ninguno de nosotros; son nuestros hermanos libios y de todo Medio Oriente que han ido a combatir y han muerto en las calles de Deraa y Damasco, y los que aún combaten allí.
Ese es nuestro grito del 1° de Mayo, pero ésta también es nuestra denuncia a todos aquellos que hablan en nombre de los trabajadores y que en este 1° de Mayo silencian la masacre de Al-Assad, y dejan aisladas a las masas sirias. A ellos los denunciamos porque están llevando al aislamiento y a la derrota a sus propias organizaciones de los trabajadores. Le tiran tierra a los ojos de la clase obrera, como hacía Khadafy con nosotros que nos hacía creer que él era nuestro aliado y no los pobres del mundo. Él siempre fue nuestro enemigo; lo teníamos aquí. Y a eso lo empezamos a aprender cuando la juventud se inmolaba en Túnez, se martirizaba en Egipto y oraba pero peleaba en Yemen. Así aprendimos lo que hoy afirmamos: ¡viva la unidad y la lucha de los trabajadores del mundo!
Este es nuestro saludo a los que luchan. Desde las acerías y cementeras de Misarrata, y desde los puertos de Bengasi y toda Libia, levantamos la misma demanda de jornadas de trabajo de 8 horas y salario digno para todos los obreros. Aquí jamás hemos tenido esas conquistas. Pero por lo que ahora sí sabemos, conseguirlas es el objetivo de nuestra revolución.

Para ello, el cielo y el poder tienen que ser para nosotros. Como han dicho en sus asambleas los humildes y sacrificados obreros portuarios de Trípoli, que fueron los primeros que salieron a la calle y entregaron sus muertos en febrero del 2011, cuando el asesino Khadafy y sus hijos los masacraron y aplastaron violentamente: “Hoy en Libia necesitamos otra revolución y si necesitamos hacer diez revoluciones las haremos. O vivimos bien o moriremos luchando por ello

Estamos aprendiendo. Khadafy y sus amigos del mundo para nada nos enseñaron esto, puesto que era enseñarnos a degollarle la cabeza y ajusticiarlo como lo hicimos en Sirte.
Nuestros compañeros portuarios en sus asambleas también han puesto un grito de guerra, que estamos seguros que es lo que sienten y añoran los obreros que luchan en el mundo: “Sépanlo todos los gerentes, jefes y patrones, no descansaremos hasta conseguir nuestras demandas; y si tenemos que cerrar el puerto impidiendo la entrada y salida de mercancías, lo vamos a hacer, y si tenemos que salir con nuestros rifles a ajusticiar a todos los patrones también lo vamos a hacer. No regalaremos la sangre de nuestros mártires.”
Y nosotros, junto con ellos y desde su asamblea afirmamos: no dejaremos solos a los trabajadores de Siria. Su revolución es nuestra revolución, la de Túnez, Egipto y todo el Magreb y Medio Oriente. Sabemos que muchos los han dejado solos; nosotros no. Ya nuestros fusiles y municiones se disparan en Siria. Como ayer contra Khadafy, hoy tiran contra Al-Assad.

Somos hijos de una sola revolución que no terminará hasta que no conquistemos el pan, derribemos el poder de los poderosos, y recuperemos el control de nuestro petróleo, expropiando sin pago y cobrándoles nosotros indemnización a todas las petroleras que saquearon nuestros países, y de todas nuestras riquezas para los pueblos oprimidos de las manos de los chupasangres, como se dice en Wall Street. No habremos finalizado hasta que la bandera Palestina flamee en Jerusalén y se acabe el sionismo y todos sus lacayos, como soñamos todos nosotros, los pueblos árabes y del Magreb.

En las calles de la Misarrata conmovida por la huelga general, nuevamente ha salido, como ayer, la vanguardia de la lucha que ajusticiara a Khadafy. Hoy ellos son los que iniciaron un primer paso en el derrocamiento del CNT y sus generales khadafistas en esa ciudad.
Allí también los milicianos hemos pintado en sus calles: “Hoy Libia, mañana Wall Street”. Hoy la revolución sigue vive en Libia, se resiste y se combate en Siria, y se lucha con la huelga general en Wall Street.

Nuestro llamamiento a la clase obrera mundial es a poner en pie brigadas internacionales de todas las organizaciones obreras para ir a combatir a Siria contra el asesino Al-Assad. Los llamamos a sublevarse contra los gobiernos que sostienen la mano de ese chacal de Siria que masacra a su propio pueblo. Los llamamos a hacer colectas, a juntar medicamentos, y a enviar médicos y enfermeras para que lleguen a los campamentos de refugiados y a los heroicos combatientes de las masas de Siria.
Ellos venden sus pertenencias, hasta sus casas, para comprar armas y municiones para pelear. Así combaten los explotados para ganar su guerra contra los explotadores. Éstos no entregan ni venden sus fábricas, bancos ni empresas para ganar la guerra. Entonces, no dejemos aislados ni por un minuto más a los trabajadores de Siria. ¡Hay que romper el cerco a las masas de Siria y sublevar a la clase obrera mundial junto a ella!
¡Viva el 1° de Mayo!

Combatientes Revolucionarios de las Milicias de Libia
Comité de Voluntarios Obreros Internacionalistas
Movimiento de Asambleas de base de los obreros de Libia

 Adhiere:
Fracción Leninista Trotskista Internacional, integrada por:

Workers International League, de Zimbabwe

Liga Trotskista Internacional, de Bolivia

Partido Obrero Internacionalista – Cuarta Internacional, de Chile

Grupo Socialista Revolucionario Trotskista Leninista, “Los Comuneros”, de Colombia

Comité por la Refundación de la IV Internacional, de San Pablo, Brasil

Liga Trotskista Internacional, de Perú

Núcleo Obrero Revolucionario, de Perú

Liga Obrera Internacionalista – Cuarta Internacional, de Argentina

PRONUNCIAMIENTO DE LOS PORTUARIOS DE TRÍPOLI ANTE EL DÍA INTERNACIONAL

Abril, 2012

Nosotros, los trabajadores del puerto de Trípoli, expresamos nuestro incondicional apoyo con las masas sirias. Las llamamos a que sigan nuestros pasos, derrotando a Bashar al-Assad como nosotros derrotamos a Mua'ammar al-Qadafy, combatiendo físicamente para enfrentar al ejército hasta derrotarlo, acompañados de la oración. Por nuestra parte, daríamos nuestra sangre y hasta nuestros ojos por una revolución triunfante en Siria, como así también en Libia, Túnez y en toda la región.
Porque la revolución es de toda la región. En Libia fue donde más lejos llegamos, a donde también tienen que llegar Túnez y Egipto. Pero aún así, hoy vemos que necesitamos otra revolución en Libia.
Es que todas las revoluciones hechas por los obreros (como las de Francia del siglo XIX, Rusia o éstas de los países árabes) son por necesidad. No hay comida, no hay vivienda digna, no hay salario digno, y por lo tanto los obreros hacemos revoluciones para solucionar esto.
Hoy en Libia necesitamos otra revolución, y si tenemos que hacer 10 revoluciones, las haremos. Y si necesitamos 20 revoluciones en Libia y en Siria, también las haremos. O vivimos bien o morimos luchando por ello. Sépanlo todos los gerentes, jefes y patrones: no descansaremos hasta conseguir nuestras demandas; y si tenemos que cerrar el puerto impidiendo la entrada y salida de mercancías, lo vamos a hacer; y si tenemos que salir con nuestros rifles a ajusticiar a todos los patrones, también lo vamos a hacer. No regalaremos la sangre de nuestros mártires.
Saludamos a todos los que para el primero de mayo se organizan para luchar junto a las revoluciones obreras de Libia y Siria, y los que levantan las demandas de los obreros. En Libia difícilmente se haga algo para este día, pues venimos de 42 años de una dictadura que solo permitía los actos oficiales que el propio régimen qadafista organizaba, y es la primera vez que nos organizamos.
Pero sabemos que en Túnez se han organizado reuniones para este primero de mayo. También sabemos que esta reunión no llama ni es para hacer nada por nuestros hermanos de Siria, ni por nosotros, ni por la revolución. Los llamamos a que no se aíslen ellos mismos, sino que necesitamos coordinar los combates de Túnez, Libia, Egipto y Siria. Necesitamos la coordinación con los obreros de Túnez para avanzar en nuestra propia organización y combate, y para que ellos también avancen en sus combates y en la lucha por pelear junto a los explotados sirios. La revolución no es sólo en Túnez. Ahí se dio inicio a la revolución que llevamos adelante acá en Libia con un ingeniero inmolándose, y esta revolución que es en toda la región hoy necesita dar un paso adelante.
Saludamos y agradecemos a todos los que se organizaron el año pasado para apoyar los combates que dimos acá en Libia y que hoy siguen peleando por el triunfo de la revolución en Siria y en toda la región. Ese es el camino para conseguir una vida digna para todos los trabajadores.

Asamblea General de Trabajadores Portuarios de Trípoli

lunes, 16 de abril de 2012

11/4/2012 La realidad de los Combatientes libios

Luego de los combates que derrotaron a Qadafy, los milicianos heridos consiguieron imponerle al CNT que arreglara su tratamiento medico en el exterior, lo cual incluia alojamiento y dinero de bolsillo. El CNT se encargo de poner trabas para estos tramites, y a los heridos los disperso en varios grupos que fueron a tratarse a distintos paises.
Es asi como 225 milicianos, luego de sortear todas las trabas que puso el CNT, fueron a recibir tratamiento medico en la India, a pesar de que se les prometio ir a Grecia. Pero la atencion medica que recibieron fue pesima. Recibieron las vacunas obligatorias para ir a la India tres dias despues de su llegada, recibieron menos dinero de bolsillo que el resto de los grupos, el hotel estaba en muy malas condiciones, el hospital escaseaba de personal e instrumental, el personal del hospital no estaba calificado. Inclusive hubieron casos de operaciones que causaron el resultado opuesto al que buscaban, como operaciones de rodillas que dejaron al paciente en silla de ruedas, operaciones de vista que dejaban ciego al herido, etc.
Uno de los milicianos fue recibido en estas condiciones. El primer dia le dijeron que le sacarian sangre para su analisis para proceder al tratamiento. Pero en realidad le sacaron sangre para donacion y lo dejaron sin analisis. Cuando expreso su queja, se entero de toda la realidad de los que se estaban tratando alli. Enfurecido hizo saber su bronca contra los encargados del hospital y se volvio a Libia.
Muchos otros milicianos descargaron su furia contra el hotel, el hospital e inclusive contra autoridades locales, que fueron intentar a apaciguar la ira de los revolucionarios libios, pero terminaron abatidos por los mismos.

Cuando reportaron esta situacion a Libia, el CNT respondio "ustedes no se pueden quejar porque son todos drogadictos y alcoholicos".  Nunca se hizo cargo de nada y se desentendio totalmente del asunto. Ni siquiera entrego los 2400 dinares que recibieron todos los combatientes libios que pelearon contra Qadafy (que por estar en el exterior les correspondian su equivalente en euros, es decir, aproximadamente €1500).
Muchos libios hoy estan presos en las carceles indues, siendo torturados por la policia de ese pais. Este es el caso de Mustafa al-Faytouri y Masaoud Jedik al-Warfally, entre otros combatientes libios.
Hoy en dia aun quedan en India alrededor de 80 milicianos esperando volver a Libia. Pero todos ellos, como asi tambien los que ya han vuelto, no han recibido su tratamiento apropiado. El CNT se ha encargado de ocultar todo y dar plata para que los familiares o los heridos no hablen.

Pero los obreros libios y todos los trabajadores del mundo deben saber esta realidad, ya que sus hermanos necesitan de su ayuda. Necesitan de una accion internacional para liberar a los presos que llevaron adelante la revolucion libia, necesitan que las organizaciones obreras del mundo garanticen los tratamientos medicos de todos los libios heridos, con todas las mejores condiciones, en los mejores hospitales del mundo, inclusive tomandolos bajo control obrero puesto que los patrones ya han demostrado no estar dispuestos a facilitar la atencion de salud.
Llamamos a todos los obreros de Libia y del mundo a seguir este camino de solidaridad con sus hermanos heridos en batalla, y a enfrentar al gobierno libio, que una vez mas se ha demostrado enemigo de los combatientes libios y el obstaculo a vencer hoy para llevar la revolucion libia al triunfo.

martes, 3 de abril de 2012

corresponsalías de los Combatientes revolucionarios de las milicias de Libia y el Comité de voluntarios obreros internacionalistas

Desde el frente de lucha de Libia:

 Pese al aislamiento, al cerco y las calumnias de las direcciones traidoras contra las heroicas masas libias,
Pese a los ataques del CNT y sus los generales khadafistas contra la clase obrera y los explotados

 ¡La revolución está viva! ¡Qué viva la revolución!

 27/03/2012

Entre amigos todo se perdona

El 27 de marzo la corte militar de Libia, sometida directamente al CNT, integrada por generales qadafistas travestidos, dicto oficialmente el perdón a los soldados leales al dictador capturados en batalla quienes, defendiendo los intereses imperialistas, dispararon en muchas ocasiones contra civiles desarmados, e incluso saquearon hogares y abusaron de mujeres y niñas.
Frente a esto, las masas armadas, en honor a la sangre de sus hermanos mártires caídos, se apostaron frente a la prisión al grito de “si los liberan, los matamos”. El temor a ser ajusticiados por las masas si son liberados lleva incluso a que los prisioneros declaren que son culpables y que merecen estar presos.
Esto permite que se le caiga aun más la careta a este corrupto gobierno de transición formado por ministros y generales qadafistas.
Así como Qadafy proveyó del cemento y el hierro al estado sionista-fascista de Israel para que construya el odiado y condenado muro en Gaza, mientras mantenía un discurso anti sionista y anti-imperialista, hoy el CNT ofrece el perdón a sus amigos a quienes ayer decía enfrentar, solo para confundir a las masas pobres sublevadas.

Ha quedado demostrado que la justicia no vendrá de manos del CNT, la corte militar ni ningún qadafista vestido de revolucionario, sino que la verdadera justicia solo vendrá de los tribunales obreros y populares puestos en pie por los combatientes y los familiares de los mártires. Estos son los únicos con legitimidad y poder para juzgar y castigar a todos los restos del régimen qadafista.


Más protestas contra el gobierno llevan a nuevas formas de reclamo

Debido a la carestía de la vida que se sufre hoy en la Libia post caída del dictador, y luego de los insuficientes y famosos 2400 dinares otorgados desincronizadamente a los combatientes de diferentes ciudades, distintos sectores de las masas libias volvieron a sus protestas.

Los soldados rasos del antiguo régimen, que cuando comenzó la insurrección en el 2011 desobedecieron las ordenes de sus generales qadafistas y lucharon codo a codo con las masas revolucionarias, comenzaron una protesta frente al Banco Nacional de Libia, reclamando por su derecho a cobrar los 2400 dinares que el gobierno había prometido para todos los que habían combatido. Al segundo día de protesta, estos soldados cortaron la calle, inaugurando el método del piquete en Libia no visto hasta ahora, lo que dio como resultado que muchos jóvenes de los barrios más marginados de Banghazy, que habían hecho guardias urbanas para protegerse en los inicios de la insurrección, se sumen e incluso corten otras calles en otros puntos de la ciudad, pidiendo asi su derecho a también recibir el dinero. Mientras tanto, en la plaza de la liberación de Banghazy, los trabajadores de la fábrica de tuberías protestaban pidiendo que se les paguen 4 meses de salario adeudado. Uno de los dirigentes hablo con Al Jazeera expresando su apoyo a sus hermanos de clase de Siria, e incluso Irak, llamando a que se levanten para liberarse de la opresión.

Frente a esto el gobierno transitorio del CNT dio la promesa de otorgarle 3000 dinares a los combatientes que se mantenían en las protestas cortando las calles. Así vemos la paradoja que mientras el CNT es odiado por el 99% de la población libia, a la vez es esta misma quien al exigirle lo sostiene en su lugar, pues no se plantea su derrocamiento, inclusive cuando están las condiciones dadas para hacerlo.
Al ver este ejemplo, los sectores de las masas combatientes que habían cobrado los 2400 dinares estan planteando seguir los pasos de la protesta, pues ese dinero demostró ser más que insuficiente para cubrir las necesidades arrastradas desde hace más de un año.

Se necesito solamente el rumor de que los milicianos volverían a empuñar sus fusiles, esta vez en contra del gobierno provisional, para que el CNT empiece a prometer un monto cercano a los 25000 dinares por persona, lo que por ahora es solo una promesa.
En cuanto a lo inmediato se está garantizando el pago de los 3000 dinares, en un intento por parte del CNT de descoordinar las luchas.

Por otro lado, los ingenieros que componen la dirección del sindicato de trabajadores petroleros (de la corporación que aglomera a todas las empresas petroleras en Libia, NOC), que centraliza a mas de 12000 trabajadores, asegura tener información exacta y precisa del dinero que entra y sale, en cuanto a petróleo y derivados, del país norafricano.
Incluso dicen saber por dónde fugan su dinero y en manos de quien o quienes. Pero no ven que ahora sea un momento oportuno para revelar dicha información, pues afirman que las masas están armadas y saben que, al no haber un gobierno fuerte asentado la reacción de las mismas seria ir a por las cabezas de las lacras que se roban las riquezas del pueblo pobre de Libia.
Esto demuestra que hay enormes riquezas que deberían pertenecer a los trabajadores y las masas empobrecidas de Libia que están siendo saqueadas por diversas petroleras extranjeras, dejando una parte en el país, pero bajo la administración y corrupción del CNT, con cuyas migajas intentan aplacar, descoordinar y acallar a sectores combativos de las masas.
Por eso a los combatientes y trabajadores libios no solo les corresponde los 3000 dinares sino todas las riquezas del país norafricano. El CNT no es quien para administrar ni decidir por nadie, sino que es cómplice del robo.
La única forma de poder conseguir condiciones dignas de vida es que los combatientes y trabajadores tomen en sus manos el control del petróleo y las riquezas libias, expropiando sin pago a las petroleras y poniéndolas a producir bajo control de los obreros.




sábado, 31 de marzo de 2012

UN LLAMADO A LAS ORGANIZACIONES DE LA CLASE TRABAJADORA DE BRASIL Y DEL MUNDO EN DEFENSA DE LA REVOLUCIÓN SIRIA


Ante el llamado de los Combatientes Revolucionarios de las Milicias de Libia, de marzo de 2012, nos ponemos en pie en Brasil para poner fin al cerco a las masas sirias, que están siendo masacradas por el asesino Bashar Al-Assad
BASTA DE SILENCIO ANTE LA MASACRE DE AL-ASSAD!
UN LLAMADO A LAS ORGANIZACIONES DE LA CLASE TRABAJADORA DE BRASIL Y DEL MUNDO EN DEFENSA DE LA REVOLUCIÓN SIRIA
La masacre de Al-Assad contra el pueblo sirio sigue provocando centenares de muertos todos los días. Al mismo tiempo, aumenta el silencio y la omisión por parte de las entidades que dicen defender los derechos humanos o las revoluciones en curso que sacuden el Norte de África hace más de un año.
Los organismos internacionales representantes del imperialismo norteamericano y europeo, como la ONU y sus observadores internacionales, incluyendo a la Liga Árabe y el Consejo Nacional Sirio, se omitieron, huyeron cobardemente y dejaron el camino libre para la continuidad de la masacre brutal y asesina del gobierno sirio contra la clase trabajadora.
El imperialismo claramente intenta de forma cobarde y fascista poner fin al levantamiento y ascenso mundial de la clase trabajadora y de los pueblos oprimidos a través del baño de sangre contra el pueblo sirio. Sobre todo para poner fin a la Revolución Libia, donde los trabajadores organizados en milicias populares fueran más adelante en la revolución y el gobierno provisorio (CNT), representante de la Casa Blanca y de la burguesía imperialista ligada al petróleo, no consiguió desarmar a las milicias populares libias. Este silencio sobre Siria tiene un papel decisivo.
Se las masas sirias triunfan y derrotan al asesino Bashar Al-Assad, eso significa más fuerza y condiciones políticas para la continuidad de las revoluciones en Libia, Egipto y en toda la región. Pero, si al contrario, las masas sirias fueran derrotadas, eso podrá llevar al conjunto de la revolución árabe para un escenario mucho más difícil, marcado por la ofensiva del imperialismo y de los gobiernos lacayos contra la vida de la clase trabajadora mundial, a través de la masacre y exterminio de cualquier foco de la revolución siria, sea en Damasco, Homs o cualquier otra ciudad donde las personas salen a las calles para derrotar la dictadura.
Al mismo tiempo, lamentablemente no es apenas la ONU y los organismos del Capital que se omiten y dan señal verde a la masacre. El silencio por parte de la izquierda mundial, de gran parte de las corrientes que defendieran la “primavera árabe”, así como la inercia de las grande organizaciones obreras, centrales sindicales y grandes entidades, esencialmente las que desde Europa podrían levantarse a favor de la resistencia siria a través de acciones concretas y no hacen absolutamente nada, también es determinante para fortalecer al gobierno asesino sirio.
Muchos de ellos condenaran la acción heroica de las milicias libias, que siguen en lucha hasta hoy, diciendo que eran “agentes de la OTAN y del imperialismo” cuando peleaban contra Kadafi, y hoy no hacen una sola acción en defensa de la revolución en el Norte de África.
En ese sentido, nosotros hacemos un llamado al conjunto de la izquierda mundial y de las organizaciones representantes de los trabajadores y del pueblo pobre. En especial en Brasil, a la CSP-Conlutas, Intersindical, Unidos Para Luchar a todas las demás organizaciones que dicen defender a los trabajadores y las revoluciones en curso en la región:
- Por el fin del cerco y del silencio ante la masacre de Al-Assad.
- Pongamos en pie una gran Campaña de denuncia de la masacre y de los crímenes de Bashar Al-Assad contra el pueblo sirio.
- Hagamos acciones unitarias frente a las embajadas sirias de nuestros países para exigir el fin de la masacre y el triunfo de la revolución en curso.
- Desarrollemos una amplia red de solidaridad, tanto a través de campañas financieras, comboys internacionales para el envío de alimentos a los revolucionarios sirios como también organizando brigadas internacionales que puedan sumarse a las milicias y a la resistencia que hoy clama por apoyo internacional.
- Intensifiquemos las acciones contra el Estado sionista-fascista de Israel y la lucha en defensa del Pueblo palestino. Derrotando a Al-Assad, damos un paso más para destruir este enclave militar y liberar al pueblo palestino, construyendo una Palestina laica, libre y no racista, abajo un gobierno de los trabajadores.
El Comité Internacional de apoyo a los revolucionarios de Libia, Siria y de todo el Norte de África y Medio Oriente, se coloca al servicio de esta tarea. Es hora de romper el cerco y acabar con el aislamiento al pueblo sirio. Esta es la única forma de acabar con el baño de sangre. Basta de silencio y omisión! Viva la revolución Siria. Fuera Al-Assad!
Comité Internacional de apoyo a los revolucionarios de Libia, Siria y todo el Norte de África y Medio Oriente – Brasil
Movimiento Revolucionario, integrante de la Corriente Revolucionaria Internacional
Comité por la Refundación de la Cuarta Internacional - San Pablo, integrante de la Fracción Leninista Trotskista Internacional
Marzo de 2012